
Gustavo Pérez decidió, luego de la derrota del Herediano contra el Municipal de Pérez Zeledón, el fin de semana pasado, dejar su cargo como director deportivo del Herediano. A altas horas de la noche llamó a Jafet Soto, presidente rojiamarillo, y le hizo saber su renuncia.
Pérez expresó que es consciente de su responsabilidad al mando del club, por lo que entendió que era el momento de dar un paso al costado.
El exdirector deportivo florense habló con La Nación y expresó su sentir luego de dejar la institución.
—¿Qué explicación hay para que el Herediano campeón pase a ser último del Apertura 2026?
—Yo pienso que ha sido uno de esos momentos o baches en los que, cuando se gana mucho, se está más cerca de perder. Nos sucedió esa etapa y no nos hemos levantado. Hay muchas preguntas, situaciones que hay que manejar, porque ahora lo que se necesita es confianza, porque los resultados son inexplicables. La planilla está hecha para ganar y se demostró porque viene de ganar. Estoy seguro de que se levantarán, porque un equipo grande siempre vuelve.
—Pero, ¿cuál es el diagnóstico? ¿Es un tema de jugadores, de entrenador?
—Yo, por ética profesional, no puedo decir de intimidades. Sí he conversado de las situaciones que han sucedido. Evidentemente, no es fácil cambiar de un técnico a otro y con partidos tan seguidos. Sí es necesario hablar a lo interno; hay cosas que, sinceramente, deben arreglarse adentro. Se están tocando todos los puntos internamente.
—¿Por qué toma la decisión usted de renunciar?
—Yo a Jafet y a los jugadores les hice saber que me iba a ir después del campeonato, pero, al ver que el proyecto continuaba, tenía mucha ilusión de cerrar mi contrato.
“Mi decisión es sobre el resultado deportivo. Ahora, no se han dejado las cosas al azar. El compromiso de los jugadores es clave y está, pero no es sano, ni soy la persona adecuada para revelar intimidades”.
—Si entiendo... ¿Usted se señala como responsable del momento del Herediano?
—Yo creo que es un todo, cada quien tiene su cuota de responsabilidad. Yo había analizado salir por un tema personal, yo tenía esa decisión tomada, pero después, en frío, pensé en terminar el contrato. No soy de renunciar, pero ya me tocó en San Carlos cuando hay una situación deportiva y uno tiene que ser lo suficientemente maduro y personal para tomar estas decisiones.
“Dejar un club como Herediano no es una decisión que cualquiera toma por aspectos salariales, estatus, campeonatos. Hay situaciones que valoré, no solo a nivel de resultados, pero ya personalmente sentía que debía salir”.
—¿Se le debe dinero a la planilla? ¿Se está estable económicamente?
—El equipo está estable. Esos cuentillos (de atrasos) no son así. Jafet hace un gran esfuerzo, al igual que Fuerza Herediana. Ante los ojos de todos está el nuevo estadio, que es un proyecto enorme. Cuando hay un proyecto grande alrededor surgen cosas; hay aficionados de otras instituciones a los que no les funciona que Herediano siga creciendo como va.
“Yo te puedo decir que la parte económica está regular, todo se paga bien, nunca ha sido un tema. A mí me tocó vivir como jugador los atrasos; en Herediano no existe eso”.
—Mucho se ha hablado del estado físico del equipo. ¿Usted puede confirmar que todo estaba bien con ese tema?
—El estado físico lo hicimos en pretemporada, con tiempos adecuados y profesionales que se encargaron de eso. Muchas veces se quiere ver el punto que está mal, pero me parece que es más general el análisis. Ahora, la parte física se trabajó de forma buena.
“Nosotros tuvimos un serio problema en agosto. Sabíamos que era un mes fuerte y fue rudo porque los resultados no se dieron. Vea, en la Copa Centroamericana se nos da la eliminación por goles. Hay que ver todo... Yo no señalaría hacia lo físico; hay temas técnicos y mentales”.
—Hay ciertos casos que se hablaron o generaron debate. Marcel Hernández no comenzó el torneo bien, por ejemplo, se veía como apagado...
— Ahora es más fácil emitir un criterio, pero a uno le toca verlo en el momento. Yo veía un buen equipo, llegaba Lesme, se tomó la decisión de que Tepa González se fuera. En ese momento se respaldó al entrenador. No hay que olvidar que Marcel terminó resentido en la final y se perdió gran parte de la pretemporada. Nos costó el tema de Lesme; creo que no tenerlo afectó.
—Llega Paulo Wanchope en vez de José Giacone. ¿Qué tal su manejo de camerino?
—Yo de Paulo puedo hablar de esta etapa. Me parece que es una persona con preparación e ilusión de resultados. Era tentador llegar a un Herediano ganador, con una planilla con muchos jugadores de gran nivel y trayectoria. Paulo está buscando; no es fácil tomar un reto como el que él tomó.
“Él está haciendo un diagnóstico, ha ido penetrando con su estilo, pero no es un estilo de imposición, sino de convencimiento; al menos así lo sentí yo. El jugador tiene mucha información a mano y debe ser profesional”.
—¿José Giacone se va porque se agotó el camerino? ¿Se agotó la idea?
—Se va por los resultados. Hace un mes y medio fuimos a recoger un montón de trofeos: Equipo de Mayor Ascenso, Mejor Entrenador, el goleador... La exigencia es así de alta. Quizás el arranque no fue lo que todos esperábamos, la Centroamericana fue compleja y eso nos condicionó mucho. La forma le pasó la factura a José y es un tema de resultados, y listo. Había que buscar reaccionar rápido.
—¿Qué hará ahora?
—Me voy a mi casa, hay que parar un poquito en el sentido personal. Yo viví en San Carlos con cinco clasificaciones, un campeonato, un ascenso. Ahorita San Carlos está en su momento.
“Tengo proyectos personales, tengo algunos negocios que quiero terminar de impulsar, me voy a alejar del fútbol un poquito. Quiero terminar un tema de estudios que tengo pendiente (relacionado con el fútbol). Quiero digerir un poco...”.
