Shirley Ugalde. Hace 6 días
Rodillo facial. Foto: Shutterstock.com
Rodillo facial. Foto: Shutterstock.com

Aunque para nosotras es un “recién llegado”, el rodillo facial es un instrumento de belleza utilizado en oriente desde hace varios siglos. ¿Funciona? Sí, pero no es milagroso: se trata de un masajeador linfático que le dará un aspecto más fresco a su rostro.

Lo ví por primera vez en un anuncio de ventas por Internet. Me llamó la atención, pero no me atreví a pedir uno, primero le pregunté a mis amigas si lo habían probado. Poco después una de ellas me dijo que le encantaba y que me lo recomendaba, por lo que lo incluí en mi lista de próximas compras y decidí averiguar un poco más sobre cómo funciona realmente el famoso rodillo facial que se ha puesto de moda.

Seguramente usted también lo ha visto. Se trata de un instrumento con un rodillo de piedra natural pulida en cada extremo, que se parece más a un accesorio de cocina que de belleza. El material puede ser cuarzo, jade o alguna otra piedra similar. Uno de los lados es más grande que el otro y se utiliza en distintas zonas del rostro: el lado más pequeño es para la zona de las ojeras y entre las cejas; el más grande se utiliza en mejillas, pómulos y cuello.

Si realiza el masaje en la dirección correcta, con el tiempo y la frecuencia adecuada, logra disminuir bolsas y ojeras. El resultado es un rostro más fresco y de apariencia joven, pero no elimina arrugas o signos de expresión, después de todo eso sería atribuirle poderes milagrosos a una piedra, ¿no les parece?

Balance energético
Rodillo facial. Foto: Shutterstock.com
Rodillo facial. Foto: Shutterstock.com

El objetivo de los rodillos faciales es hacer un drenaje linfático mediante una técnica de masaje que ayuda a liberar toxinas y líquido de nuestro cuerpo; por eso, es ideal para desinflamar las bolsas de las ojeras.

Además, ayudan a liberar tensión de los músculos faciales, aumentar la oxigenación y mejorar la elasticidad.

El drenaje linfático –en todo el cuerpo– por lo general se utiliza para el tratamiento de enfermedades relacionadas con la circulación. Sin embargo, este masaje ha sido adoptado por la industria estética debido a sus beneficios visibles en el aspecto de la piel. Ayuda a reducir algunos casos de acné, tiene un efecto relajante en el sistema nervioso, por lo que disminuye el estrés y la ansiedad, e incluso puede contribuir en casos de migrañas y vértigo.

¿Cómo y cuándo utilizar el rodillo?

Puede ser por la mañana o la noche, la hora no importa, lo que sí es recomendable es hacerlo bien y de manera constante para obtener resultados.

Con la piel limpia, sin maquillaje, aplique su crema favorita, aceite, suero facial o incluso una mascarilla de celulosa. Deje que el producto se absorba casi por completo antes de iniciar el masaje. De esta forma se prepara la piel para que el rodillo se deslice suavemente.

Comience el masaje del centro hacia afuera y de abajo hacia arriba. Se recomienda repetir cada movimiento 3 veces e ir pasando por todas las secciones del rostro.

En la frente y las cejas se inicia del entrecejo hacia la raíz del pelo, con gestos en forma de abanico, como formando una gran C.

Deslice el rodillo desde la nariz hacia las sienes, con un ligero movimiento ascendente. Después, de la nariz hacia las orejas.

Con el lado más pequeño aplique el masaje desde el lagrimal hacia el final de la ceja, llegando hasta el final del rostro.

No olvide la zona del cuello. Esta se debe masajear hacia abajo, es decir, de la barbilla a la clavícula, para evitar traer líquido hacia la cara.

Esta rutina dura de  7 a 10 minutos, y se debe realizar por lo menos dos veces al día.

¿Tipos de piel?

Los rodillos faciales benefician a todo tipo de piel; sensible, seca, mixta o grasosa.

Limpieza y cuidados

Para lavarlo sólo utilice agua y jabón facial. Se limpia con suavidad y se seca con un paño. No utilice alcohol, o sustancias abrasivas que puedan dañar la piedra. Si no se cae, el rodillo puede durar toda la vida.