Belleza

Guía para el cuidado completo de sus pies

El cuidado de los pies va más allá de la estética, pues en ellos también se refleja nuestra buena salud

Los pies siguen siendo los grandes olvidados de nuestro cuerpo, pero la necesidad que se encuentren sanos es tan importante como la alimentación y la higiene personal. Además, al inspeccionarlos de manera frecuente nos pueden dar señales de nuestro estado de salud en general o alarmar sobre algún padecimiento.

Enumeramos los principales cuidados que debemos mantener en esta zona, tanto por salud como por estética.

Alimentación

Nuestra alimentación con ingredientes saludables es sumamente importante para la salud de los pies, ya que tomar agua en cantidades necesarias (1-2 litro diarios) y tener una dieta balanceada puede ayudarnos a prevenir la diabetes, presencia de varices, insuficiencia venosa o arterial, además conservar una piel sana, uñas fuertes y de aspecto saludable.

Rutina diaria

Al bañarnos, se deben lavar bien los pies con abundante agua y jabón, secarlos inmediatamente al salir de la ducha, secando bien entre los dedos, para evitar la humedad residual que pueda favorecer infecciones por hongos.

Puede utilizarse un talco mentolado especial para pies o un desodorante en spray para refrescar los pies antes de ponernos los zapatos.

Medias y zapatos

Si va a utilizar calcetines, prefiera los de algodón o lana (materiales transpirables). Utilice un calzado de cuero o tela que esté seco para evitar la humedad y los malos olores.

El calzado debe ir acorde al clima y estaciones de invierno-verano por la que estemos pasando para que los pies no solamente luzcan a la moda, sino que permitamos que se mantengan secos todo el tiempo posible.

Callosidades

Las callosidades se producen en las áreas de mayor contacto de los huesos de los pies con el suelo o áreas de los zapatos donde roza más alguna parte de los pies. Sin embargo, se consideran una reacción protectora o de defensa de nuestro organismo para evitar que la piel se rompa donde fricciona.

Para combatirlas se recomienda:

  1. Hidratarnos bien.
  2. Aplicar cremas humectantes de forma rutinaria en especial en talones o áreas de callosidades.
  3. Exfoliar los pies una vez por semana con sales exfoliantes y uso de piedra pómez para retirar el exceso de piel reseca de las zonas callosas.

Uñas cortas

Se recomienda cortar las uñas de los pies una vez al mes. Es mejor cortarse las uñas después del baño o lavado de pies, ya que se encontrarán más suaves. Después de cortarlas se puede aplicar un poco de crema humectante para dejarlas humectadas y brillantes.

Lo ideal del corte es que la lámina ungueal sobresalga solamente 1 o 2 mm por fuera del dedo, además así dejamos que la uña cumpla con su función protectora. El corte debe ser siempre recto, limando solamente las esquinas para que no se entierren, pero nunca curvas (ya que este corte puede provocar la aparición de uñas encarnadas).

Hongos en las uñas

Pueden aparecer por diferentes causas, lo más común es que se adquieren por andar descalzos en duchas compartidas, balnearios o gimnasios, ya que el hongo se aloja primero en la piel de los pies en forma de pie de atleta (tinea pedis) y por falta de cuidados termina colonizando las uñas.

Otras causas pueden ser traumatismos deportivos de las uñas, al desprenderse una parte de la uña, se favorece la humedad diaria, acumulación de restos celulares o maceración y se termina contaminando con hongos.

También aparecen por el uso compartido de corta uñas en salones de belleza o la casa, o el uso de materiales de pedicura sin esterilizar.

El hongo en las uñas podemos identificarlo cuando notamos a simple vista cambios de colores en las uñas en especial tonos amarillos, blancos, cafés o marrones y el grosor de la uña se vuelve prominente e irregular. De ser así, lo mejor es buscar pronto ayuda profesional, ya sea mediante un dermatólogo o un podólogo colegiado que pueda orientarnos y tratar el padecimiento adecuadamente.

Tacones

El tacón perfecto para todo momento es el que mide de 2 cm a 4 cm, ya que este tamaño permitirá siempre el equilibrio fisiológico corporal y prevendrá deformidades de los pies.

Debemos evitar el tacón mayor a 4 cm, ya que estos generan cansancio de las piernas y pies, y deformidad de los dedos.

Sin pies calzados

Es mejor no andar descalzos, ya que sobre el piso, la tierra, la arena u otras estructuras existen millones de microorganismos que nos pueden infectar al contacto directo de la piel de los pies con esas superficies, por ejemplo: el virus del papiloma humano que causa las verrugas plantares, los temidos hongos fácilmente nos pueden infectar los pies y las uñas, además en los pisos puede haber agujas, vidrios o piedras que nos pueden causar alguna lesión en los pies.

Fuente: Dra. Zahira Tremiño Sánchez, especialista en podología (tel.: 88974054 / email: med.za.ma@gmail.com).

Mónica Morales

Mónica Morales

Graduada en Ciencias de la Comunicación Colectiva, con énfasis en periodismo, de la Universidad de Costa Rica y de la maestría de Administración de Medios de Comunicación de la UNED.