
El Instituto Nacional de Seguros (INS) reportó un incremento en la cantidad de amputaciones realizadas durante el 2025. De acuerdo con la institución, el Hospital del Trauma contabilizó 248 procedimientos de este tipo derivados de accidentes ocurridos tanto en carretera como en entornos laborales.
El informe confirma que 30 personas más perdieron alguna extremidad en comparación con el periodo anterior, cuando se registraron 218 amputaciones.
La mayoría de los casos atendidos por el Hospital del Trauma se originaron mientras las personas realizaban sus labores. Ocho de cada 10 pacientes sufrieron la lesión en su centro de trabajo, lo que representa el 81% de los registros cubiertos por la póliza de Riesgos del Trabajo.
En segundo lugar se ubicaron los accidentes de tránsito, responsables del 18% de las intervenciones, cuyos pacientes fueron atendidos bajo el seguro obligatorio de vehículos. El 1% restante corresponde a eventos vinculados con pólizas voluntarias o de responsabilidad civil.
Keneth Rojas, médico del INS, advirtió que esta situación representa una alerta de salud y tiene un fuerte impacto en la población económicamente activa.
“Cada caso implica una pérdida de capacidad laboral en la mayoría de los pacientes, o un periodo largo fuera de la fuerza laboral nacional”, comentó Rojas.
En ese contexto, el especialista hizo un llamado urgente a reforzar las medidas de prevención, tanto en los espacios de trabajo como al conducir, al recordar que detrás de estas cifras existen familias y proyectos de vida que cambian de forma permanente.
¿Qué ocurre cuando hay una amputación y cuál es el costo de una prótesis?
La Red de Servicios de Salud del INS brinda una atención integral desde el momento de la lesión hasta el egreso médico del paciente. El proceso de recuperación incluye apoyo psicológico, terapia física y terapia ocupacional.
Durante el 2025, la institución prescribió 105 prótesis con el objetivo de facilitar el regreso de los pacientes a sus actividades cotidianas y promover su reintegración social y funcional.
Lisethe Rojas, protesista del centro médico, explicó que es normal que los pacientes sientan temor o dudas antes de utilizar estos dispositivos, por lo que el acompañamiento profesional resulta clave durante un proceso que suele ser largo y exigente.
La inversión en prótesis varía según las necesidades específicas de cada persona. El INS confirmó que el costo de estos equipos puede superar los ¢30 millones en los casos de mayor complejidad.
