
Este 27 de mayo, la Embajada de Japón en Costa Rica realizó la plantación de un árbol sobreviviente a la bomba atómica en Hiroshima, junto con las autoridades presentes de la Universidad de Costa Rica (UCR), el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, así como medios de comunicación.
Las semillas de estos árboles fueron donadas por la organización Green Legacy Hiroshima a la Universidad de Costa Rica, específicamente a la Escuela de Biología; gracias a el apoyo del Jardín Botánico Lankester, lograron germinarlas. Este centro de investigación, cuenta con alrededor de 40 plantas jóvenes y 90 semillas de este tipo de árbol.
La UCR fue además designada como el “centro regional” de Green Legacy Hiroshima para América Latina, lo que fortaleció la difusión regional de esta iniciativa y la conservación de los árboles descendientes de Hiroshima.
El propósito es continuar colocando estos árboles en espacios públicos donde las personas costarricenses también puedan conocerlo y reflexionar sobre el mensaje de paz.
El embajador Hironobu Ishibashi mencionó en su discurso: “Aunque se decía que en Hiroshima no crecería vegetación durante décadas, nuevos brotes y flores surgieron de los árboles afectados, alentando a los ciudadanos que habían perdido a sus familias y enfrentaban la reconstrucción de la posguerra. En los años cincuenta, la reconstrucción urbana se aceleró. La ciudad creó el Parque de la Paz, el Bulevar de la Paz y las riberas del río, transformando los campos quemados en espacios verdes gracias a miles de árboles. Así, Hiroshima renació como una ciudad llena de vida gracias al poder de la vegetación”.

El bombardeo atómico de Hiroshima fue uno de los dos ataques nucleares ordenados por Harry S. Truman, presidente de los Estados Unidos, contra el Imperio del Japón. El ataques se efectuo el 6 de agosto de 1945, lo que contribuyó, junto con la guerra soviético-japonesa, a la rendición de Japón y al fin de la Segunda Guerra Mundial.
Después de seis meses de intenso bombardeo de otras 67 ciudades, el arma nuclear Little Boy fue soltada sobre Hiroshima el lunes 6 de agosto de 1945.
Entre 105.000 y 120.000 personas murieron y 130.000 resultaron heridas. Hasta la fecha, estos bombardeos constituyen los únicos ataques nucleares de la historia de la humanidad.
