Revista Dominical

Cremación: mitos y realidades de una práctica milenaria

La cremación es uno de los métodos más utilizados hoy para dar el último adiós a los seres queridos fallecidos. Sin embargo, aún persisten ideas erróneas sobre este proceso, que en La Piedad se realiza en un marco de respeto, profesionalismo y transparencia

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La cremación es una práctica milenaria de la cual se tienen registros desde varios siglos antes de Cristo. Fue a finales del siglo XIX cuando su uso empezó a extenderse en el mundo moderno y, en 1902, se declaró legal, al ser incluida en la legislación de Inglaterra.

Aunque en algún momento la Iglesia Católica tuvo vetada dicha práctica, en 1963 el papa Pablo VI levantó la prohibición y en 1966 se autorizó a los sacerdotes católicos a oficiar ceremonias de cremación.

Sin embargo, más de medio siglo después aún persisten algunas ideas equivocadas sobre este proceso funerario, cuya demanda ha venido en aumento en Costa Rica, en especial a causa de la pandemia causada por el coronavirus.

Mitos de la cremación

La cremación de cuerpos es una de las opciones que ofrece Camposanto La Piedad para disponer de los restos mortales de quienes fallecen.

Luis Barrantes, jefe de Operaciones Funerarias, explicó que el servicio se habilitó desde el 2012 y al principio hubo un poco de resistencia por parte de algunos clientes.

Esto se debe a algunos mitos que existen alrededor del proceso de la cremación, y aunque muchos ya han sido superados gracias a la información correcta, aún hay varias ideas preconcebidas erróneas que se mantienen.

La primera de ellas es la incertidumbre que manifiestan algunas personas, quienes desconfían si las cenizas que se les entregarán pertenecen realmente y en su totalidad a su ser querido. En esa línea, Barrantes fue enfático al afirmar que en el caso de La Piedad hay garantía total de que la urna solo contiene las cenizas de su pariente o allegado.

Con este objetivo, la empresa trabaja con absoluta transparencia, pues incluso los familiares pueden estar presentes en el momento de la cremación. Además, si lo desean, pueden revisar el horno previamente, para constatar que no hay nada más dentro de él y, a través de una ventana, ubicada en la sala de espera, pueden seguir el proceso.

“Para nosotros es muy importante entender el momento que está pasando el familiar, por lo que no podemos generar esa situación de incertidumbre al no saber si son las cenizas de su ser querido”, afirmó Barrantes.

“En Costa Rica somos la única empresa que le permite al doliente estar presente durante el proceso de cremación de su ser querido. Además, otras empresas le entregan la urna con las cenizas dos o tres días después, lo que podría crear dudas”, comentó Roberto Soto, del departamento de Mercadeo de La Piedad.

“Aquí lo ejecutamos de la forma correcta y en un lapso de dos horas. Por un tema de sentimiento, tratamos de que el proceso sea lo más pronto y expedito posible para reducir esa situación, que sin duda es incómoda para todos. La idea es hacer todo el proceso de la forma más orgánica y fluida”, agregó Barrantes.

La Piedad cuenta con dos crematorios, uno en el camposanto de Desamparados y el otro en Heredia. En ambos, el proceso es el mismo. A través de la ventana, la familia puede constatar cuando el cuerpo sale de la carroza fúnebre e, incluso, se les da unos minutos para tener un momento de intimidad familiar con su ser querido o una pequeña oración antes de iniciar con la cremación.

“Hemos llegado a mostrar, con toda la transparencia que nos caracteriza, que el horno está totalmente libre antes del proceso, para que tengan la seguridad de que adentro no hay nada más que su familiar. Cualquier persona que lo solicite, puede revisar de forma previa el horno. De igual forma, después de cada cremación se hace un proceso minucioso de limpieza para poder darle esa certeza y sobre todo, esa tranquilidad a nuestros clientes”, detalló Barrantes.

“Nuestros hornos cumplen con todos los requisitos que nos pide el Ministerio de Salud. Por ejemplo, el control anual de emisiones de gases. Siempre nos hemos caracterizado por cumplir con todo lo que estipula la ley y, en el caso de los crematorios, nunca hemos fallado ni un solo reporte operacional”, agregó Barrantes.

Todos estos factores han influido en que cada vez más personas opten por la cremación que brinda La Piedad. “No es que las generaciones más jóvenes sean más adeptas, sino que el servicio como tal se ha empezado a entender más y los clientes han visto sus ventajas. Además, han conocido qué alternativas tienen y cómo lo pueden financiar y comprar”, aseguró Soto.

Otra de las ideas erróneas alrededor de la cremación es que es un proceso que va en contra de los principios cristianos. Sin embargo, Soto explicó que la cremación está autorizada por la Iglesia Católica.

