Cristian Brenes, Fanny Tayver Marín. 4 diciembre, 2019

Llegó a la final del Torneo de Apertura 2019 con actuaciones impecables en el arco de Alajuelense, se le consideró como un verdadero salvador en muchos de los juegos, incluido el de la vuelta de las semifinales ante San Carlos. Es más, se le valoró como un consolidado en la era de Andrés Carevic, pero a la hora grande el arquero Adonis Pineda exhibió su peor versión.

Justo cuando los detalles cuentan más que nunca y los errores están prohibidos, Pineda pecó; no una, sino dos veces y cada una terminó en el fondo de las redes, para inclinar la balanza a favor de Herediano. El triunfo del Team, 2 a 0, en la ida de la final de la segunda fase, está marcado por lo que ocurrió con el dueño de la portería de la Liga.

Pocos se centrarán a señalar que los erizos no fueron claros al manejar la redonda, que carecieron de profundidad y no encontraron espacios. Todo gira en torno a que Adonis atacó mal la redonda, luego de un remate de Francisco Rodríguez que parecía sin mucho peligro. Luego se le escapó la esférica de las manos, ante un disparo que iba para afuera y sin potencia.

Para su mala fortuna, esa acciones se trajeron abajo el registro que lo ponía antes de este choque como el cancerbero con el mejor promedio de goles en contra (0,91). Adonis registraba 2.070 minutos, 23 choques de 24 posibles, 21 tantos recibidos y no se le encontraban pecados en el Apertura.

Francisco Rodríguez (9) observó atentamente cómo el arquero Adonis Pineda falló al atacar la pelota en el primer gol y terminó por introducirla en su propio arco. Fotografía: Rafael Pacheco
Francisco Rodríguez (9) observó atentamente cómo el arquero Adonis Pineda falló al atacar la pelota en el primer gol y terminó por introducirla en su propio arco. Fotografía: Rafael Pacheco

El periplo que vivió el meta de 22 años es uno de esos con el que se sueña nunca que tener y que ni los propios florenses esperaban. Las dudas de los rojinegros no pasaban por un puesto que asumió con aplomo el oriundo de Hojancha y hasta hizo olvidar al experimentado Patrick Pemberton, quien se fue a los Toros del Norte ante el crecimiento del juvenil.

Sin embargo, su profesión lo expone a este tipo de situaciones, es ingrata con cualquier pestañeo y lo pone ahora en el centro de las críticas. Más allá de que el manudo buscó recuperarse, fue acuerpado por sus compañeros y no trastabilló más, el daño no lo borra nadie.

“Los goles son pura fortuna y errores nuestros. Además, dejamos de poner la pelota en el pie y aunque no es excusa, son situaciones que afectan y ahora lo que queda es corregir y apuntar a reponernos para darle vuelta a esto en el Morera Soto. Metimos tres goles en el partido anterior (San Carlos), por qué no hacerlo de nuevo con nuestra afición, pero hay que mejorar”, señaló Marco Ureña.

Eso sí, no se le puede reprochar la actitud al guardameta, quien pese a su corta edad y a salir cabizbajo al medio tiempo, recompuso tras el descanso, encontró fuerzas y salvó en dos acciones claras, para evitar que la derrota fuera más trágica.

Adonis Pineda no pudo esconder su frustración y su dolor, luego de fallar en dos ocasiones en la ida de la final ante Herediano. Fotografía: José Cordero.
Adonis Pineda no pudo esconder su frustración y su dolor, luego de fallar en dos ocasiones en la ida de la final ante Herediano. Fotografía: José Cordero.

Adonis metió la mano ante un remate a quema ropa de Rándall Azofeifa y luego se extendió todo lo que pudo para desviar un disparo de Brian Rubio desde media cancha. Aunado a esto, salió de manera eficiente a cortar los centros que buscó Herediano.

El meta no recibió críticas del plantel y mucho menos del entrenador, por el contrario, destacaron la forma en la que se levantó y sus actuaciones previas.