Fernando Batista se encontró con una serie de obstáculos que afectan el arranque de su proceso al mando de la Selección de Costa Rica, de cara al Mundial de 2030. Para empezar, el Bocha tuvo que lidiar con problemas de indisciplina casi desde el primer día, además de situaciones que le restan continuidad a su trabajo.
Batista llegó al país en febrero. En aquel momento vivió un escenario de incertidumbre, ya que no sabía si tendría uno o dos partidos durante la fecha FIFA de marzo. Los rivales previstos eran Jordania e Irán. Inicialmente, la Tricolor jugaría en Jordania, pero el conflicto entre Estados Unidos e Irán cambió todos los planes.
De hecho, el amistoso contra la selección iraní corrió peligro debido a las circunstancias bélicas. Finalmente, Costa Rica disputó ambos encuentros en Turquía y el compromiso frente a Irán sí pudo realizarse.
Más allá de la incertidumbre sobre la cantidad de partidos que dirigiría en marzo, Batista también tuvo que afrontar un inconveniente cuando convocó al grupo de jugadores para esos encuentros: Alejandro Bran no podía formar parte de la delegación.
En esas fechas, el entonces jugador de Alajuelense se vio involucrado en un acto de indisciplina al protagonizar una confrontación con personal de seguridad de un condominio. Bran terminó detenido por la Fuerza Pública y, en unos videos que se hicieron públicos, mostró un comportamiento inadecuado.
En el plano deportivo, la gira por Turquía dejó un empate 2-2 frente a Jordania y una derrota por 5-0 contra Irán.
Para la fecha FIFA de junio, el técnico tenía la intención de disputar tres encuentros: Colombia el 1.° de junio, Inglaterra el día 10 y un tercer rival que buscó programar entre ambos compromisos. Sin embargo, no fue posible concretarlo.
A esto se sumó un nuevo episodio de indisciplina. La Federación Costarricense de Fútbol comprobó, mediante una investigación interna, que seis jugadores estuvieron involucrados en una salida nocturna la víspera de la concentración para el duelo ante Colombia.
Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal fueron desconvocados, mientras que otros tres futbolistas permanecieron en el grupo tras las aclaraciones realizadas por la Federación.
La situación comenzó a colmar la paciencia de Batista, quien realizó un fuerte llamado de atención en el camerino.
Antes del encuentro contra Inglaterra apareció otro inconveniente. El jugador Álvaro Zamora solicitó ser desconvocado debido a que su boda coincide con fechas cercanas al compromiso frente al conjunto inglés. El futbolista explicó que tenía gran parte de su atención centrada en ese acontecimiento personal.
“Él me dijo que no tenía muy la cabeza acá porque quería estar en esta situación, así que bueno, en un acuerdo entre los dos decidimos desconcentrar y que pueda estar en su boda y que pueda pasarla bien. Es una lástima porque uno lo quería tener acá, pero vuelvo a repetir, está con su situación y nada más que eso”, expresó Batista.
Fernando Batista inicia un camino complicado al frente de la Selección Nacional. Se encontró con obstáculos importantes, especialmente relacionados con la indisciplina, que golpean tanto la imagen del equipo como el ambiente interno del camerino.
A las puertas del partido contra Inglaterra, programado para el 10 de junio a las 2 p. m., el estratega espera que el recorrido sea más llevadero, especialmente porque en el último trimestre del año comenzará la fase competitiva de la Selección de Costa Rica, con la Liga de Naciones.
