Fiorella Masís. 23 enero

Hace aproximadamente cinco años, Priscilla Tapia estaba trabajando en un supermercado de Puntarenas. Tiempo atrás se había alejado del fútbol, pese a un futuro prometedor.

La guardameta Priscilla Tapia durante el Mundial Sub-20 Chile 2008, en junio del 2008. Fotografía: AFP
La guardameta Priscilla Tapia durante el Mundial Sub-20 Chile 2008, en junio del 2008. Fotografía: AFP

Su talento era innegable, probablemente ese fue el culpable de volver a ponerse los botines en Primera División y luego en la Selección Mayor.

La historia con la casaca tricolor era corta, pero sustanciosa. Si echamos el casete hacia atrás, de ella se hablaba desde el 2008.

A finales de ese año, Tapia se convirtió en la figura de Costa Rica durante su primer Mundial de fútbol femenino, en Nueva Zelanda.

En esa cita, la Sele recibió 73 disparos por parte de Alemania, Corea del Norte y Ghana. De esos, terminaron en gol ocho, es decir, el 10%.

La gran culpable de que no fueran más tantos, aseguró La Nación en una nota, fue Tapia, quien para es entonces era descrita como el futuro de la Selección.

El 28 de julio de 2008, la Seleccion Femenina Sub-17 llegó al aeropuerto Juan SantamarÍa luego de clasificarse para el mundial de Nueva Zelanda. En aquel momento, PriScilla Tapia se abrazó con su abuelo Jose Castillo. FOTO: Eddy Rojas
El 28 de julio de 2008, la Seleccion Femenina Sub-17 llegó al aeropuerto Juan SantamarÍa luego de clasificarse para el mundial de Nueva Zelanda. En aquel momento, PriScilla Tapia se abrazó con su abuelo Jose Castillo. FOTO: Eddy Rojas

“Se convirtió en la mejor figura de una Sele debutante y nerviosa, al neutralizar con acierto y temple los intentos rivales en la cita mundialista”, escribió el periodista Rodrigo Calvo.

La lógica se iba cumpliendo, la portera fue también titular indiscutible de la Selección en el Mundial Sub-20 de Alemania, en 2010.

Sin embargo, después se fue alejando de las canchas, al punto que para la Copa del Mundo Mayor de Canadá 2015 no era opción.

Cuando la Tricolor se preparaba para ese momento histórico, Tapia jugaba en Puntarenas.

Durante un partido ante Moravia, el técnico Bernal Castillo la vio y de inmediato llamó su atención.

Priscilla Tapia durante la final del torneo anterior ante Alajuelense. Fotografía José Cordero
Priscilla Tapia durante la final del torneo anterior ante Alajuelense. Fotografía José Cordero

"Le fui a hablar y en ese momento nos dimos cuenta de que era Priscilla Tapia y estaba volviendo con Puntarenas, me puse detrás de ella, la saqué de trabajar en un supermercado y por medio de Juan Carlos Soto (comerciante de la zona) le pudimos ayudar y empezó a resurgir", cuenta Castillo, entrenador de Herediano, anteriormente llamado Moravia.

La competencia era alta, a su lado tenía a Dinnia Díaz, por lo que después de dos torneos fue enviada a préstamo con Dimas Escazú.

El tiempo con el equipo josefino le permitió retomar su mejor nivel, agrega Castillo.

“Regresó con nosotros y desde entonces ha jugado finales nacionales y subió el nivel ampliamente. Una gran ayuda para ella fue irse a Dimas, tomó mucho nivel a partir de ahí y la recuperamos”, añade el estratega de Herediano.

En el último campeonato nacional de Primera División fue elegida la mejor portera y desde hace aproximadamente nueve meses regresó a la Selección Nacional. Estuvo con el grupo que ganó la medalla de bronce en los Panamericanos de Lima 2019 y ahora con la Sele que estará en el Preolímpico.

Si se toma como referencia lo sucedido en Perú, no parte como la titular de Amelia Valverde. Noelia Bermúdez le saca ventaja, pero sí es la segunda opción, por delante de Dinnia Díaz.

“Aquí es trabajar y trabajar, porque si uno se descuida, ya no lo pueden llamar más”, comentó tras uno de los entrenamientos en el Proyecto Gol.

Desde aquel Mundial Sub-17 ha cambiado mucho el fútbol femenino. Tapia vivió muchas experiencias, se fue, volvió y hoy es una de las porteras con mejor nivel de Costa Rica.

“Cuando inicié éramos pocas, me agrada ver que ahora hay hasta tres porteras en un mismo equipo. A como ha crecido el fútbol femenino a nivel de campo, también en portería”, comentó la guardameta de 28 años, ficha del Herediano.