
La reapertura del Patinódromo Nacional de La Sabana el pasado fin de semana generó entusiasmo entre patinadores profesionales y aficionados.
Tras una inversión de ₡61 millones en obras de mantenimiento y mejora, el recinto volvió a recibir todo tipo de usuarios luego de 15 años sin una intervención sostenida.
Sin embargo, pocos días después de la apertura surgieron dudas entre quienes acudieron al lugar al percibir que el acceso estaba cerrado.
¿Qué pasó? Según explicó el director nacional del Icoder, Donald Rojas Fernández, a La Nación, la instalación no volvió a cerrar. Lo que ocurre es que la institución se encuentra en un proceso de asignación y ordenamiento de horarios para los distintos grupos que utilizan el espacio.
“Actualmente se está asignando el espacio de uso exclusivo del Patinódromo Nacional de La Sabana a la Federación Costarricense de Patinaje, asociaciones y comités cantonales que realizan sus procesos de entrenamiento de alto rendimiento en esta instalación, en horario de lunes a domingo de 5 a.m. a 8 a.m.”, indicó Rojas.
De acuerdo con el funcionario, ese horario estará destinado a los procesos de alto rendimiento y será coordinado temporalmente por la Federación Costarricense de Patinaje.
Mientras tanto, el Icoder continúa recibiendo, hasta el próximo 19 de junio, solicitudes de uso de asociaciones, clubes y equipos que desarrollan escuelas de patinaje en distintas partes del país, las cuales se pueden enviar al correo permisodeuso@icoder.go.cr. Una vez concluido ese proceso, la institución definirá la distribución definitiva de horarios.

¿Y el público general?
Muchos patinadores aficionados (que practican este deporte como pasatiempo o entretenimiento) han lamentado que este espacio no sea totalmente abierto.
La principal interrogante tras la eventual reapertura es qué ocurrirá con las personas que no forman parte de federaciones, asociaciones o escuelas de patinaje.
Rojas aseguró que el objetivo es que el patinódromo también cuente con espacios para uso recreativo y libre, aunque primero debe completarse la organización de los horarios.
“Una vez definidos y ordenados estos horarios, se procederá a habilitar espacios para el uso exclusivo de estas agrupaciones y el uso libre del patinódromo”, afirmó.
No obstante, el acceso estará sujeto al cumplimiento de medidas de seguridad obligatorias. El director del Icoder señaló que quienes utilicen la instalación deberán contar con equipo de protección personal, debido a las características especializadas del recinto.
“El objetivo es garantizar un uso ordenado, seguro y responsable de esta instalación, resguardando los procesos de preparación deportiva”, manifestó.
La reapertura del patinódromo se produjo después de una serie de trabajos que incluyeron reparaciones en la pista y la cancha interna, sustitución de parte del acrílico perimetral, restauración de barandas, pintura de la estructura y una nueva demarcación de los espacios deportivos para ajustarlos a las medidas reglamentarias.
Rojas añadió que el Patinódromo Nacional no puede ser tratado como un espacio recreativo convencional debido a los riesgos asociados a la práctica deportiva que allí se desarrolla.
“El Patinódromo Nacional de La Sabana es una instalación deportiva especializada y su uso inadecuado puede generar daños a la salud de las personas”, advirtió.
Asimismo, explicó que la infraestructura requiere condiciones claras de operación, control y supervisión para proteger a quienes la utilizan.
“Este recinto requiere condiciones claras de operación, control, seguridad y supervisión, porque la práctica que ahí se desarrolla exige medidas específicas de protección y un uso responsable para resguardar la integridad de los usuarios”, agregó.
También, el Icoder recuerda que La Sabana cuenta con su pista azul que es abierta a todo público y tiene 3 carriles para patinaje y 3 carriles para atletismo.
