
Aunque reconoce que la exposición en redes sociales suele convertir a las mujeres en blanco de campañas de hostigamiento, a Sigrid Segura no le preocupa enfrentar ese escenario; al contrario, la diputada del Frente Amplio, que ha trabajado en datos abiertos, buscará legislar en materia tecnológica para mermar las desigualdades que brotan de estas plataformas.
“No deberíamos disminuir nuestra participación en esos espacios o callarnos porque nos sentimos amenazadas o intimidadas de decir lo que pensamos”, afirmó a Revista Dominical. “La gente tiene derechos a que se protejan sus datos. Creo que hay que hablar más de la cultura de protección y por otro lado hay que hablar más de transparencia y de datos abiertos”.
—¿En Costa Rica existe suficiente claridad sobre la diferencia entre datos abiertos y datos personales?
—Creo que la población no lo tiene claro porque los gobiernos no han sido claros con este tipo de información.
“A veces se tiende a pensar que cuando hablamos de datos abiertos, estamos hablando de la contrapropuesta o del antónimo de datos personales y más bien son datos que se complementan. Uno no puede hablar de una apertura de datos públicos sin considerar la protección de los datos personales.
“Cuando hablamos de datos públicos abiertos, hablamos de datos a los que tiene derecho la ciudadanía a saber porque son datos que produce el gobierno. Y cuando hablamos de datos personales son datos de las personas, los nuestros, que nos pertenecen.
“La discusión debería ir enfocada en integrar esos derechos que no se contraponen y hacer una regulación, una legislación bastante moderna para el momento en el que estamos, porque cuando regulamos datos personales o apertura de datos públicos, también estamos regulando el espacio digital y la misma inteligencia artificial.
“¿Qué hicieron otros países para regular un poco inteligencia artificial? Pues ya tenían resuelto la protección de datos personales. Es decir, ya tenían la parte que protegía a las personas y la parte de transparencia algorítmica mediante datos abiertos. Con esos dos pilares fue que pudieron avanzar luego a hablar de inteligencia artificial. Pero aquí queremos resolver la parte de inteligencia artificial sin haber pasado ni siquiera por el piso base, por los pilares.
“Entonces, ¿cómo vamos a hablar de tecnología emergente, si ni siquiera estamos protegiendo a las personas de lo básico, de lo mínimo? Las estafas digitales han aumentado muchísimo el último año. Creo que eso es urgente de atender y eso es parte de la conversación que tiene que ver con tecnología, con la inteligencia artificial y con el mundo digital".
En una Costa Rica post-UPAD, y ahora que el Tribunal Supremo de Elecciones va a cambiar el acceso a sus datos abiertos, ¿qué información debería estar mucho más disponible para los ciudadanos y qué debe permanecer protegido?
—Yo creo que aquí no hay una cultura de protección de datos, hay que iniciar por ahí. La gente tiene derechos a que se protejan sus datos. Creo que hay que hablar más de la cultura de protección y por otro lado hay que hablar más de transparencia y de datos abiertos.
“Hay que abrir los datos del gobierno. Y el gobierno, al menos en estos últimos cuatro años, ha ido en una línea contraria. Ya no se publican datos, es más, los datos que estaban publicados de otros gobiernos ya no están en la plataforma.
“Estamos retrocediendo en materia de datos abiertos, creo que por ahí hay que ir. Hay que hacer algunas reformas legislativas para aumentar esa transparencia y yo esperaría que no haya problema con eso porque al fin y al cabo es parte de la democracia”.