“Es un proceso avalado por la Iglesia Católica. Somos muy responsables y neutrales en temas de religión, tenemos clientes de distintas religiones, pero somos muy respetuosos. La iglesia lo avala y recomienda que esos restos o cenizas sean sepultados en un lugar santo; sin embargo hay personas que tienen la costumbre de llevarse las cenizas a la casa o esparcirlas en el mar, eso queda a criterio de cada cliente”, afirmó Soto.

Como se mencionó anteriormente, las cenizas se entregan dos horas después de la cremación en urnas que están selladas herméticamente, de acuerdo con los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud. Están debidamente rotuladas con el nombre de la persona fallecida, su fecha de nacimiento y defunción y, además, existe la opción de incluir algún mensaje pequeño en la placa.

Otro de los conceptos erróneos sobre la cremación tiene que ver con su costo, ya que se tiende a pensar que su precio es muy alto. En el caso de La Piedad, el paquete básico sobrepasa el millón de colones.

“Es bastante accesible, desde lo más básico hasta ir añadiendo opciones como un coro y una funeraria. Todo va en función del presupuesto del cliente y si lo quiere pagar de contado o financiado”, explicó Soto.

Proceso ágil y riguroso

Barrantes describió el paso a paso que se sigue en el caso de las cremaciones.

“Cuando se nos informa sobre una emergencia (fúnebre), tenemos un tiempo de respuesta de una hora o menos y ya estamos en la casa u hospital retirando el cuerpo. En el caso de las cremaciones, llevamos nuestro cofre rústico para que el proceso sea totalmente transparente, así pueden estar tranquilos de que no va a haber opción de que incineremos un cofre de madera y que lo que nos vaya a salir producto de la cremación no sea otra cosa que su familiar. Eso lo garantiza el cofre rústico, pues garantiza que las cenizas sean lo más puras posibles”, destacó el jefe de Operaciones de La Piedad.

Una vez en el crematorio se realizan todos los procedimientos de ley como autopsias, propios de cada cremación. Para este importante paso se cuenta con personal calificado. “Nuestros patólogos están avalados por el Ministerio de Salud, son graduados e inscritos, tienen código y carnet. Somos muy responsables en el manejo de quién ingresa a nuestra morgue” resaltó Barrantes.

Posteriormente se evalúan aspectos como la contextura física de la persona, para determinar la temperatura necesaria y los tiempos, luego se precalienta el horno, se ingresa el cuerpo y se procede a la cremación. Una vez finalizado el proceso se debe enfriar el horno, tanto por seguridad de los operarios como para preservación del equipo, luego se retiran los huesos más fuertes: fémur, cráneo y tórax, que son los que se utilizan para realizar las cenizas.

Los hornos cuentan con ladrillo refractario, así como una cama de ladrillo y una cama secundaria, que permite que las emisiones sean prácticamente nulas. También poseen un sistema de filtro que impide la emanación de gases. Las cenizas se recogen con cepillos especiales y, para evitar riesgos, los operarios manejan una escoba metálica, así como capuchas y guantes de seguridad

En fallecimientos por covid-19 se siguen con rigurosidad los protocolos sanitarios estipulados por el Ministerio de Salud. En ese caso, solamente una o dos personas pueden estar presentes en el crematorio y aunque no pueden ingresar al área donde está el horno de cremación, sí pueden observar el proceso a través de la ventana de la sala de espera.

“El proceso de cremación cada vez es más solicitado, tanto que en el 2018 habíamos instalado el horno nuevo y ya en el 2020, si no hubiéramos colocado el segundo horno, no hubiéramos salido con la demanda generada a raíz de la pandemia”, detalló Barrantes.

La Piedad brinda apoyo con cremaciones al Ministerio de Salud, así como a distintos programas que trabajan con adultos mayores, lo que aunado al tema de la pandemia ha representado un incremento de un 60% en el uso de los hornos.

“El tener dos hornos nos da la posibilidad de brindarle a los clientes el proceso más rápido. Los familiares pueden venir, despedirse de su familiar, estar durante todo el proceso de cremación y posteriormente pueden retirar las cenizas”, resaltó Barrantes.

El representante explicó que utilizan hornos de la marca Matthews, líder en el mercado y son sometidos a mantenimiento mensual para garantizar su buen funcionamiento. Cada horno tiene un costo cercano a los ¢95 millones.

La Piedad es una empresa líder en su ramo, 100% costarricense, que cuenta ya con diez sedes en la Gran Área Metropolitana con presencia en Escazú, Desamparados, Coronado, Heredia, Palmares, Cartago, Tibás, Moravia y Santo Tomás de Santo Domingo. La más reciente inauguración fue en Calle Rosales, en Alajuela, y hay planes de expandirse a otras áreas del país.

