Accidentes

Cilindro como el del accidente en POPS ‘debía estar en el exterior y en un sitio ventilado’ afirma experto de Bomberos

Según los registros históricos de Bomberos, este sería el primer hecho con un recipiente de óxido nitroso que ocurre en el país. Investigaciones aún continúan, pero se manejan posibles hipótesis.

Los cilindros de óxido nitroso para hacer crema chantillí, como el que provocó una deflagración en un local de la POPS en La Ceiba de San Isidro, Alajuela; deberían colocarse, por su tamaño, en el exterior del inmueble, en un sitio ventilado, y no dentro del establecimiento, como estaba el que explotó hace tres semanas. Esa es una de las observaciones que maneja el personal de Investigación e Ingeniería de Bomberos.

Aunque todavía continúa la pesquisa, los manuales internacionales en manipulación de gases comprimidos, entre los que se incluye el óxido nitroso, recomiendan estas y otras condiciones para la manipulación de dichos cilindros, según explicó Miguel Araya, coordinador de Ingeniería de Bomberos, en entrevista con La Nación.

“Generalmente, los recipientes de gases comprimidos se deben almacenar en exteriores; sin embargo, existen algunos, como los tanques de oxígeno que, por su uso, se logran mantener de forma segura en el interior de un edificio. El recipiente del negocio (POPS) se ubicaba en el interior del local. Estamos analizándolo, pero lo recomendable según los estudios, es que por el tamaño que tenía, se mantuviera en el exterior del local, en un sitio ventilado”, comentó.

Esa aseveración también se menciona en un manual del Instituto Nacional de Seguros (INS) titulado “¡Cuidado! con los Gases Comprimidos”, donde se indica que “puede causar la muerte en áreas cerradas o mal ventiladas y puede acelerar la combustión”.

Además, el informe agrega que “debido a los peligros de los gases no inflamables, como este, es recomendable usarlos al aire libre y con el viento en dirección opuesta a las personas, a los materiales combustibles y a las fuentes de ignición”.

En los registros históricos de Bomberos, nunca había ocurrido un accidente con óxido nitroso como el que sucedió el mes pasado, en especial uno que provocara lesiones serias como las que les ocasionó a dos trabajadoras de la compañía de helados y a otros clientes que estaban en el recinto.

Según Araya, el día de los hechos, funcionarios de Bomberos recibieron inicialmente una alerta por explosión de cilindro de gas licuado de petróleo (LPG), pero una vez que llegaron al lugar, determinaron que la explosión se debió a un recipiente de óxido nitroso, el cual, en apariencia, estaban manipulando al momento en que ocurrió la deflagración.

“El cilindro tiene un daño severo, este se fragmenta en varios trozos y el más grande cubre un 70% del recipiente; los demás elementos salieron disparados. Se recolectaron aproximadamente 11 partes del cilindro, más unas partes de la válvula. El trabajo tardó cuatro días, pues no se encontraron completas todas las partes del recipiente”, agregó.

De momento, las autoridades manejan algunas hipótesis de la deflagración del cilindro, como que pudo explotar por una sobrepresión (que se le aplicara una presión superior a aquella para la que estaba diseñado), por un daño físico o golpe recibido antes que provocara un punto de falla que culminó el día de la emergencia o bien, que el recipiente fallara porque ya tenía un desgaste interno que hizo que se redujera el grosor de las paredes del cilindro.

“La sobrepresión puede darse al momento de llenar el recipiente, esto no es un proceso que se desarrolla en el lugar sino que podría venir desde donde se realiza el envasado del gas, por ejemplo. El tema es que podría tener un esfuerzo de presión que llega un punto en que las paredes del recipiente fallan y, al darse una salida de una forma tan abrupta, la fuerza que tiene es capaz de deformar las paredes del cilindro; incluso puede fragmentarlo, como vimos en este caso”.

De acuerdo con Araya, en este incidente, por las características del cilindro, el gas no entró en combustión y no hubo fuego; sino que se dio una fuga y, al estar el gas comprimido en el recipiente, este se expandió de una forma violenta que causó un enfriamiento de la zona.

El óxido nitroso es un elemento familia de los gases comprimidos, que existe en algunas manufacturas, como la médica y los procesos industriales. No es común encontrarlo en casas, como el LPG, pero sí en industrias. Hay otros tipos de gases como el oxígeno, el argón y el acetileno, que conforman esta lista.

Aunque en Costa Rica no existe legislación desarrollada para gases comprimidos, el Cuerpo de Bomberos en la Ley N.° 8228, adopta un paquete normativo de la Asociación Nacional de Protección contra el Fuego (NFPA, por sus siglas en inglés), una organización que genera normas técnicas de prevención de incendios y accidentes y que tiene una norma específica para regular estos vapores.

“El Cuerpo de Bomberos adopta las normas NFPA a través de la Ley 8228, esa ley tiene un reglamento que es el 36715 y nosotros adoptamos esa ley en los artículos 65, 66 y 67; esos artículos lo que dicen es que el Cuerpo de Bomberos adopta el paquete normativo de NFPA, que son un montón de normas y cada una tiene un número, pero la referente a gases comprimidos es la NFPA 55″, indicó Araya.

