Esteban Valverde. 19 noviembre
Rándall Leal, Allan Cruz y Jimmy Marín en 2018 consiguieron meterse en la Sele, en el proceso que se inició después del Mundial de Rusia. Fotografía: Archivo GN
Rándall Leal, Allan Cruz y Jimmy Marín en 2018 consiguieron meterse en la Sele, en el proceso que se inició después del Mundial de Rusia. Fotografía: Archivo GN

El 2018 terminó para Costa Rica con tres luces de esperanza en la Selección Nacional. Después de la deuda en Rusia, el estratega interino del conjunto patrio en ese momento, Rónald González, decidió incluir nuevos prospectos y un trío de jóvenes levantaron la mano: Allan Cruz, Rándall Leal y Jimmy Marín.

Dos juveniles que movían al Herediano y el mejor prospecto del Saprissa comenzaron a pedir campo en el plantel nacional; esto hizo que la prensa y los expertos evaluaran el proceso pos-Rusia como positivo porque pese al mal mundial, el equipo se había ganado tres futbolistas.

Un año después, el escenario es diferente, el cuadro costarricense está en un mar de dudas y el flojo rendimiento mostrado en la Liga de Naciones de Concacaf afectó a todos. Lejos de continuar con su proceso de crecimiento y consolidación, las tres nuevas figuras han visto como en la Nacional no todo es color rosa.

De los tres, los dos más constantes han sido Leal y Cruz, quienes se han mantenido en el equipo durante el presente año, empero han tenido sus días grises.

Allan, al igual que el resto de la planilla ha vivido partidos difíciles, en los que le ha sido difícil destacar; por ejemplo, el mixto fue titular en el duelo que se perdió con Haití 2 a 1 en la última Copa Oro.

El guanacasteco ha compartido la zona medular con Celso Borges. El punto positivo con Cruz es que el jugador continúa sumando minutos internacionales y en este año agregó 885 minutos más a su estadística.

El caso de Leal es muy similar, porque ha sido constante en los llamados, pero no ha podido ser titular indiscutible.

El saprissista logró 557 minutos con la camisa roja, sin ser tan determinante como lo es con su club en el certamen local.

“A ellos les afecta lo que está pasando en la Selección porque hay mucha presión sobre el grupo en sí. Hay jugadores sin experiencia y sobre ellos recae la responsabilidad de levantar el grupo. Al final está costando manejar esa presión, esa responsabilidad”, evaluó el entrenador Edson Soto.

El técnico profundizó que de igual forma no se puede ser impaciente, porque en muchas ocasiones enfrentar este tipo de adversidades con el tiempo hace que los futbolistas saquen su mejor versión.

Un buen ejemplo, según Soto, es el de Bryan Ruiz.

"Sí se ha notado que no dan lo mismo que en sus clubes, pero hay que ser pacientes porque recuerde el caso de Bryan Ruiz, en su inicio a él le costó mucho y luego ya reventó y se convirtió en un referente, pero él llegó a asumir el puesto de Wálter Centeno y Wílmer López", explicó.

Otro caso. El futbolista que más quedó afectado, pero por un tema disciplinario que lo sacó del equipo Nacional por seis meses, es Jimmy Marín.

El hábil volante del Hapoel Be'er Sheva de Israel no está en la Selección Nacional desde mediados de año, cuando él decidió ir a firmar a su nuevo club y Gustavo Matosas lo sacó del grupo que le haría frente al certamen.

Pese a perderse todos estos duelos con la Tricolor, Jimmy ha conseguido ganar experiencia en la liga israelí y la Liga Europa.

“El problema de Jimmy es que al irse a una liga tan lejana pues se pierde. Él está mejorando su situación económica, pero hay que verlo. La experiencia en Selección Nacional es lo que se pierde, hay que ver cómo estaría para volver al grupo en marzo”, finalizó Soto.

Claudio Ciccia, comentarista y entrenador, tiene un criterio diferente y desde su punto de vista los tres futbolistas consiguieron crecer individualmente y lo que hay que hacer es llevar ese avance a la Selección.

“Hablando de esos tres jugadores, ellos han crecido muchísimo porque Allan Cruz pasó de estar en Herediano a ser el mejor de su equipo en la MLS. El caso de Leal llegó de Europa al Saprissa, tuvo una lesión, pero no ha parado de jugar después de eso, es un jugador de selección para los próximos 10 años. Jimmy ya está en el exterior, sabemos que está suspendido, pero vivió un crecimiento. Ahora lo que hay que buscar es que eso se vea en la Selección Nacional", analizó.

Las tres principales promesas del fútbol tico siguen en proceso de pulido, en el 2019, al menos con Costa Rica, no consiguieron destaparse, pero continúan en el proceso de cara a Catar 2022.