Belleza

¿Por qué perdemos colágeno después de los 30?

A partir de los 25 años de edad empezamos a perder el colágeno, una proteína necesaria para preservar los cartílagos, la elasticidad y resistencia tanto de la piel como los órganos del cuerpo

A partir de los 30 años de edad, nuestras células humanas empiezan a ver reducida gradualmente su capacidad de sintetizar colágeno, incluso podemos llegar a perder un 1,5% de colágeno tisular al año.

Lamentablemente, estas no son buenas noticias pues el colágeno es una proteína fundamental en nuestra piel para mantenerla tensa y sin arrugas. Por suerte, la ciencia ha logrado sintetizar esta proteína y la podemos encontrar en suplementos alimenticios. Consumir 10 gramos de colágeno al día es uno de los secretos de belleza que hoy le estamos revelando.

Proteína indispensable

El colágeno protege a la piel de los agentes externos (sol, frío y polución ambiental), nos aporta hidratación, reduce las líneas de expresión y arrugas, acelera el proceso de cicatrización de las heridas, disminuye la aparición de acné y ayuda a disminuir la celulitis, la flacidez, las estrías y las cicatrices.

Por eso, entre los 40 y 50 años de edad, los efectos de la pérdida de colágeno tisular se empiezan a hacer visibles: molestias y dolor articular (artrosis), pérdida de masa ósea (osteoporosis), arrugas y envejecimiento dérmico, entre muchos otros.

Si bien, su función en la imagen física es considerable, el colágeno también tiene importantes funciones en la salud todas las estructuras del organismo, abarca desde articulaciones, piel, tendones, cartílagos y ligamentos y además todos nuestros órganos utilizan esta proteína para un buen funcionamiento del cuerpo en general.

¿Por qué perdemos colágeno?

La principal razón es la disminución gradual que tiene el cuerpo para sintetizar esta proteína, algo que ocurre con la edad. Sin embargo, también hay otros motivos.

La pérdida de colágeno puede producirse tempranamente en los tejidos articulares y músculos tendinosos de los deportistas o personas que practican ejercicio físico regularmente, ya que han sometido estos tejidos a un desgaste excesivo y prematuro. En estas personas, el consumo vía oral de los aminoácidos propios del colágeno, facilita a las células generadoras de tejido colaginoso la labor de transformar aminoácidos procedentes de otras proteínas en los aminoácidos propios del colágeno.

Por otro lado, la radiación ultravioleta del sol activa enzimas capaces de degradar el colágeno, y su cantidad se ve afectada por dietas deficientes, el tabaco, y el consumo de alcohol.

A protegerse

Cada vez son más las personas que utilizan colágeno en soluciones tópicas como cremas, sin embargo, según los especialistas, implementarlo de esta forma no suple la pérdida de manera total por lo que se recomienda complementar con cápsulas, pastillas o polvos disueltos en líquidos que sin duda serán un gran aliado.

De acuerdo con la Dra. Blanca Mendoza lo recomendable es que las personas empiecen a suplementar esta proteína a partir de los 25 años que es cuando se empieza a perder gradualmente dentro del cuerpo.

Mantener los niveles de esta proteína contribuye a la disminución de enfermedades como la osteoporosis, artrosis, ayuda a la regeneración de los músculos y al buen funcionamiento del intestino. Además, mejora la elasticidad de la piel, reduce las arrugas y contribuye a la hidratación.

La Dra. Mendoza agregó que dependiendo de las necesidades de las personas puede cambiar el tipo de colágeno que consuman, por ejemplo, para los adultos mayores es mejor utilizar uno especializado en los huesos, pues en esta edad es cuando más problemas se ven en esta área.

Mónica Morales

Mónica Morales

Graduada en Ciencias de la Comunicación Colectiva, con énfasis en periodismo, de la Universidad de Costa Rica y de la maestría de Administración de Medios de Comunicación de la UNED.