Los aficionados de San Carlos esperan con ansias la noche de este sábado 9 de agosto para regresar al estadio Carlos Ugalde Álvarez. Los Toros del Norte pasaron más de seis meses fuera de casa, desde el pasado 29 de enero, debido a los trabajos de cambio de la gramilla sintética. Sin embargo, este sábado a las 7:30 p. m. volverán al ruedo en el partido de la fecha 3 contra Liberia.
En entrevista con La Nación, el gerente deportivo norteño, Carlos Acosta, explicó las dificultades que implicó jugar durante todo un semestre en el estadio Ebal Rodríguez, de Guápiles. Además, detalló la vida útil prevista para la nueva gramilla y las obras adicionales que se realizaron en el Carlos Ugalde que podrían sorprender a los aficionados este sábado.
“Cuando se levantó la cancha vieja, había que revisar, hacer una nivelación, y en algunos puntos se colocó nueva arena y sistemas de drenaje para colocar la nueva gramilla y el caucho. La cancha duró un mes en llegar desde China, después se hizo el cambio, que duró tres meses. Por dicha ya vino FIFA a tomar las muestras de laboratorio y estamos esperando la certificación internacional“, declaró Acosta.

El gerente deportivo explicó que la vida útil de la nueva cancha es de 5 años con un cuido estándar, sin embargo, al tratarse de un estadio de Primera División, el nivel de mantenimiento es exhaustivo, lo que alarga la vida útil de la gramilla hasta los 8 años.
Anteriormente, este medio explicó que la nueva gramilla costó ¢171 millones, que se le pagaron a la empresa Stadium Source por desinstalar la alfombra vieja, revisar el sistema de drenaje, rectificar la base del césped, instalar la nueva cancha con la certificación de FIFA, instalar las dos porterías profesionales y aportar un manual de mantenimiento anual.
La contratación detalla que el sistema de drenaje y la rectificación de la base deberán tener una garantía de cinco años. La vida útil de las redes y porterías será de cuatro años; finalmente, la certificación de FIFA se mantiene por tres años.
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Como el estadio Carlos Ugalde es municipal, el costo de la nueva cancha lo cubrió el Comité Cantonal de Deporte y Recreación (CCDR) de San Carlos con fondos públicos. La Asociación Deportiva San Carlos, dueña del equipo de Primera División, no pagó por el nuevo césped. Sin embargo, sí cubrió algunas remodelaciones del estadio.
“Alrededor de la gramilla había muchas cosas por hacer. Se colocaron unas barandas para los socios comerciales y la publicidad, se cambiaron de ubicación los banquillos (del sector este al oeste), por dicha conseguimos banquillos de buen nivel, con 23 espacios cada uno, certificados para Concacaf que es lo que buscamos.
“Se pintó el estadio por dentro y algunos sectores exteriores, también camerinos, se revisó el sistema de duchas, se colocaron lámparas de emergencia nuevas. Finalmente, tenemos una sorpresa en nuestro VIP, que es un plus que lo reservo para que lo vean los aficionados”, declaró el gerente.

En la licitación realizada por el CCDR, los sancarleños exigieron que el nuevo césped sintético debe cumplir con las normas internacionales más exigentes, incluyendo la certificación FIFA Quality, requisito indispensable para solicitar la certificación internacional. El objetivo de los Toros del Norte es clasificar a torneos internacionales y jugarlos en Ciudad Quesada.
“Nuestra idea es trascender, queremos volver a la competencia. De los últimos tres torneos, en dos clasificamos a segunda ronda. En este último de transición quedamos un poco lejos, pero conformamos un equipo pensando en Concacaf. Los cambios en la gramilla y los banquillos, los 23 espacios, la cabina de transmisión se remodeló. Lo único que nos falta para recibir partidos internacionales es clasificar”, reconoció Acosta.

Jugadores celebran nueva gramilla
Al ser consultados por La Nación, los jugadores de los Toros del Norte Allen Guevara y Alexandre Lezcano reconocieron la comodidad de la nueva gramilla sintética para jugar al fútbol.
Guevara es un nuevo fichaje sancarleño procedente de Cartaginés. Desde su punto de vista, la nueva cancha favorece la práctica del fútbol.
“Es diferente el pique de la pelota, la cancha estaba muy gastada pero ahora está muy suave, uno se adapta muy bien. Es muy beneficioso para nosotros los jugadores que no estamos acostumbrados a este césped, no hay dolores, no se sienten resentimientos en las rodillas”, destacó el delantero.
En su caso, como la velocidad es una de sus principales características, Guevara indicó que ha adaptado su juego a las características técnicas y climáticas del estadio Carlos Ugalde.
“Aquí en Ciudad Quesada la cancha permanece mojada, entonces es muy rápida por abajo, pero el pique del balón es totalmente distinto, si la bola viene por arriba, uno sabe que la bola se va a quedar un poco. Hay que anticiparse a esas cosas, pero entrenando aquí uno se acostumbra y aprende a manejarlo”, declaró el jugador sancarleño.

Por su parte, el arquero titular de los Toros del Norte, Alexandre Lezcano, destacó que volver a jugar en Ciudad Quesada les permitirá descansar y aprovechar los días de entrenamiento y partido, ya que no deberán hacer largos desplazamientos hasta Guápiles.
“No era bonito irse cinco horas antes del partido hasta Guápiles, a partir de mañana va a ser algo muy bonito para todos, en lo personal también. Jugar en el Carlos Ugalde es totalmente distinto, es motivante, la gente apoya mucho. A partir de mañana queremos dar a respetar la casa nuevamente”, declaró el arquero.
Lezcano indicó que, en su caso, como portero, ya logró adaptarse a los movimientos del balón en la nueva gramilla, ya que tienen más de un mes entrenando en el Carlos Ugalde diariamente.
“Se siente muy diferente, la cancha quedó espectacular, esperamos aprovecharla a nuestro favor”, concluyó el portero.
