José Giacone, técnico campeón de Costa Rica con Herediano, tuvo pasos previos por otros dos equipos tradicionales del país: Saprissa y Alajuelense. Sin embargo, con ninguno de ellos consiguió el éxito que sí ha alcanzado al mando de los rojiamarillos.
Hoy, disfrutando de un momento dulce en su carrera como entrenador, el timonel recordó aquellas etapas y respondió a la pregunta: ¿Por qué le fue bien con Herediano y no con Alajuelense y Saprissa?
En 2016, José Giacone fue entrenador de Liga Deportiva Alajuelense, pero su gestión duró solamente nueve partidos y, luego de una derrota 1 a 0 contra Carmelita, él mismo decidió ponerle punto final a esa etapa.
El argentino dirigió nueve encuentros, de los cuales ganó tres, perdió cuatro y empató dos, para un rendimiento del 40,7%. Cuando salió, el plantel era sétimo de la clasificación.
Por otra parte, entre 2024 y 2025 estuvo a cargo de Saprissa, donde tuvo un rendimiento del 55 %; aun así, en marzo del segundo año fue separado del cargo.
“El tema de los equipos donde me ha ido mal hay que analizarlo desde muchos aspectos, sobre todo los momentos de los grupos. Cuando un equipo realmente no va, pues no va... En esos proyectos faltó planeación; puede que las planillas no estuvieran bien conformadas. En cambio, ahora en Herediano hay un grupo sólido, se hicieron pocas salidas y pocas incorporaciones, conocía a los líderes. Me tocó un grupo sólido; son momentos diferentes en los que llegué a cada lugar”, profundizó Giacone al respecto en entrevista con La Nación.
Sobre la experiencia en Saprissa, el DT recordó que le tocó llegar a un equipo que todavía no ha logrado revertir el mal momento con el que él también tuvo que lidiar.
“Respecto a la Liga, recuerdo que cuando yo salgo, a los meses salí campeón yo primero con Pérez Zeledón que la Liga. A veces uno entiende que la metodología no se aplica en el momento en que uno lo necesita o cree que es conveniente”, expresó.
Lo que Giacone sí tiene claro es que ni en Saprissa ni en Alajuelense pueden cuestionarle su entrega al trabajo. El título 32 de Herediano es, para él, un claro mensaje sobre su forma de entender el fútbol y el rol de entrenador.
“Yo siempre fui de bajo perfil y de trabajar muy fuerte para ser tomado en cuenta. No soy una persona de medios, ni de andar buscando lobby con el periodismo. A mí lo que me interesa es llevar a los equipos a funcionar, demostrar que se note el trabajo, la disciplina y que tengamos una idea muy clara. Esos son mis valores... El mensaje cae por su propio peso: este es mi décimo título y es fruto del trabajo, la perseverancia y la constancia. Somos un cuerpo técnico capacitado para retos”, finalizó.
