
El jueves 19 de marzo será un día que Alejandro Bran difícilmente olvidará. Desde temprano, el ambiente futbolístico de Costa Rica centró su atención en el mediocampista de Alajuelense, tras un incidente que comenzó como un problema interno en un condominio y que escaló conforme se hicieron públicas las imágenes.
Aún no amanecía por completo cuando Tigo Sports dio a conocer que el futbolista había sido detenido tras un altercado en un condominio. A partir de ese momento, comenzaron a surgir más detalles del caso.
Primero fue Alajuelense, club del jugador, el que se pronunció brevemente. Los manudos indicaron, mediante un comunicado enviado a La Nación, que estaban al tanto de la situación y que iniciarían una investigación para esclarecer lo ocurrido.
Posteriormente, diversos medios consultaron a la Fuerza Pública sobre la posible detención, ya que no estaba claro si Bran había sido arrestado formalmente. La policía emitió un informe con detalles que hasta minutos antes de las 9 a. m. eran desconocidos.
“A las 5:34 a. m. se recibió un reporte sobre un hombre que se encontraba muy agresivo contra el personal de seguridad dentro de un condominio ubicado en el distrito Merced, en la provincia de San José (...). Al llegar al lugar, las autoridades ubicaron a un hombre identificado con los apellidos Bran Flores”, señala el informe.
La Fuerza Pública también incluyó la versión del jugador:
“El hombre explicó que se trataba de un problema con la seguridad privada y que solo deseaba retirarse del lugar. Por su parte, la seguridad indicó que el sujeto se mantenía con una motocicleta generando ruido en el recinto privado. Amigos del señalado decidieron sacarlo del sitio en un vehículo particular”.
Antes de las 10 a. m., el propio futbolista publicó un comunicado en sus redes sociales.
“Quiero aclarar que me arrestaron por infringir la norma de ruido en el condominio, solo por encender mi motocicleta a las 6 a. m. y no querer apagarla. Según las normas, lo que procede primero es una llamada de atención y, si no se acatan las órdenes, una multa”, explicó.
El jugador insistió en que no se opuso a la autoridad:
“Varias veces les repetí a los oficiales que, si tenían que llevarme preso, que lo hicieran”.
Sin embargo, al final de la tarde el comunicado desapareció “misteriosamente” del Instagram de Bran.
Mientras esto ocurría, el gerente deportivo de Alajuelense, Carlos Vela, intentaba bajar la tensión mediática. En espacios como 120 Minutos y en Teletica Radio, el dirigente aseguró que el club realizaría una investigación interna.
“Toca seguir los protocolos, llevar las cosas con calma, con rigor y apegarnos a los valores del club. Reitero: sancionar conforme está establecido y darle vuelta a la página”, manifestó en entrevistas que ya estaban pactadas.
Vela también confirmó que ya había conversado con el jugador.
“Sí, ya hablé con Bran. Está bien, se encuentra en casa de sus papás y quedamos de vernos por la tarde, antes del entrenamiento”, indicó.
Sin embargo, conforme avanzó la mañana, comenzaron a circular videos del incidente, lo que le dio un nuevo giro al caso.
En las imágenes se observa al jugador con un tono de voz alterado, incluso retando a la autoridad al decir: “No he hecho nada malo, que me lleven al calabozo”.
Personas cercanas, que se identificaban como sus amigos, le insistían en que regresara al apartamento, pero Bran se negó. Sin camisa, esposado y contra una columna, el volante continuaba gritando.

Ante esto, la Fuerza Pública aclaró:
“El sujeto fue abordado por los oficiales, pero al no existir denunciante fue puesto en libertad. Cuando se llegó al sitio, el sujeto no estaba conduciendo la motocicleta”.
Durante la tarde, Alajuelense continuó con su rutina habitual de entrenamiento, aunque con gran expectativa por la llegada de Bran y las posibles decisiones que tomará el club.
El caso incluso generó reacciones desde el entorno del Herediano, próximo rival de la Liga. Jafet Soto, presidente del club florense, señaló que le tiene aprecio al jugador, pero advirtió que “ya está grande”.
Por su parte, el técnico José Giacone fue claro:
“Lo que pasó con Alejandro son situaciones de la vida, donde el jugador tendrá que asumir sus responsabilidades y sus consecuencias”.
Al final de la tarde, trascendieron de manera extraoficial las primeras medidas. Y ya no involucraban solo a Bran, sino a Kenneth Vargas, quien al parecer también estaba en el condominio. Ambos quedaron fuera del entrenamiento (a espera de ver cuándo se pueden volver a incorporar), tuvieron que dar explicaciones al grupo y recibirán una multa económica.


