
El ocho de febrero de 2013, Jen-Luc Brunel le escribió un correo a Jeffrey Epstein desde Costa Rica. En el mensaje le indicaba que “un tipo que nos debe dinero” les estaba poniendo excusa para no pagarles.
“Ayer, mientras me llevaba (el tipo que les debía dinero y no identifica), nos atacaron y nos robaron dos tipos con revólveres. Me pregunto si no fue una trampa para que me fuera. Al menos no me hirieron, pero es una sensación extraña tener una pistola en la cara. Cuando se fueron le dispararon a la llanta. No es una vida aburrida”, le escribió Brunel a las 7:29 p. m.
Cuatro horas después, Epstein le respondió el correo: “Suena como una trampa, ven a la isla, aquí estás a salvo, voy a volar de regreso a Nueva York el jueves”.
Brunel –un agente de modelos francés– no era ajeno a los delitos cometidos por Epstein. De hecho, desde finales de 2020 fue encerrado en prisión por varios casos de violación de menores.
El correo entre Brunel y Epstein se encuentra en una de las 289 menciones disponibles de Costa Rica (hasta el 9 de febrero) dentro de los millones de archivos revelados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos este 30 de enero sobre el caso de tráfico sexual más escandaloso de las últimas décadas.

Revista Dominical revisó casi 300 archivos, en los que se menciona a Costa Rica en notas de prensa, correos electrónicos, información del país en temas económicos y energía, agencias de viajes y menciones en casos judiciales.
En los documentos se esboza una Costa Rica como destino turístico entre su círculo más cercano (amigos, familiares y socios) y con gran potencial en el mercado de las telecomunicaciones, insumos médicos y energías renovables.
Pero también hay menciones en casos judiciales en los que la Agencia de Investigaciones Federales de Estados Unidos (FBI) realizó una operación encubierta con una falsa agencia de viajes costarricense que supuestamente ofrecía niñas de entre 14 y 16 años para prostituirse.

Cómplices en Costa Rica
Además del correo citado anteriormente, donde Jean Luc-Brunel le cuenta a Epstein sobre el extraño suceso en tierras costarricenses, existen otros mensajes del agente de modelos francés en Costa Rica.
Cinco días antes de que presuntamente fuera amenazado con un arma, Epstein le preguntó a Brunel cuándo regresaba, y este respondió: “Estoy llegando ahora a Costa Rica; lo sabré al final del día de mañana”.
Dos años antes, el 25 de setiembre de 2011, Epstein le preguntó a Brunel dónde se encontraba. Él solo le respondió con un escueto mensaje: “Costa Rica”.
En enero de 2013, Brunel también le dijo que iba a tomar un vuelo para venir al país.
Brunel fue arrestado en diciembre de 2020. Estuvo detenido inicialmente en el marco de una investigación sobre violación y trata de menores con fines de explotación sexual, en relación con su investigación sobre posibles delitos cometidos por Epstein. Días después, Brunel fue acusado de violación de menores mayores de 15 años y acoso sexual. Brunel sostuvo su inocencia.

En enero de 2021, Virginia Giuffre, una de sus víctimas, voló a París para brindar testimonio en una audiencia a puerta cerrada sobre la detención de Brunel.
Antes, en 2014, Guiaffre acusó por primera vez al expríncipe Andrés de agredirla sexualmente y afirmó haber sido traficada por Epstein y su novia Ghislaine Maxwell y Brunel.
“El suicidio de Jean Luc Brunel, quien abusó de mí y de innumerables niñas y jóvenes, cierra otro capítulo”, declaró Virginia Giuffre.
El 19 de febrero de 2022, el francés fue hallado muerto en una celda de la prisión parisina.
Tras una consulta de Revista Dominical, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) afirmó no tener registros de investigaciones sobre Brunel en Costa Rica, ni tampoco indagaciones a pedido de Interpol.
Otro de los contactos de Epstein, Daniel Siad, también le envió mensajes desde Costa Rica: “Estoy aquí participando para Miss Costa Rica, disfruta París, tú conoces mi posición, estoy muy decepcionado…Te deseo todo lo mejor”.

El correo de Siad fue enviado el 23 de junio de 2012, pero esta fecha no coincide con la realización de Miss Costa Rica, que ese año se realizó el 13 de abril de 2012.
Siad, francoargelino, fue un contacto de Epstein que se estableció durante varios años en Barcelona, desde donde le conseguía al delincuente sexual chicas de la ciudad catalana, París, Marruecos o Cuba. Siad al parecer era un facilitador de Epstein que le enviaba fotos y videos de modelos.
Algunos mensajes entre Siad y Epstein muestran un patrón a la hora de reclutar víctimas. Al parecer se encargaba de encontrar a las jóvenes, las hospedaba por un tiempo, a veces en su propia vivienda, y remitía fotos y videos al pederasta para que valorara su apariencia.
“Es guapa, pero sus pechos son horribles. Tendrá que operarse de nuevo”, responde Epstein a una de las fotografías que le envió Siad.
Uno de los métodos de captación del pederasta que describen los archivos consistía en utilizar el negocio de las agencias de modelos como fachada para reclutar mujeres a las que luego forzaría para cumplir con sus deseos sexuales.

