
Volvió la discusión al ambiente futbolero: 12 equipos en la Primera División de Costa Rica. Sin embargo, la conversación no es tan sencilla de resolver, porque regresar a la docena de clubes no es tan simple como girar una instrucción, sino que implica una serie de pasos a seguir; el primero, realizar una asamblea general de Unafut.
La Nación pudo confirmar que Unafut tendrá dicha reunión hasta el mes de mayo, y no como trascendió, que sería este 8 de abril en horas de la tarde. Lo que sí se llevará a cabo en las oficinas de la Unión de Clubes de Primera División es la reunión de junta directiva.
Desde marzo de 2025, el fútbol de Costa Rica quedó con 10 equipos en su máxima categoría, luego de que el Comité de Licencias de la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) decidiera revocar la licencia de club profesional en Primera División a la Asociación Deportiva Guanacasteca y a la Asociación Deportiva Santos.
Tanto ADG como Santos perdieron su derecho de competir en la división luego de una investigación de La Nación, que alertó sobre presuntas irregularidades administrativas y económicas.
Posteriormente la asamblea de la Unafut decidió suspender en el goce de sus derechos ante esa liga a ambos. La revocatoria de licencia provoca el descenso a la Segunda División, pero hay que aclarar tanto ADG y Santos sufrieron otro rechazo de licencia en la Liga de Ascenso, por persistir inconsistencias financieras; ante esto, el descenso al fútbol aficionado es el destino final.
Por esto la Primera División quedó con 10 planteles.
Desde entonces, guanacastecos y guapileños han buscado las vías legales para volver a la Primera División, sin que estén compitiendo en ninguna categoría, ni siquiera aficionada.
Guanacasteca tiene abiertos tres procesos administrativos y legales: uno ante el Tribunal de Apelaciones de la Federación, otro ante el Tribunal de Conflictos Deportivos del Icoder y uno más en el Tribunal Contencioso Administrativo. De estos, ninguno tiene veredicto final.
En cuanto a los guapileños, recurrieron al Tribunal de Conflictos Deportivos del Icoder. Lo que buscan ambas instituciones es anular el proceso que llevó a la pérdida de la licencia y lograr su restitución en la Primera División.
Santos hizo un comunicado el 7 de abril, en el que aseguró:
“Hemos presentado una solicitud formal ante la Federación Costarricense de Fútbol, en la que pedimos la restitución de nuestra licencia, nuestro derecho a competir y nuestra afiliación a Unafut”.
No obstante, La Nación preguntó directamente a la FCRF sobre dicha solicitud y la organización lo negó.
“Al día de hoy, la FCRF no ha recibido ninguna solicitud formal de parte de la Asociación Deportiva Santos de Guápiles o la Asociación Deportiva Guanacasteca con relación a una licencia de fútbol profesional”, se lee en la respuesta.
A hoy, tanto Santos como ADG siguen sin licencia, y para regresar a la Primera División sería por un ascenso deportivo, es decir, ganando la Segunda B de Linafa, realizando el proceso de licenciamiento de fútbol profesional para competir en Segunda División, conseguir el cetro y volver a la división de privilegio por mérito deportivo.
La otra vía es anular el proceso que les quitó su licencia (por ejemplo, a través de una sentencia de un Tribunal); sin embargo, esto los llevaría a volver a presentar todos los requisitos para aspirar a la licencia, y nuevamente quedarían sujetos al análisis de la FCRF.
Por su parte, Unafut sí puede determinar aumentar de 10 equipos a 12, pero eso no quiere decir que los planteles que lleguen sean elegidos “a dedo”. La Nación consultó a tres dirigentes con participación activa en la asamblea, quienes coincidieron en que, si se vuelve a 12, los clubes que lleguen deberán subir a través de un mérito deportivo, es decir, desde la Liga de Ascenso.
Por ahora, la moneda sigue en el aire.
