Al mediodía del martes 20 de enero, Claudia Dobles llega en un sedán al Centro de Operaciones del Benemérito Cuerpo de Bomberos, en Santo Domingo de Heredia. Se baja acompañada de su equipo de trabajo. Lleva prisa, pues va algo tarde a un evento en el que firmará, junto a otros seis candidatos presidenciales, un pacto para impulsar la educación pública en Costa Rica.
Dobles, de 45 años y candidata presidencial de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), entra sonriendo y saludando a invitados y periodistas. En la tarima principal, la artista Melena realiza un stand up crítico sobre la crisis de la educación en el país. Interactúa y vacila con los presentes.
En el papel de maestra de música, Melena le pide una opinión a Ariel Robles, candidato presidencial por el Frente Amplio (FA), y a Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN), y bromea con Nogui Acosta, exministro de Hacienda del actual gobierno y candidato a diputado por el Partido Pueblo Soberano (PPSO), sobre la falta de financiamiento para los alimentos en las escuelas.
—Nogui, ¿qué pasó? Necesitamos el almuerzo para los güilas —le dice.
En ese momento entra Claudia Dobles. Melena la mira y suelta:
—Claudita, mi amor, diay, ¿la dejó el bus? ¿Se quedó pegada en una presa?
Dobles trastabilla en una grada. Un tanto apenada, se reincorpora, pero no deja de sonreír hasta que encuentra un asiento junto a sus rivales políticos.
Los comentarios sobre los problemas del transporte público cobran relevancia cuando se trata de Claudia Dobles, quien durante el gobierno de su esposo, Carlos Alvarado (presidente de Costa Rica entre 2018 y 2022), tuvo en ese tema uno de sus principales focos de trabajo en su rol como primera dama y consejera del Gobierno.
“A mí no me molesta que me digan Doña Tren. Yo creo que lo necesitamos… en buena hora, si la gente es así como me relaciona”, dijo cuando le preguntaron en Repretel si le incomodaba que en la calle le llamaran así, por encabezar el proyecto del tren eléctrico en el Gran Área Metropolitana (GAM) durante la administración Alvarado.
“Yo creo firmemente que nos estamos ahogando en presas. Costa Rica no se merece eso y tampoco podemos normalizarlo. Le tenemos que dar a la gente una respuesta, y yo le dediqué muchísimo tiempo no solo a estudiar cuál era la mejor forma, sino que estoy absolutamente convencida de que la única salida es un buen sistema de transporte público”, agregó.
No es en vano que, cuando habla del gobierno de Alvarado, Dobles diga “nuestro gobierno”. Desde el inicio, ella no quiso ceñirse al rol simbólico de las primeras damas. Desde que pisó Casa Presidencial asumió funciones técnicas y estratégicas en áreas como planificación urbana, transporte público, movilidad sostenible y ordenamiento territorial. Esto le valió críticas de la oposición, tanto por los límites de sus funciones como por la cantidad de asesores que tenía a su cargo.
Al finalizar el gobierno de Alvarado, el Partido Acción Ciudadana (PAC) quedó con un bajísimo nivel de popularidad —al punto de quedarse sin representación en la Asamblea Legislativa— debido, en parte, a las medidas de contracción económica adoptadas para enfrentar la pandemia.
En medio de esa crisis, Dobles salió del país para continuar su preparación académica. Arquitecta de profesión, realizó estudios ambientales, de planificación y de estudios urbanos en Harvard y en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).
Dobles, no obstante, no se desvinculó de la política costarricense y siguió trabajando en la reestructuración del partido. Finalmente, en enero de 2025 anunció su intención de postularse a la Presidencia.
“La política basada en la violencia y la falta de respeto no nos llevará adelante. Necesitamos construir esperanza e ilusión”, dijo en un mensaje publicado en redes sociales.
Un año después, Claudia Dobles se ubica en el tercer lugar de intención de voto (5 %), según la última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), publicada a dos semanas de las elecciones presidenciales del 1.° de febrero.
Dobles presentó un plan de gobierno con 635 propuestas orientadas a garantizar derechos y bienestar, un Estado más eficiente, seguridad, economía, política internacional y ambiente. Sin embargo, ha dicho que sus dos prioridades serán la seguridad y la educación, para las cuales tiene medidas concretas que implementaría desde el primer día de su mandato.

