
El nombre de Las Monas, un poblado en Jacó de Puntarenas, tiene cola que majar. El particular apodo, que evoca a la mítica leyenda de la Mona, se devuelve a la época en que sus pocos pobladores todavía andaban descalzos.
Una de las versiones del porqué el pueblo se le conoce como un primate apunta a que muchos monos cariblancos vivían por el río, pero otra asegura que fue una mona, recién parida, que no dejaba a la gente cruzar para proteger a su cría.
Y claro, no podría llamarse La Mona sin estar un poco vinculada a la leyenda. Según cuentan los vecinos, había dos brujas en el pueblo que se transformaban en monos para atormentar a sus vecinos. Una ya falleció, y otra todavía deambula por sus calles de lastre.
Eso sí, si bien aparece en la División Territorial de Costa Rica como Mona, algunos de los locales no lo reconocen como tal; no ayuda que el gentilicio sea moñenos. Entonces prefieren Pueblo Nuevo, como nombraron a la escuela.
Así luce este pueblito de al menos mil personas, ubicado a 97 kilómetros de San José, que se le puede llamar Pueblo Nuevo, La Mona o Las Monas.


