Rodrigo Badilla Valverde, de 48 años, conducía habitualmente una motocicleta color verde con negro. Sin embargo, desde el lunes 25 de agosto, a eso de las 11 a. m., perdió contacto con sus familiares cercanos y nunca llegó a casa a la hora del almuerzo.
Ese mismo día, su vehículo apareció en la entrada del cerro Pico Blanco, en Escazú, pero cuatro días después no se conoce el paradero de don Rodrigo.
Badilla fue reportado como desaparecido por sus familiares ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ese mismo lunes y, desde entonces, drones y decenas de socorristas se unieron en la búsqueda que no ha dado resultados positivos.

Este jueves, la Cruz Roja Costarricense anunció que 15 cruzrojistas y cinco vehículos de emergencia fueron desplegados para continuar peinando una densa zona montañosa frecuentada por senderistas.
Durante el cuarto día de rastreo, los rescatistas centraron la búsqueda en Palmichal de Acosta, en esfuerzos por abarcar la mayor cantidad de área posible.
Sin embargo, pasadas las 5 p. m., voceros de la benemérita confirmaron la suspensión de las operaciones, pues no hubo ningún avance.
“La institución reafirma su compromiso y se mantiene atenta a cualquier nuevo indicio que permita reactivar las labores, siempre con el propósito de brindar acompañamiento y apoyo a la familia en este difícil momento”, informó la entidad.
En paralelo, familiares de don Rodrigo han mantenido una búsqueda incesante, incluso, a través de redes sociales, con la esperanza de que alguien haya visto al hombre en los últimos días.
“Tengo el corazón en la mano”, escribió María José, su hija.
“No aparece ni responde llamadas (cosa que nunca sucede). Siempre está pendiente del teléfono”, explicó. Según señaló, el propio trabajo lo obliga a mantenerse muy pendiente de su celular, por lo que es atípico que no se haya comunicado.