De San Carlos a Alajuelita
Su nombre completo es Claudia Vanessa Dobles Camargo. Nació en Ciudad Quesada, San Carlos, el 19 de noviembre de 1980. Es hija de Carlos Dobles Ramírez, médico internista costarricense, y de María Claudia Camargo García, nutricionista mexicana.
Sus primeros años escolares los cursó en Baja California, de donde es originaria su madre. Luego, la familia se trasladó a Alajuelita. Allí realizó la mayor parte de la primaria en la escuela Abraham Lincoln. Por esa razón, cuando le preguntaban dónde estudiaba, ella vacilaba respondiendo: “Yo soy de la Lincoln (de Alajuelita)”.

Eran tiempos en los que iba caminando a la escuela y regresaba con sus compañeros, con quienes a veces jugaba en el parque. “Yo recuerdo a Alajuelita con mucho cariño”, dijo.
Por esos años, la figura de su abuela paterna, Marta Ramírez —educadora y directora de la escuela Juan Chaves de San Carlos—, se convirtió en un referente que la marcaría de por vida. Ramírez murió hace un año, mientras Dobles terminaba sus estudios en Estados Unidos, pero la candidata la recuerda como una inspiración para el estudio y el desarrollo del gusto por la lectura, en especial de la ciencia ficción. Marta también obtuvo una beca de Naciones Unidas para prepararse en México.
Doña Marta cuidaba a Dobles cuando era pequeña. La recibía en su finca en Platanar durante las vacaciones. “Mi infancia era en la finca, donde tenían todo tipo de animales que me encantaban”, contó en una entrevista con ¡OPA!.

Debido al trabajo de su padre, la familia cambiaba de domicilio con frecuencia (Alajuelita, Turrialba, Ciudad Neily, Pérez Zeledón) y, por consiguiente, ella estudió en distintos colegios. Mientras cursaba estudios en Saint Francis conoció a Carlos Alvarado: ella tenía 15 años y él 16. Ambos compartían asiento en la buseta cuando eran novios de colegio.
Años más tarde se reencontraron y formaron un matrimonio.
Arquitecta
Claudia Dobles decidió estudiar Arquitectura porque es una carrera que combina las ciencias —como las matemáticas— con su gusto por el arte, la pintura y el dibujo. “Es una carrera que me encanta, la amo y extraño ejercerla”, dijo en diciembre.
De hecho, la mayoría de los asesores que la acompañaron en Casa Presidencial eran arquitectos, y a muchas de sus amistades más cercanas las conoció cuando empezó la carrera.
Sus años universitarios fueron “los mejores” de su vida, aunque en ocasiones llegaba al campus con su hermana menor, María Fernanda —14 años menor—, ya que ella se encargaba de su cuido. “Yo casi, casi soy la mamá de mi hermana”, dijo.
En la Universidad de Costa Rica (UCR), donde se graduó, aplicó a becas para estudiar en Francia y Japón, donde realizó estudios en sostenibilidad que luego serían clave para impulsar proyectos de transporte público.
En 2009 fue designada por la empresa Zurcher Arquitectos para abrir una oficina en Panamá con el fin de atraer inversiones a Costa Rica. Un año después se casó con Carlos Alvarado, entonces asesor político de la Asamblea Legislativa para la fracción del PAC, quien la acompañó a Panamá.

