Daniel Jiménez. Hace 6 días

En las últimas dos fases finales en las que el Deportivo Saprissa cayó eliminado en el campeonato nacional, en el equipo sacaron a relucir el “jugamos mejor”, aunque no se alcanzó el objetivo.

Tras perder la serie por el título con San Carlos, Wálter Centeno afirmó: "Yo tenía tiempo de no ver a un perdedor que juegue mejor que el campeón; tenía tiempo”.

Wálter Centeno vivió intenso su semifinal ante Herediano en La Cueva. Foto: José Cordero
Wálter Centeno vivió intenso su semifinal ante Herediano en La Cueva. Foto: José Cordero

Y el domingo por la noche, tras la caída frente a Herediano, Juan Carlos Rojas, presidente del club, publicó un tweet con un mensaje muy similar al que hace seis meses había expresado el jefe del banquillo del Monstruo.

“No siempre gana el que propone y el que juega mejor”, tuiteó el jerarca en su cuenta oficial, una vez finalizado el encuentro.

Por lo anterior, ¿le falta clase al Saprissa para aceptar una derrota?

La Nación le realizó la consulta a Víctor Cordero, actual gerente deportivo del equipo, y este tocó el tema con mesura y humildad.

“Yo le pido el favor, yo no tengo redes sociales, yo le creo a usted que el presidente dijo eso y la frase de Wálter también. Yo no quisiera basarme en palabras de otro, quiero hablar por mí y en este caso respeto mucho lo que dicen los demás. Yo le doy el mérito que se merece Herediano porque hizo partidos buenos y les toca a ellos disfrutar la alegría de llegar a una final”, respondió Cordero.

El administrativo morado hasta felicitó al Team por estar de nuevo en una final nacional, algo recurrente en los últimos años.

“De parte nuestra estamos muy dolidos y agitados, pero hay que aceptarlo con humildad. Aunque me duele, quiero felicitar a Herediano y que gane el mejor, lo asumimos con resignación y con humildad", añadió.

Estas palabras contrastan con las que recientemente han brindado las dos cabezas del plantel: la dirigencial y la del cuerpo técnico.

Cordero se mostró dolido, utilizó un mensaje pausado y de aceptación de una derrota en la que el Herediano vuelve hacer estragos frente a una Cueva a reventar.