Maxwell, expareja de Epstein, y la conexión Costa Rica
En los correos electrónicos aparecen un par de intercambios con Ghislaine Maxwell, quien fue pareja y cómplice del multimillonario en el tráfico de menores de edad. Epstein hizo su dinero con fondos de inversión y como asesor; Maxwell lo acompañaba también en la búsqueda de oportunidades de negocio lícitas, siempre en aras de extraer ganancias de nuevas apuestas.
“No hay novedades. Estoy en California, y voy a ir a Costa Rica para reunirme con la nueva presidenta; van a ampliar el Parque Nacional en 50 millas y nosotros vamos a presentar la parte científica, y luego voy a Miami el jueves por unos 10 días o más o menos”, escribió Maxwell.
El correo fue enviado el 28 de febrero de 2010, tres semanas después que Laura Chinchilla ganase las elecciones. Pese a que existen registros en Migración de entrada de Maxwell en los primeros días de marzo en Costa Rica, no hay evidencia de que se reuniera con la expresidenta ni ninguna otra referencia en los correos electrónicos, ni a reuniones, ni a participación en ninguna actividad de negocios posterior.
El 4 de abril de ese mismo año, Maxwell le escribió a Epstein que en ese momento estaba en San Diego y que al día siguiente, el cinco de abril, regresaba a Galápagos y luego a Costa Rica “para hacer submarinismo en la autopista de tiburones y luego unirme a una patrulla nocturna contra la pesca ilegal”.
Como en tantos detalles del vasto archivo, es difícil saber qué era preciso, qué era bluff, qué fue casualidad.

Destino turístico de su círculo cercano
Las menciones de Costa Rica en los archivos Epstein muestran al país más que todo como un destino turístico más para sus allegados. Existen decenas de mensajes sin identificar –las autoridades estadounidenses han censurado algunos nombres para no dañar la reputación– en los que refieren que se encuentran o van a visitar Costa Rica.
“Hola… pues acabo de preguntarle a mi amigo Ben, que es modelo y muy buen amigo mío, qué va a hacer este fin de semana y me dijo que quiere escaparse a algún lugar, así que hablamos y decidimos que nos vamos a Costa Rica mañana hasta probablemente el martes. ¡Estoy muuuy emocionada! ¡Va a ser muy divertido y relajante!”, le escribieron un mensaje.
Otro usuario censurado escribe: “En realidad ahora estoy medio ocupada en internet… mirando vuelos, hoteles y todo eso. ¡OMG, este viaje va a estar loquísimo! Sin nada de planificación… jaja, no puedo creer que lo esté haciendo”.

No obstante, hay varias personalidades que le contaron a Epstein sobre viajes de turismo a Costa Rica. Entre ellos se encuentra el empresario e investigador de Inteligencia Artificial, Ben Goertzel, quien le comentó que estaba de vacaciones en la casa de su hermana que vivía en Monteverde.
El multimillonario Tom Pritzker, dueño de hoteles Hyatt, le dijo en un correo que se torció el tobillo “cazando jaguares en las playas de Costa Rica”. La caza de especies silvestres está prohibida bajo toda circunstancia en el país.
Otras personalidades que contaron de su presencia en Costa Rica fueron el escritor indio Deepak Chopra, la princesa heredera de Noruega, Mette Marit; el exjugador de la NBA y ex miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Tom McMillen; y Kathy Ruemmler, ex consejera de la Casa Blanca con Barack Obama y actual Directora Jurídica y Asesora Jurídica General de Goldman Sachs.
Interés en energía, telecomunicaciones e insumos médicos
Dentro de los documentos se percibe un interés por el desarrollo de la energía eólica en Costa Rica. Hay varios documentos con información de la producción y el potencial de este mercado.
En 2010, Bill Conover, un ex miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos le propuso a Epstein participar en un ambicioso proyecto de telecomunicaciones en Costa Rica: desplegar la primera red nacional privada usando tecnología de Huawei y ZTE, aprovechando licencias de frecuencia ya aseguradas y un “mercado más rico sin explotar” de la región, con el respaldo potencial de Verizon International como socio operativo y un equipo núcleo de veteranos internacionales de telefonía móvil.

En otro correo un inversionista censurado le detalló a Epstein una posible inversión a un fabricante de insumos médicos en Costa Rica, con valoraciones crecientes y respaldo de bancos y fondos, mientras el depravado sexual respondió con fuerte escepticismo, cuestionó la falta de números concretos y advirtió que no pondría dinero en ese proyecto
Falsa agencia de viajes
En estos documentos, Costa Rica aparece vinculada a investigaciones penales y a los movimientos internacionales de personas relacionadas con casos federales de Estados Unidos.
En el expediente se describe a Costa Rica como un país utilizado para “turismo sexual”, donde una supuesta agencia de viajes, llamada Taboo Vacations, organizaba viajes y citas con supuestas prostitutas menores de edad. La agencia fue parte de una operación encubierta para fundamentar la competencia federal aunque los encuentros ocurrieran en el extranjero.

También se menciona a Costa Rica de forma tangencial en una declaración de un testigo que aseguró haber oído que una mujer vinculada a Epstein había estado con un “voluntariado” construyendo casas en Costa Rica, lo que muestra la red de contactos del magnate.
Lo que emerge de estas menciones es un país como patio de recreo y como oportunidad de negocios, inmerso en un mundo donde el dinero dictó, ocultó y permitió cosas que apenas empezamos a conocer.
