
Los árbitros que estuvieron a cargo del duelo entre Cartaginés y Herediano el viernes anterior hicieron una denuncia muy fuerte: ‘El vehículo de uno de nuestros árbitros fue vandalizado dentro de las propias instalaciones del club local’.
El equipo arbitral del duelo fue: Adrián Chinchilla como central, Jeriel Valverde como asistente 1, Carlos Fernández como asistente 2 y Marco Antonio Guido como cuarto árbitro.
El documento donde se dio a conocer lo sucedido fue un comunicado de prensa a nombre del Panel de Árbitros de la Comisión de Arbitraje de la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF).
“Se condena de manera enérgica y categórica los actos de violencia que se vienen presentando en el fútbol costarricense, los cuales atentan directamente contra la integridad, la dignidad y la seguridad del gremio arbitral”, se lee.

El comunicado añadió que: “Este hecho, perpetrado mediante daños intencionales en ambas llantas traseras con objetos punzocortantes, constituye un acto grave que no solo afectó bienes materiales, sino que puso en riesgo la seguridad del equipo arbitral, obligándolo a permanecer en el recinto por un tiempo prolongado”.
La Nación intentó contactar a Leonardo Vargas, presidente de Cartaginés, para tener una versión del club sobre el tema, pero de momento no ha respondido los mensajes enviados.
El partido tuvo dos jugadas polémicas que marcaron el encuentro: los brumosos pidieron una falta de penal por una barrida en el área del zaguero de Herediano Getsel Montes y luego la anulación de una diana en el último minuto, al concluir de parte del árbitro que la pelota había salido antes de ser centrada para que un jugador de Cartaginés marcara.
El encuentro terminó 2 a 1 a favor de Herediano.

