
José Francisco Herrera, abogado de Jeremy Buzano Paisano, asesino de la joven Nadia Peraza Espinoza, apeló la sentencia de 79 años de prisión que dictó en marzo el Tribunal Penal de Heredia en contra de su cliente.
Herrera presentó el recurso la tarde de este miércoles, solicitó la nulidad absoluta del fallo y la liberación inmediata de Buzano Paisano. Además, pidió llevar a cabo una audiencia oral para exponer sus alegatos, con la presencia de su cliente en la sala.
“Es tesis absoluta y clara de la defensa que los hechos nunca se dieron y que la muerte de Nadia no la cometió mi defendido Jeremy Mauricio Buzano Paisano”, argumentó Herrera tras afirmar que el hombre no estaba en casa el día que, según concluyó el Tribunal, fue asesinada la joven.

“Esta representación considera que mi defendido debió ser absuelto de toda pena y responsabilidad en juicio, porque no ha cometido delito alguno, ya que la acusación que se le hace es totalmente injusta y existe prueba muy razonable para determinarla”, agregó.
Alega que desde la audiencia preliminar del caso, tanto el querellante como el Ministerio Público “trataron de forma maliciosa y temeraria” de incorporar documentos y pericias forenses. Afirma que, a pesar de esta situación, el caso se elevó a juicio.

El contradictorio inició el 18 de febrero de este año y, de acuerdo con el abogado, no se “mantuvo un orden en el debate” y se permitieron situaciones como, por ejemplo, que peritos llegaran a la sala de juicio a leer los informes, cuando “lo que deben hacer es contestar dudas y dar explicaciones sobre los mismos”.
Herrera agregó en la apelación que los delitos de femicidio, estafa informática y suplantación de identidad, contemplados en los 79 años de cárcel fijados por unanimidad, “no fueron acusados formalmente, pues existen varias acusaciones diferentes en el sumario”.

El abogado reclama que la fundamentación de la sentencia “carece de claridad y precisión”, que la valoración de la prueba fue incorrecta y que el Tribunal no tomó en cuenta los argumentos presentados durante la etapa de conclusiones.
Entre sus alegatos, afirma también que existió contaminación de la prueba, pues el 16 de mayo del 2024, el día en que se encuentran los restos de la joven dentro de una refrigeradora, los agentes del Organismo de Investigación Judicial que se apersonaron no contaban con una orden judicial.
Esta se avaló hasta el 17 de mayo, el día en que, tras encontrar los restos en el electrodoméstico, se llevaron a cabo las diligencias formales.
“La defensa considera que al abrir la refrigeradora sin dirección funcional, la prueba se contaminó, así como todo lo accesorio”, aseveró el defensor.
Nadia Peraza desapareció en febrero del 2024 y sus restos se hallaron desmembrados hasta tres meses después en ese electrodoméstico, sin conexión a la corriente y ubicado en el patio frontal de una casa en San Pablo de Heredia, donde entonces vivía Buzano.

“Usted fue el que mató a Nadia Peraza (...) Lo hizo entre la noche del 22 de febrero y la madrugada del 23 de febrero (2024) en el apartamento del Bajo Los Molinos que ella rentaba”, le dijo sin titubeos a este hombre el juez Guillermo Arce, cuando se tomó varios minutos para explicarle el motivo de la condena, el pasado 20 de marzo.

Denuncia a la Inspección Judicial
El 6 de abril, tras conocer la sentencia integral, Herrera denunció ante la Inspección Judicial al Tribunal Penal de Heredia.
El abogado afirmó que es natural que el Tribunal se dirija al sentenciado y le explique el porqué se llegó a una determinada conclusión; no obstante, a su juicio, la intervención de Arce fue un “reproche muy vulgar, temerario y malicioso”.
En la apelación de la sentencia, Herrera insistió en que el Tribunal “no veló por el debido proceso, sino que se levantó en contra de mi patrocinado, para asumir como ciertos los hechos que se le acusan bajo parámetros de vulneración de garantías esenciales”.
