Katiana Murillo (murillo.katiana@gmail.com). 31 julio
Ilustración: Juan Carlos Alpízar
Ilustración: Juan Carlos Alpízar

Esas características particulares que los científicos sociales achacan de forma general a las distintas generaciones según la época de nacimiento y lo que les ha tocado vivir, podrían ser todo un desafío para definir a la nueva generación que saldrá de lo que estamos pasando.

No importa si usted es Baby Boomer, Generación X o Millennial, estamos por igual enfrentando esta pandemia, aunque de forma distinta según las características particularidades de grupo y la situación personal en la que a cada quien nos sorprendió el virus.

Pero, ¿qué pasa con los que irremediablemente terminarán siendo los Pandemials?, ¿qué actitudes tendrán?, ¿cómo verán el mundo cuando todo esto acabe?

Haciendo un repaso por generaciones, tenemos que los Baby Boomers, nacidos entre 1946 y 1964 durante el periodo de bonanza luego de la posguerra, son aquella generación producto del “baby boom” o repunte en la natalidad de aquellos años de vuelta a la estabilidad. Son comprometidos con su trabajo, disciplinados, competitivos y los motiva tener una buena posición económica; para ellos son importantes el nombre y la trayectoria. Disfrutan de la vida familiar y vienen de familias numerosas también. Las mujeres de esta generación empezaron a incorporarse al mercado laboral rompiendo el rol tradicional anterior.

La Generación X, aquellos nacidos entre 1965 y 1980, también trabajan mucho y su éxito está marcado por lo material y el avance y reconocimiento en lo laboral y académico. Son quienes vivieron el surgimiento de Internet y todos los cambios tecnológicos. También están marcados por grandes cambios sociales. Se les considera una generación de transición y tienen la capacidad de convivir con la tecnología y una vida social activa presencial; son más propensos a ser empleados y respetar una jerarquía institucional. Su energía está dividida entre trabajo, familia y tiempo de ocio y presentan una cierta resistencia al cambio.

Los Millennials o Generación Y, nacidos entre 1981 y 1996, ya vinieron adaptados a la tecnología por lo que la vida virtual termina siendo una extensión de la real, si bien conservan todavía algunos códigos de privacidad sobre lo que comparten en Internet. Tienen la capacidad de ser personas “multitarea”, pero no viven para trabajar porque no quieren ser como sus padres y tampoco se quedan mucho tiempo en un mismo puesto; son más emprendedores e idealistas y tratan de vivir de lo que aman hacer, aunque se les tilda de caprichosos y poco tolerantes a la frustración.

Les encanta viajar y les fascinan los “selfies”. Le dan prioridad a la vida sana, el deporte, el ecologismo y la alimentación saludable.

Los Centennials o Generación Z, quienes nacieron entre 1996 y 2010, son realmente nativos digitales, más autodidactas, creativos y sobreinformados. Tienden a compartir toda su vida privada en las redes, siempre están conectados, y el éxito lo miden con cantidades de “me gusta”.

Son muy pragmáticos incluso para innovar, privilegian el talento frente al origen y el apellido y cuestionan todo con tendencia a la irreverencia. Muchos todavía no trabajan pero van por el camino de buscar una ocupación acorde con sus gustos, además de que aceptan de forma natural las diferencias, la movilidad en un mundo cada vez más globalizado y se adaptan mejor a los cambios. También se preocupan mucho por los temas sociales y ambientales y les reclaman a las generaciones en el poder no haber hecho lo suficiente.

La nueva generación, que se ha denominado Alpha y son niños nacidos luego del 2010, serán la generación de la pandemia porque estarán marcados irremediablemente por lo que estamos atravesando. Entonces, ¿serán una generación más precavida, cuidadosa y físicamente más distante o, por el contrario, vivirán la vida al máximo sin tanta limitación porque saben que tarde o temprano podría suceder lo mismo?

Lo que sí podría decirse es que serán aún más digitales en un mundo cada vez más automatizado y dominado por inteligencia artificial. Para ellos no habrá una diferencia marcada entre lo físico y lo virtual y posiblemente serán social y ambientalmente más sensibles luego de ver lo que sucede si no se atienden esos temas.

También serán más flexibles y adaptables al cambio, no darán nada por sentado y serán todavía más emprendedores e inclinados a la innovación y la versatilidad que los Z porque habrán visto que ningún trabajo, ocupación ni ingreso es estable ni garantía de nada. Es posible que la calidad de vida sea para ellos muy importante, por lo que cuidarán y promoverán la salud física y mental.

Serán, quizá, menos propensos a repetir estructuras de gobernanza y esquemas de valores y actitudes de generaciones anteriores que en una situación de pandemia han visto que non funcionan.

Una generación no solo más diestra en tecnología, sino también más solidaria, empática e inclusiva, sin duda podría aportarle mucho al planeta. ¿Serán así los Pandemials? Solo el tiempo dirá.