Freddy Jiménez Peña, abogado de una mujer de apellidos Bolaños Brenes, de 51 años y jefa de Trabajo Social en el Área de Salud de Belén-Flores, confirmó a este medio que apeló los seis meses de prisión preventiva que se le impusieron a la mujer, quien afronta una causa penal por presuntas estafas millonarias.
Bolaños fue detenida el lunes 13 de abril, luego de que, en apariencia, solicitó a varias personas, en presuntamente pacientes, que le entregaran entre ¢5 millones y ¢8 millones como supuesto adelanto para la compra de una casa.
Las autoridades presumen que, una vez recibido el dinero, la imputada desaparecía y así causaba un perjuicio económico a las víctimas.
Jiménez explicó que presentó la apelación en la misma audiencia de medidas cautelares, que se llevó a cabo el 14 de abril en el Juzgado Penal de Heredia.
Consultado sobre los argumentos que presentará para justificar la apelación, Jiménez aseguró que aún no los revelará, pues es parte de su estrategia de defensa compartirlos cuando llegue el momento de la audiencia. Por el momento, no hay fecha definida para esta sesión.
La mujer es colegiada activa en el Colegio de Trabajadores Sociales de Costa Rica (Coltras). La institución confirmó que está morosa en el pago de las cuotas de colegiatura y, por ende, está en proceso de cobro.
Aunque la prisión preventiva se ordenó en la causa (25-000749-0369-PE), Bolaños arrastra un historial de denuncias por estafa; una de ellas data de 2020, por hechos que se habrían dado en 2019.
Este medio conversó con esa víctima, también funcionaria de la Caja Costarricense de Seguro Social, y ella manifestó que Bolaños la habría estafado por más de ¢25 millones, luego de que le ofreció una casa que nunca recibió.
Según su relato, en un contexto de vulnerabilidad, Bolaños se le acercó para ofrecerle una supuesta ayuda: “En esos momentos, me dijo ‘yo le quiero ayudar, porque usted siempre ha sido muy buena conmigo, usted es una persona que se merece todo lo mejor y la voy a contactar, conversemos’. Entonces, comenzamos a hablar, yo estaba con antidepresivos, yo estaba muy mal, yo confiaba en ella”, recordó.
“Yo confié porque era colega mía desde hacía más de 13 años y porque sabía que su esposo era arquitecto. Nunca imaginé que una trabajadora social fuera capaz de hacer algo así”, continuó la afectada.
