
Celso Borges tiene un rol de liderazgo en la Liga Deportiva Alajuelense (LDA), tanto dentro como fuera del campo de juego, y por su herencia como hijo del entrenador Alexandre Guimaraes, es común que los aficionados se pregunten si Borges también optará por los banquillos una vez se retire del fútbol.
Por eso, en entrevista exclusiva con Revista Dominical, le preguntamos a Borges si, a las puertas de cumplir 38 años, ha pensado en el momento de su retiro. El tres veces mundialista aseguró que seguirá cerca del fútbol, pero RD le consultó si será desde los banquillos o desde las aulas.
Le ofrecemos un extracto de la entrevista a Borges, así como la conversación completa en formato videopódcast. Para encontrar las ediciones más recientes de La entrevista del domingo visite nacion.com, el canal de Spotify o el canal de Youtube de La Nación.
— En mayo usted cumple 38 años, ¿cuánto tiempo más se ve jugando? ¿Lo ha pensado?
— No lo he pensado porque el cuerpo me está acompañando, voy bien, me cuidé en una etapa esencial que fueron los veintes, ahora estoy recogiendo los ahorros de haberme cuidado.
“Es difícil decir hasta cuando, acabo de renovar un año con 37 años, y eso para mí es una gran confianza que me está dando la institución, porque ven que hay potencial para más. No sé hasta cuándo”
“Desde que tenía 20 años mis papás me dijeron que fuera preparando mi retiro, una de las ventajas de tener un papá que fue jugador: él sabe que se acaba, él me dijo ‘tenga todas las áreas cubiertas para que, cuando venga la etapa del retiro, simplemente usted escoja por dónde se quiera ir’.
“Tengo mi licencia de entrenador, tengo mi máster en gerencias, ya tengo el panorama completo para escoger, evidentemente voy a seguir relacionado al fútbol. No me preparé ahora, me he venido preparando desde que tengo 20 años.
“Ahora la luz anda más cerca, pero el haberme preparado me da tranquilidad, no le tengo miedo. Le tengo miedo al cambio tal vez, a lo que pueda ser no jugar más, pero eso es normal“.
— Dice que seguirá vinculado al fútbol, ¿como entrenador o como gerente?
— Lo de entrenador... Vieras que teniendo un papá que lo fue, es duro, para la familia es durísimo. Nosotros eramos carajillos y mi mamá, todo eso, es duro, es sin piedad, es a la guillotina. A uno como niño a veces le cuesta entender eso, entonces no sé si soy capaz de tener esa entereza para asumirlo.
— ¿Se inclina más por la gerencia entonces?
— Creo que puede andar más por ahí, sí, por tema de oficinas. Vamos a ver, eso digo ahora, uno nunca sabe los caminos de la vida.
“Sí quisiera definirme, no estar dando vueltas por todo lado. Mi papá a nosotros nos blindó mucho, a mi mamá, a mi hermano y a mí nos cuidó de no exponernos mucho, pero claro, ahora eso es imposible, con las redes sociales es imposible”.

