Revista Perfil

Pausa que rinde: microdescansos para sobrevivir el día

Breves pausas de 1 a 5 minutos pueden reducir estrés, evitar fatiga mental y mejorar su bienestar sin afectar la productividad. La ciencia y los datos laborales lo comprueban.

Al desconectarse aunque sea por un minuto, el cerebro entra en un modo más libre que facilita conexiones nuevas.
Al desconectarse aunque sea por un minuto, el cerebro entra en un modo más libre que facilita conexiones nuevas.

A sus 32 años, Karla vivía con la sensación de que nunca alcanzaba a recuperarse. Trabajaba jornadas extensas frente a la computadora, respondía mensajes durante la noche y creía que sentirse agotada era parte del paquete. Hasta que un día, por recomendación de su jefa, empezó a tomar microdescansos: pausas de unos minutos cada hora.

Al desconectarse aunque sea por un minuto, el cerebro entra en un modo más libre que facilita conexiones nuevas.

Lo que parecía una pérdida de tiempo se convirtió en un cambio revelador. En menos de dos semanas tenía más energía, menos dolor de cabeza y una claridad mental que había olvidado cómo se sentía. Las pausas cortas no la atrasaban: la hacían rendir mejor.

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