Silvia Ojanguren, GDA . 22 octubre, 2020

El término maskné surge de mask (mascarilla) y acné para definir una afección particular generada por el uso constante de cubrebocas, que causa imperfecciones en el rostro: puente nasal, pómulos y mentón.

El maskné lo forma el sebo facial y la humedad que se crea bajo la mascarilla que, en combinación con el sudor, provoca que los poros se obstruyan y se inflamen creando barros.

¿Cómo evitar el maskné?

Para empezar, lave todos los días su cubrebocas y si es posible, tenga más de uno para intercambiarlos diariamente. Es importante que utilice uno de algodón, especialmente si tiene piel sensible, este material permite que la piel respire.

En caso de que el único que tenga sea plastificado o sintético, recomendamos que lleve con usted una loción facial especializada en pieles grasas.

Limpie su rostro varias veces al día. En una rutina normal, lavamos nuestro rostro dos veces al día. En esta nueva normalidad, se recomienda que lave su rostro cada que vuelva a casa y se quites la mascarilla, ya que de esta manera evitarás que las bacterias hagan hogar en su piel y retirará el sudor, la suciedad y la contaminación recolectada a lo largo del día, acumulada en su cara.

Dígale adiós a las cremas en el rostro, pueden ser pesadas y evitarán que su piel respire correctamente e incluso, la pueden irritar mucho más. No es bueno utilizar productos con retinol.

Los sueros sin aceites son opción, cumplen dos funciones básicas: hidratar la piel y protegerla de la fricción generada por el cubrebocas.

Si detecta que tiene maskné

La función de un concentrado natural es prevenir y reducir los brotes de grasa facial rápidamente, así como disminuir de manera gradual la decoloración que dejan en la piel los brotes y las espinillas.

Use mascarillas y cuide su rostro. Sueros, cremas y tónicos son muy importantes para proteger la piel y mantenerla bella. Pero no olvide el poder que tiene usar una mascarilla.