
A cien años de la tragedia ferroviaria del Virilla, la peor registrada en la historia Costa Rica, el puente Negro que conecta Santo Domingo de Heredia con Colima de Tibás cuenta con un “riesgo inminente”.
Así lo señaló Álvaro Bermúdez, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer), a La Nación. Si bien la plataforma recibe mantenimiento de cuadrillas, la institución detectó que algunos de sus elementos “han perdido su capacidad estructural por temas de corrosión”.
“El puente del Virilla entre Heredia y San José está bajo una intervención del Proeri (Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura). Esa intervención vendrá en los próximos meses”, afirmó Bermúdez.
“No significa que está en riesgo el puente o que se vaya a caer, pero si hay un cierto riesgo inminente que hay que atender para que más adelante no haya un accidente“, añadió.
Aunque no precisó la fecha exacta en que se determinó este “riesgo inminente”, Bermúdez aseguró que fue durante la administración Chaves Robles.
Además, el presidente ejecutivo confirmó que en los proximos meses se finalizará el proceso de licitación para adjudicar las restauraciones. Los cambios, según dijo, son puntuales y se aplicarían a la “estructura del puente como tal”.
El Incofer confirmó a este diario que 7.000 pasajeros usan de lunes a viernes el servicio ferroviario entre Heredia y San José.

La tragedia del Virilla
El 14 de marzo de 1926, un convoy que viajaba con al menos el triple de pasajeros y a una velocitad inusitada se accidentó en el puente Negro. La tragedia provocó, según estimaciones de los periódicos de la época, más de 250 muertos y 90 heridos.
Como resultado, las familias de las víctimas recibieron indemnizaciones por parte de la empresa Northern Railway Company, que iban desde los dos colones hasta los ¢20.000, acorde con la gravedad de las heridas o muertes.
Según publicó La Nación en 1974, el puente Negro original fue cambiado en 1901. Entonces se colocó el actual, que fue fundido en Nueva York, y presenció el accidente.
El Estado costarricense adquirió las vías férreas con todos sus activos en la década de los años 70 para admnistrar este servicio de transporte público. El Incofer se fundó en 1985.