En ese momento, Dobles asumió el rol de principal proveedora del hogar. Tras un par de años en Panamá, conversaron sobre la posibilidad de tener un hijo. “Un día Carlos llegó a decir que no quería ser un papá tan viejo. Le dije que lo intentáramos sin presión y al mes ya estábamos esperando a Gabriel. Fue una sorpresa muy positiva, pero muy rápida”, contó Dobles a La Nación en 2018.
Con Gabriel vivió más de un año difícil, pues el bebé tenía problemas de sueño y no diferenciaba el día de la noche. Ella llegaba llorando al pediatra y le decía: “Yo necesito dormir”. El médico le respondía: “Vea, señora, el problema lo tiene usted. El niño está sano; lo que pasa es que a algunos niños les cuesta más enterarse de si es de día o de noche”.
Tras la experiencia en Panamá, Dobles regresó a Costa Rica para trabajar en Gensler, una de las firmas de diseño más grandes del mundo, donde también conoció mercados de Asia y Medio Oriente.
Una primera dama diferente
El papel de Claudia Dobles en Casa Presidencial fue, como ya se ha dicho, atípico para una primera dama. Coordinó el Plan Nacional de Descarbonización, que buscaba liberar a Costa Rica de emisiones de carbono para 2050. Esto le valió ser reconocida por la revista Fortune en el puesto 15 de los 50 líderes más influyentes del mundo, por encima del primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar, y de la pareja conformada por el príncipe Harry y Meghan Markle.
Además, asumió el liderazgo político, técnico y estratégico de proyectos nacionales de transporte público, movilidad sostenible, infraestructura, planificación territorial y vivienda social. Impulsó, por ejemplo, la transición hacia un sistema de transporte público intermodal, moderno y de cero emisiones, y dejó aprobada ante el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) la coordinación del tren eléctrico metropolitano.
Pese a que se trataba de proyectos sólidos, la mayoría no llegó a concretarse. Eran políticas de Estado de largo plazo que requerían continuidad, la cual no encontraron en el actual gobierno. Además, el PAC quedó sin representación legislativa, por lo que no hubo impulso ni respaldo político para las iniciativas.
A contrapelo, la figura de Dobles suele vincularse directamente con los errores de los gobiernos del PAC: presunto tráfico de influencias, violación a la privacidad de los costarricenses (caso de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos, UPAD) y el manejo de las finanzas públicas, entre otros señalamientos.
“En la administración pasada, durante la pandemia, tuvimos una situación en educación absolutamente lamentable. Por las brechas de infraestructura y conectividad que tenemos hasta hoy, no pudimos implementar la educación virtual en todos los rincones del país, cuando eso era lo que se ameritaba por razones de salud. Por supuesto que hay responsabilidad y no todas las cosas se hicieron bien”, admitió a Teletica el 14 de enero.
Carácter fuerte
Claudia Dobles es rubia, de baja estatura, y su mirada fija —ojos verdes— suele posarse directamente en los ojos de quien le pregunta. Casi siempre tiene un argumento para rebatir y asegura que toma bien las críticas: “Es natural que en una democracia se critique a los partidos políticos y a los liderazgos”.
Personas cercanas a Dobles señalaron para este artículo que la candidata tiene un carácter fuerte para liderar equipos de trabajo. Sin embargo, ella aclara que “no es brava” ni tiene “mal carácter”. En su vida personal se define como “súper relajada”, pero en el ámbito profesional se describe como “muy estructurada y exigente”, lo que puede hacerla parecer dura.
Un exasesor suyo en Casa Presidencial destacó que es ejecutiva en la gestión de proyectos, lo que la lleva a exigir avances y resultados constantes. “Ella toma mucha nota y utiliza recursos como pizarras, gráficos y esquemas. Por su formación en arquitectura le gusta diagramar, sintetizar la información y, sobre todo, comunicarla”, explicó.
Luis Felipe Arauz Cavallini, candidato a la segunda vicepresidencia por la CAC, contó que conoció a Dobles cuando él era ministro de Agricultura (2014-2018) y ella acompañaba a Carlos Alvarado, entonces ministro en el gobierno de Luis Guillermo Solís.
Tras la crisis del PAC, Arauz coordinó parte de la reestructuración ideológica del partido, proceso en el que Dobles participaba de forma virtual. “Además de ser muy competente profesionalmente, conectaba muy bien con la gente y era bien recibida”, recordó.
Con el tiempo, la relación partidaria se fortaleció hasta que Dobles le pidió que la acompañara en la fórmula presidencial. “Poco a poco nos coordinamos mejor en la parte programática e ideológica, y llegué a confiar mucho en ella”, añadió.
Para Arauz Cavallini, Dobles tiene “un liderazgo fuerte, una inteligencia clara y una gran empatía para conectar con la gente”. Considera que logra “un buen balance entre ejecutividad y calor humano”.

Últimas horas intensas
Las últimas horas han sido intensas para Claudia Dobles: firmas, debates, volanteos en las calles, entrevistas, sesiones de fotos, entre otras actividades. Reconoce que ha dejado de lado algunas rutinas, como dormir ocho horas o hacer ejercicio por la mañana. “Agenda llena, pero contenta”, dice, con una amplia sonrisa.
La parte más dura, admite, es el poco tiempo para compartir con su hijo Gabriel, de 12 años. “Lo que hago es bloquear espacios para comer con él o acompañarlo a sus actividades”, cuenta.
Dobles asegura que Gabriel entiende la situación y que fue clave en su decisión de postularse a la Presidencia. Durante su paso por Harvard y el MIT conoció avances tecnológicos de punta, lo que le generaba un choque al enterarse de que algunos barrios de San José carecían de agua potable.
“Mientras el mundo conversa sobre cómo prepararse para grandes retos, Costa Rica retrocede en cosas básicas”, afirma.
Desde entonces, la arquitecta y madre dice estar comprometida con que su hijo pueda “crecer en un país que le permita desarrollarse a él y a su generación”.
