Fernando Bocha Batista, durante la mañana de este viernes 25 de setiembre, estaba prácticamente fuera de la Selección de Costa Rica. La molestia del Comité Ejecutivo era notoria y una mayoría de la dirigencia quería fuera al entrenador; sin embargo, la reunión clave para decidir el futuro del argentino se programó para las 3 p. m.
Luego de la derrota 4-3 de Costa Rica ante Curazao, este diario conversó con tres dirigentes del Comité Ejecutivo, quienes fueron enfáticos en que urgía un cambio. Durante la noche del jueves y madrugada del se discutieron escenarios: ¿Costa Rica sin fase final de Nations League? ¿La Sele sin ir de forma directa a la Copa Oro? La preocupación era fuerte.
Al final, en las instalaciones del Proyecto Gol, se toparon directivos, equipo y cuerpo técnico para decidir qué hacer con la Selección de Costa Rica, con un partido a la vuelta de la esquina: el domingo, a las 5 p. m., ante Haití.
Rónald González, director de Selecciones Nacionales de la Fedefútbol, tenía claro que “botar” a Batista era difícil, porque eso traía una consecuencia inmediata: ¿quién dirigía ante Haití? Y el propio Rónald no era una opción.
Ante esto, González le pidió al Ejecutivo realizar la reunión en horas de la tarde, para tener tiempo de conversar a profundidad con Batista y también con el grupo de jugadores. Su misión era encontrarle una explicación a lo insólito: la derrota frente a Curazao luego del holgado 3-0 del primer tiempo.
A su vez, la dirigencia federativa también se preocupó por comprender qué sucedió y conversó nuevamente con los futbolistas. A los federativos les llegó un mensaje claro desde el camerino: “Estamos con Batista”.
Uno de los líderes, Francisco Calvo, dio un ejemplo del porqué había que mantener al DT y recordó que, en su momento, Panamá vivió un fracaso durísimo con Thomas Christiansen, pero lo mantuvieron en el puesto y hoy son una de las selecciones fuertes de la Concacaf.
Ante esto, Rónald González entendió que el grupo estaba con el entrenador. Sin embargo, también hubo un mensaje fuerte para los jugadores: tienen que respaldar en la cancha las palabras que dieron para el timonel.
Ya en la sesión del Ejecutivo, Rónald González expuso sus argumentos para mantener al argentino. Primero, defendió que no se podía juzgar a un entrenador por un tiempo para el olvido —el segundo, cuando Curazao remontó—. Además, recalcó que no veía sano hacer un cambio a 48 horas de un juego, con solo un entrenamiento de por medio.
Aunque la mayoría de integrantes del Ejecutivo tenía decidido que la salida de Batista era el paso a seguir, acordaron confiar en Rónald González y su criterio deportivo.
“Muchas veces se ha dicho que los dirigentes no deberían tomar las decisiones porque son cabeza caliente. Pues, en esta ocasión, el que tomó la decisión de la continuidad y al que se le dio el respaldo fue al director de Selecciones Nacionales”, reveló una fuente a La Nación.
Cerca de las 5:30 p. m. terminó la sesión del Ejecutivo y en ella se acordó el voto de confianza en medio de la tormenta, pero también se sentenció que tiene que darse un cambio radical. Rónald González, como responsable de la decisión, fue el encargado de dar la cara ante los medios de comunicación y, durante 30 minutos, explicó por qué Batista seguía en el cargo.
Fernando Batista comenzó el viernes 25 de setiembre con un pie fuera del Proyecto Gol. Al final, las circunstancias y el firme apoyo de Rónald González lo mantuvieron en el puesto, pero sin derecho a fallar.
En principio, Rónald pidió que se dejara a Batista por los tres juegos restantes, aunque en el Ejecutivo analizarán partido a partido. Así que el mismo escenario podría volver a plantearse el próximo lunes.