En el país, todas las empresas y comercios deben aplicar la norma, pero, al ser un documento técnico, no siempre se realiza correctamente, pues es necesario que la persona que la instaure sea un profesional con conocimientos en ingeniería, que pueda analizar los requerimientos de la normativa y hacer las mejoras.

“No es algo que se pueda tomar a la ligera, hay que hacer un análisis de la ubicación del lugar, verificar con la normativa y confirmar con el fabricante cuáles son las mejores condiciones para ubicar ese recipiente”, dijo Araya.

Entre los cuidados que se deben tomar con este tipo de cilindros, se cita que el recipiente que se utilice esté diseñado y certificado para el tipo de gas en específico. Otra medida de seguridad es que, al recibir un cilindro, se revise que no tenga golpes ni signos de deterioro como corrosión o raspados, porque esos daños, aunque se ven pequeños, a la postre pueden generar un punto de falla.

Araya agregó que, para el caso de la Heladería POPS, al ser un negocio que utilizaba en grandes proporciones la crema batida, una alternativa para solventar tal necesidad es comprarla preparada o tener un lugar que permita realizar esa tarea de forma segura.

La empresa POPS comunicó, el pasado 19 de julio, que retiraba los cilindros de sus 113 heladerías como medida preventiva mientras avanzaba la investigación. “Las causas de la explosión del cilindro aún no están claras. El personal técnico y proveedores de la marca trabajan de la mano con las autoridades para determinar las causas del accidente, pues no hay un antecedente de una situación de esta naturaleza”, mencionó Wilberth Taborda, gerente de POPS.

“Aunque existen varias hipótesis, aún no hay un resultado oficial de las investigaciones. Dado que estos son procesos de verificación que se pueden tardar; decidimos voluntariamente retirar los cilindros de óxido nitroso hasta que conozcamos el reporte final de las autoridades”.

Estruendo y fatalidad

Recipiente voló en pedazos e hirió a 10 personas

FUENTE: Miguel Araya Álvarez/ Bomberos.    || Infografía / LA NACIÓN.

Ante una nueva consulta de este medio a la compañía sobre en qué lugar se almacenaba el cilindro y si alguna vez recibieron recomendaciones para su uso, Taborda precisó que, dado que las investigaciones continúan, como empresa se mantienen a las órdenes de las autoridades aportando toda la información requerida y, además, están dispuestos a acatar cualquier recomendación cuando se publique el informe final de estudio.

“El uso de óxido nitroso es considerado seguro y de común aplicación en múltiples industrias del país, desde panaderías hasta la medicina, e incluso tiene usos domésticos. Desde el momento del accidente, hemos priorizado la atención de las personas afectadas, especialmente de nuestras compañeras Karina Alvarado, Keilyn Barquero y sus familias”, resaltó.

A las 7:03 p. m. del sábado 16 de julio en la heladería POPS del centro comercial La Ceiba, en San Isidro de Alajuela, ocurrió una explosión de un cilindro de óxido nitroso cuando clientes y dependientes estaban en el sitio.

El accidente provocó que dos mujeres y un hombre fueran llevados en condición delicada a hospitales de Alajuela, Heredia y San José, a raíz de la deflagración ocurrida. Otras siete personas fueron trasladadas en condición menos grave.

Dos de las personas que quedaron en estado grave son empleadas de la heladería alcanzadas por la onda y un tercer paciente es un distribuidor de productos, identificado como Freiman Suárez, que fue golpeado por partículas del metal que le dieron en la cabeza.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Departamento de Ingeniería del Cuerpo de Bomberos, confirmaron que un cilindro para hacer crema chantillí ocasionó la explosión en el local alajuelense.

Keilyn Barquero, de 30 años, es una de las colaboradoras afectadas quien, hasta el 5 de agosto, seguía recibiendo atención médica en el Hospital del Trauma. Según informó radio Columbia, la joven mejora en su condición de salud, a tal punto que, al disminuirse la sedación, abrió los ojos y mediante señas se comunica con sus familiares y el personal médico.

“Cada día está más despierta, va evolucionando. Cada día, hay buenas noticias. Dios se ha movido de una manera sobrenatural en mi hermana. Están trabajando en la parte motora, para que pueda escribir y se pueda comunicar. Tiene demasiada fortaleza”, expresó su hermana Rebeca al medio radiofónico.

La otra paciente, compañera de Barquero, fue identificada como Karina Alvarado Morales, de 23 años, madre de un niño de casi dos años. Ella estaba internada también en el Hospital del Trauma, adonde fue trasladada desde el Hospital San Juan de Dios con quemaduras en el cuerpo. El 4 de agosto, la joven y el centro de salud confirmaron su egreso hospitalario.

Actualmente, el material recolectado por Bomberos se mantiene en cadena de custodia para realizar análisis de laboratorio; empero, el proceso es lento porque las autoridades deben preparar las muestras y planificar de previo lo que deben enviar a analizar. “El objetivo de esos análisis es determinar el mecanismo de falla que generó el daño en el recipiente que se presenta en la escena”.

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