
Robert Kiyosaki, autor del exitoso libro Padre rico, padre pobre, reconoció una deuda de $1.200 millones, una cifra que contrasta con la imagen de experto financiero que proyectó durante casi tres décadas. Sin embargo, el monto no recae únicamente sobre él, pues corresponde a inversiones inmobiliarias que comparte con varios socios.
El escritor estadounidense, de 79 años, reconoció ese nivel de endeudamiento. Sin embargo, los $1.200 millones no corresponden únicamente a obligaciones personales. La cifra incluye deuda vinculada con inversiones inmobiliarias que mantiene junto con varios socios, según un reportaje de la revista Vanity Fair.
Kim Kiyosaki, exesposa del escritor y todavía socia en sus negocios, explicó que el grupo de inversionistas posee alrededor de 1.500 apartamentos y que la deuda está vinculada con esos activos inmobiliarios.
La parte que correspondería directamente a Kiyosaki sería considerablemente menor. Según las estimaciones recogidas por Vanity Fair, su deuda podría situarse entre $30 millones y $60 millones.
Por qué Kiyosaki defiende tener millones de dólares en deuda
Lejos de ocultar su endeudamiento, Kiyosaki lo presenta como una parte de la estrategia financiera que promovió durante años en libros, conferencias y otras apariciones públicas.
Su modelo consiste en utilizar préstamos para adquirir propiedades capaces de producir ingresos. Cuando aumenta el valor de un inmueble, el inversionista puede utilizarlo como garantía para obtener nuevo financiamiento.
La estrategia también contempla separar las inversiones mediante sociedades de responsabilidad limitada o LLC, según explicó Kiyosaki a Vanity Fair. De esta manera, cada operación inmobiliaria queda jurídicamente separada de otras inversiones.
El autor sostiene que existe una diferencia entre endeudarse para consumir y recurrir al crédito para comprar activos que generan flujo de efectivo.
Kim Kiyosaki también explicó que al escritor le gusta realizar declaraciones que atraigan atención. En este caso, la cifra de $1.200 millones le permite exponer posteriormente sus argumentos sobre las ventajas que atribuye a la deuda utilizada para invertir.
Kiyosaki aseguró que sus distintas actividades le producen alrededor de $3 millones al año.
El escritor acumuló una fortuna a partir de libros, negocios e inversiones, pero su trayectoria también registra reveses empresariales y disputas judiciales.
En el 2012, Rich Global LLC, una empresa que comercializaba seminarios relacionados con las enseñanzas de Kiyosaki, se declaró en bancarrota. La decisión ocurrió después de que un juez concediera $24 millones por daños a un antiguo socio comercial.
Años antes, en el 2008, Kiyosaki destinó recursos a una disputa con Sharon Lechter, quien trabajó como coautora de Padre rico, padre pobre. El conflicto estuvo relacionado con los derechos de la obra.
Rich Dad Education también enfrentó una demanda donde cuestionaron las prácticas empleadas para vender cursos y programas de mentoría de mayor costo. El caso fue desestimado posteriormente por razones técnicas.
Una fortuna editorial
Padre rico, padre pobre salió al mercado en 1997. Desde entonces, vendió más de 44 millones de ejemplares y fue traducido a por lo menos 43 idiomas, según los datos recogidos por Vanity Fair.
La obra fue autopublicada inicialmente. Su difusión creció con el apoyo de Amway y posteriormente llegó a la lista de libros más vendidos de The New York Times. Una aparición de Kiyosaki en el programa de Oprah Winfrey en el 2000 impulsó todavía más su popularidad.

La trayectoria de Kiyosaki se cruzó además con la del actual presidente estadounidense, Donald Trump, mucho antes de su llegada a la Casa Blanca.
Ambos empresarios escribieron juntos dos libros. El primero, Why We Want You to Be Rich, apareció en 2006. Cinco años después publicaron Midas Touch.
Los autores también contemplaron un tercer libro, pero el proyecto no avanzó después de que Trump decidió competir por la Presidencia de Estados Unidos, según relató Kiyosaki a Vanity Fair.