
Bakú, Azerbaiyán. George Russell (Mercedes) ganó el Gran Premio de Azerbaiyán al término de un final de carrera caótico, este sábado en el circuito urbano de Bakú, con el líder del Mundial de F1, su compañero Kimi Antonelli, finalizando en quinta posición tras una gran remontada.
El británico, que había arrancado desde la pole position, se impuso a los Red Bull del neerlandés Max Verstappen y del francés Isack Hadjar, seguidos por el monegasco Charles Leclerc (Ferrari) y el italiano Antonelli.
Tres semanas después de su espectacular remontada ante su público en Monza, donde se impuso por delante de un Russell atónito tras partir desde la 19ª posición, Antonelli, 16º en la parrilla, realizó una gran carrera, pero no pudo acercarse al podio a pesar de dos intervenciones del coche de seguridad que volvieron a jugar a su favor.
“Hoy he pilotado como mi abuela, en modo ‘evitemos los daños’. No he asumido riesgos, he sido muy precavido antes de intentar cada cosa. No tenía suficiente ritmo como para poder aspirar a algo mejor”, valoró el italiano.
Russell, que logra su tercera victoria de la temporada, la primera desde finales de junio en Austria, redujo en 15 puntos la diferencia con Antonelli, que aún cuenta con 66 unidades de ventaja sobre su compañero de equipo, una renta cómoda cuando quedan ocho carreras por disputar.
Verstappen, que había partido desde la octava posición, hizo una carrera magnífica y estuvo a punto de arrancar la victoria en la línea de meta, donde se quedó a menos de dos décimas de Russell.
Red Bull tuvo realmente mucho que celebrar, ya que en su regreso tras perderse tres carreras por una lesión en la muñeca izquierda, Hadjar firmó un inesperado tercer puesto en el exigente trazado dela capital azerbaiyana, en el que no cometió el más mínimo error durante todo el fin de semana.
En la clasificación, Antonelli tiene 302 puntos, seguido de Russell (236), Lewis Hamilton de Ferrari (299) y Lando Norris de McLaren (186).
La F1 tomará ahora rumbo al Sudeste Asiático para dos carreras en Sepang (Malasia), donde la F1 no había vuelto desde 2017, y en Singapur, donde se prevén condiciones climáticas agotadoras para los pilotos.
