
Hay conversaciones que muchas parejas llevan meses, incluso años, posponiendo. No porque falte amor, sino porque el cansancio, el trabajo, las responsabilidades y la rutina terminan ocupando el espacio donde antes había tiempo para escucharse. Poco a poco, lo importante empieza a esperar.
Esa realidad es precisamente la que ha llevado al psiquiatra español Enrique Rojas a dedicar buena parte de su carrera a estudiar cómo se construyen —y también cómo se deterioran— las relaciones humanas.

El próximo 11 de agosto, visitará Costa Rica por primera vez para presentar la conferencia 10 consejos para vivir en pareja, una invitación a reflexionar sobre el amor, la comunicación y el bienestar emocional desde una perspectiva profundamente humana.
- Conferencia: 10 consejos para vivir en pareja
- Conferencista: Enrique Rojas
- Fecha: 11 de agosto
- Hora: 7:00 p. m.
- Lugar: CIC Ande, Heredia
- Entradas: eticket.cr
Para Karina Fischel, representante de Mentes Expertas en Costa Rica, el interés que despierta Enrique Rojas va mucho más allá de ser el padre de la reconocida psiquiatra Marian Rojas Estapé.
“Si alguien conoce a Marian y la admira, entonces tiene una razón todavía más grande para venir a escuchar a Enrique. Marian ha revolucionado la manera de hablar sobre salud mental y bienestar, pero ella misma ha contado cuánto ha aprendido de su padre. Me gusta pensar que, si Marian es un árbol extraordinario, Enrique es una de sus raíces”, afirma Fischel.
Con más de cincuenta años dedicados al estudio de la personalidad, la felicidad, el amor y el sentido de la vida, el doctor Rojas se ha convertido en uno de los referentes del pensamiento humanista en español. Pero, según Fischel, lo que realmente lo distingue es su capacidad para transformar conceptos complejos en reflexiones sencillas y cercanas.
“No habla desde la teoría; habla desde miles de vidas que ha acompañado durante su carrera. Logra unir la ciencia, la experiencia clínica y un profundo sentido común”, explica.
Aunque la conferencia lleva por título 10 consejos para vivir en pareja, Fischel insiste en que su alcance es mucho mayor.
“Hablar de pareja es hablar de comunicación, respeto, admiración, perdón, prioridades y, sobre todo, de quién soy yo cuando estoy frente al otro. La calidad de nuestras relaciones nunca supera la calidad de la relación que tenemos con nosotros mismos”, señala.
En su experiencia acompañando procesos de transformación personal, ha comprobado que muchas personas alcanzan metas profesionales importantes mientras descuidan aquello que sostiene su bienestar cotidiano.

“He visto personas exitosas profesionalmente, admiradas por muchos, pero profundamente solas en su vida personal. Eso confirma algo que Enrique Rojas lleva décadas enseñando: el éxito nunca compensa unas relaciones rotas”.
Esa mirada también cuestiona una idea muy extendida: creer que basta con saber qué hacer para cambiar.
“Entre saber y hacer existe una palabra fundamental: voluntad. El conocimiento, por sí solo, no transforma. Las personas cambian cuando una idea toca profundamente su manera de ver la vida y deciden actuar en consecuencia. Amar es una decisión. Escuchar es una decisión. Pedir perdón también lo es”, reflexiona Fischel.
Por eso considera que esta conferencia no está dirigida únicamente a quienes atraviesan dificultades de pareja.
“Quien está en pareja fortalecerá su relación; quien vive una crisis encontrará nuevas herramientas; quien comienza una relación construirá mejores bases; y quien está soltero descubrirá que la primera relación que vale la pena fortalecer es la que tiene consigo mismo”.
Más que ofrecer respuestas definitivas, espera que el público salga con una pregunta rondando en la cabeza.
“Me gustaría que cada persona se preguntara: ¿Qué puedo hacer yo, desde hoy, para amar mejor? Vivimos esperando que cambien los demás, cuando el cambio casi siempre comienza en uno mismo”, Karina Fischel.
Quizá esa sea, al final, la razón por la que Enrique Rojas sigue convocando auditorios después de tantos años. No porque prometa relaciones perfectas, sino porque recuerda algo que suele quedar relegado entre las obligaciones diarias: las relaciones importantes también necesitan tiempo, atención y la decisión consciente de seguir construyéndose.
