Cristian Brenes. 22 febrero

El Impact de Montreal y el New York City dieron una dosis de realidad al fútbol de Costa Rica y dejaron en claro que la MLS es superior, pese a que se llegó a pensar que aún se podría marcar la pauta sin problemas ante estos rivales.

Lo anterior no quiere decir que no se pueda competir, solo que la evolución técnica y táctica fue mayor para los equipos estadounidenses. La eterna pregunta en estos casos gira entorno a si los clubes ticos se estancaron, al punto de que tanto Saprissa como San Carlos están en desventaja en sus series de la Liga de Campeones de Concacaf, pese a que jugaron en casa.

Partiendo de que hay una diferencia radical en lo económico y en la infraestructura, los expertos en la materia recalca que la dinámica y la intensidad es mucho mayor en Estados Unidos y esto hace que los nacionales experimenten problemas para competir.

“Las diferencias radican en la toma de decisiones, en la parte física y la velocidad mental. Ellos reconocen el momento justo para presionar, son muy intuitivos y explosivos. Esos pequeños detalles de control orientado, velocidad para ejecutar las acciones, su presión y contrapresión hacen que saquen ventaja. Ellos no esperan a que se de la recepción, se busquen alternativas y luego presionan, todo lo contrario a lo que pasa en Costa Rica”, dijo Johnny Chaves.

El saprissista Mariano Torres se lamentó, luego de que los morados no concretaran una acción de peligro ante el Impact de Montreal. La S apenas pudo empatar 2 a 2 en la Cueva, en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de Concacaf. Fotografía: Rafael Pacheco.
El saprissista Mariano Torres se lamentó, luego de que los morados no concretaran una acción de peligro ante el Impact de Montreal. La S apenas pudo empatar 2 a 2 en la Cueva, en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de Concacaf. Fotografía: Rafael Pacheco.

El propio Luis Marín, técnico sancarleño, reconoció que a nivel internacional se juega con un ritmo como el de la MLS y por más que se trata de mejorar en la Primera División, es complicado cambiar a futbolistas de 27 años o más que llegan con falencias.

Para Marín, es necesario que se inculque desde las bases o de lo contrario se seguirá sufriendo porque se llega tarde a marcar, se dejan espacios, no se presiona en el momento justo o se sostiene la pelota de más hasta perderla.

Por su parte, las propias figuras que pasaron del balompié tico al estadounidense aceptan que en Costa Rica se corta mucho el partido, hay mucho por mejorar en lo físico y también falta disciplina táctica.

“Lo primero que noté fue la dinámica con la que se juega, es mucho más intenso en Estados Unidos. Otro punto es que acá todos los partidos son finales, mientras que en Costa Rica hay tres partidos de muy alto nivel. El tercer aspecto es que las pelotas que uno pierde en la MLS termina en gol, palo o tiro de esquina, mientras que en Costa Rica al perderla muchas veces no pasa nada, porque el contrario manda un pelotazo, hay imprecisiones y no se saca provecho a la contra”, indicó Ulises Segura, ficha del DC United.

Segura también expuso que: “en Estados Unidos casi que todos los jugadores son atletas, son muy profesionales y tienen muchas cualidades. La liga trabaja con mucho profesionalismo, se tiene acceso a todo para regenerar, para entrenar, con gimnasios super equipados y con profesionales en todas las áreas. Esto ayuda a que uno se desarrolle y explote sus cualidades”.

Los tres entrevistados coinciden en que en Costa Rica hay mucho talento y por lo mismo las diferencias no son tan abismales con los planteles estadounidenses. Sin embargo, no alcanza con esto y si no se invierte en las bases y se forma mejor a las figuras emergentes, muy pronto se ampliarán las distancias.

Colaboró: Esteban Valverde.