Otras opciones

Además de la cremación, los clientes de La Piedad pueden complementar con otros servicios.

Entre estos se encuentran los cenizarios, en los que se colocan varias urnas alrededor de un árbol, o también puede alquilar un espacio en uno de los columbarios mientras decide qué hacer con la urna.

Una de las opciones más inspiradoras es la del Árbol de Vida. En este caso, se entrega a los dolientes las cenizas dentro de una urna biodegradable y un árbol, para ser sembrado dentro del camposanto.

“Las urnas biodegradables están hechas de arcilla, que al entrar en contacto con la humedad van a desintegrarse. El concepto es que el árbol va a continuar con el ciclo de la vida. Los compuestos de la urna, al desintegrarse, se convierten en un tipo de fertilizante para el árbol, totalmente amigable con el ambiente. Son urnas que requieren de mucho cuidado, por lo que se le entregan al cliente en el momento de la siembra del árbol”, explicó Barrantes.

“La Piedad tiene tres ejes fundamentales de negocios: los camposantos, las funerarias y los crematorios. Adicionalmente, existen productos como los paquetes preventivos, los paquetes de cremación y los paquetes de sepultura que se refieren a los lotes. El cliente puede elegir la combinación que desee y si elige pagar de contado o financiado en cuotas muy cómodas”, informó Soto.

Los servicios de cremación, así como otros paquetes funerarios, están disponibles para su venta en el sitio web de La Piedad o a través de su centro de atención al cliente. Si desea información adicional, puede llamar al 4700-7800. También brindan apoyo con los trámites en caso de requerir hacer la repatriación de un cuerpo.

“Los cementerios públicos, en su mayoría, y de acuerdo a recientes noticias ya están llenos y no tienen espacio disponible. Además, no se es dueño, solo se puede alquilar el espacio por lo que mucha gente ha optado por La Piedad, porque se convierten en dueños. Cuando compran el lote se les da una escritura y plano catastrado”, informó Soto.

A raíz de la pandemia, muchas personas no podían visitar los camposantos para conocer las instalaciones de las distintas sedes. En ese caso, La Piedad habilitó en su página oficial -así como en Facebook y el canal de YouTube-, tours virtuales en los que se pueden recorrer cada una de las diez sedes sin salir de casa.

“La pandemia nos hizo utilizar esta herramienta y a las personas les gusta mucho”, destacó Soto.

También se instauró la modalidad del libro de condolencias electrónico, que puede ser accesado por medio de un código QR. Al ingresar a la plataforma, los allegados pueden dejar mensajes de apoyo a los familiares e incluso compartir momentos y fotografías para celebrar la vida de quien ha partido, pero es recordado con gran afecto.

Responsabilidad empresarial

Otro aspecto interesante de La Piedad es que una empresa muy enfocada en el bienestar humano, por lo que cuentan con distintos programas de responsabilidad social empresarial. En dichos esfuerzos se apoya a un buen número de instituciones y distintos albergues, como es el caso de adultos mayores que han sido abandonados por sus familiares.

“Ofrecemos a todas las personas el programa virtual ‘Aceptando el duelo’, el cual se transmite todos los miércoles. En este espacio las personas pueden conectarse y recibir información de un psicólogo especializado de forma gratuita y abierta a todo el público”, informó Soto.

Además, en su canal de YouTube realizan talleres bimensuales en los que un psicólogo da consejos sobre cómo llevar el duelo, así como charlas, otros talleres y contenido especializado para sobrellevar estos duros momentos. Entre los planes a corto plazo está el lanzamiento de una línea 800 (gratuita), en el que las personas podrán llamar de 8 a. m. a 10 p. m. y recibir soporte emocional relacionado con la pérdida de un ser querido.

Asimismo, apoyan a albergues de animales con donaciones de recursos necesarios para su operación y, a nivel interno, realizan campañas de donación de sangre, entre otros esfuerzos.

“De manera adicional, somos la única empresa de la categoría certificada por Great Place to Work, (Gran lugar para trabajar) ya que nos regimos por valores internos en donde el colaborador se sienta parte importante y vital de la empresa. En esa línea se le dan incentivos emocionales, económicos y tiene acceso a capacitación, entre otros beneficios”, resaltó Soto.

Actualmente, La Piedad cuenta con más de 300 colaboradores.

Por otra parte, La Piedad cuenta con la distinción de ser una empresa con la certificación de Bandera Azul, gracias a los esfuerzos que hace a favor del medio, que incluye el uso de paneles solares, reciclaje, siembra de árboles y cero emisiones en el caso de los crematorios.

Gerardo González

Graduado de la Universidad de Costa Rica en Comunicación Colectiva. Especializado en gastronomía, turismo y entretenimiento.