Fiorella Masís, Cristian Brenes. 14 julio

“Para nadie es un secreto que tuvimos una final y una semifinal en las que nos quedamos en el camino y esto le sirvió a Wálter para tomar nota de cara al futuro. Hay una experiencia positiva, que fue la final de Concacaf y la forma en la que la ganamos. Todo esto, ¿claro que sirvió para que Wálter aplicara esos aprendizajes en el Clausura 2020 y combinara un apego a una filosofía, pero también con una practicidad, para que el fútbol fuera efectivo en los momentos que lo ameritaba”.

Así describe Juan Carlos Rojas, presidente de Saprissa, la evolución que vivió Wálter Centeno, desde que llegó al banquillo morado hasta que logró alcanzar el título en el último campeonato.

Para Rojas es claro que Paté tuvo lecciones complicadas como entrenador, que no podía quedarse únicamente con su libreto de tratar bien el balón, elaborar mucho y dar espectáculo sin mirar tanto el resultado. En la final ante Alajuelense, Centeno fue práctico y bordó la estrella 35 al contraataque.

Wálter Centeno ganó su primer título nacional como entrenador, en el Clausura 2020. El timonel le dio la estrella 35 a Saprissa. Fotografía José Cordero.
Wálter Centeno ganó su primer título nacional como entrenador, en el Clausura 2020. El timonel le dio la estrella 35 a Saprissa. Fotografía José Cordero.

Según el dirigente, su entrenador comprendió que era factible combinar y aplicar todo en la cancha, para llegar al objetivo final. Incluso, el jerarca alaba el cambio del discurso del estraga en las conferencias de prensa.

“Wálter al principio fue muy firme. No solo en hablar de posibles resultados, sino que también en una filosofía de juego y se le puso mucha atención al tema. Tal vez más que en otros momentos o a otros equipos y por lo mismo se empezó a cuestionar que si esa forma de juego podía ser efectiva. Uno vio como desde la llegada de Wálter ese era uno de los debates de un sector de la afición y de la prensa. Fue un peso importante en ese debate público, que tal vez otros equipos no cargaban”, recalcó.

La cabeza de los morados reveló que a Wálter se le asesoró desde el departamento de comunicación, como se hace con otras figuras del club que suelen aparecer ante los medios, y esto también marcó diferencia.

De igual manera, no puede negar que la presión fue mucha para todos los encargados de tomar decisiones en el Monstruo, pero se mantuvieron firmes en la continuidad del timonel y nunca valoraron quitarlo.

“Sí hubo presión, claro que sí. También vivimos momentos duros, como en el torneo anterior con dos goleadas ante rivales históricos en fines de semana seguidos. De igual forma, pasamos seis partidos sin ganar y esto causó que mucha gente cuestionara si íbamos en el rumbo correcto y si Wálter era la persona correcta. El no cambiar de rumbo denota una madurez y una experiencia de parte de la dirigencia, porque tal vez al inicio de la gestión hubiera sido diferente”, añadió el jerarca.

Rojas confía en la continuidad del Paté y aunque se venció su ligamen y aún no firman el nuevo contrato, considera que está todo prácticamente listo para que continúe al frente del primer equipo.

Incluso, los refuerzos que llegaron tienen el visto bueno de Centeno y tanto Daniel Colindres, como Jimmy Marín y Esteban Espíndola estaban en la lista de requerimientos. Lo mismo ocurrió con las 10 salidas que reporta Saprissa.

“Los jugadores vienen tras un consenso entre el entrenador y la gerencia deportiva. Además, de que esto es avalado por la comisión técnica. Diría que cuando los fichajes salen bien o mal hay una responsabilidad compartida, pero no diría que hace un año los fichajes de Wálter salieron mal, sino que son del Saprissa y la cuota es compartida por todos. Nunca vamos a traer un jugador que el entrenador quiera, pero el gerente deportivo y la comisión técnica no y tampoco viceversa”, finalizó el jerarca.