Fanny Tayver Marín. 6 diciembre, 2019
Shirley Cruz y Carol Sánchez iniciaron el partido como las capitanas. Fotografía: Prensa Herediano
Shirley Cruz y Carol Sánchez iniciaron el partido como las capitanas. Fotografía: Prensa Herediano

Carol Sánchez salió a la cancha del Estadio Eladio Rosabal Cordero con la ilusión de no dar ninguna pelota por perdida.

La capitana de Moravia Herediano estaba dispuesta a hacer un buen partido en el inicio de la final del Clausura del fútbol femenino contra Liga Deportiva Alajuelense Codea.

Ella es titular indiscutible, defiende, pero también tiene gol y todo lo que había planificado se le vino abajo cuando se lesionó, apenas en el minuto 4 de un juego que terminó con empate 1-1.

“De verdad que es algo que ningún jugador ni ninguna jugadora se espera, pero el diagnóstico hasta el momento es un esguince grado 2. Me tienen que hacer un ultrasonido para tener el diagnóstico más acertado y enfocarme en la recuperación”, mencionó la zaguera.

Cuando se produjo la lesión, se acercaron rojiamarillas y rojinegras. De hecho, la capitana manuda Shirley Cruz fue una de las primeras en hacer señas de inmediato para que ingresara el cuerpo médico.

Pasaron algunos minutos. Sánchez se puso de pie y parecía que continuaría en el juego, pero dio un paso y ahí se percató de que no podía. De inmediato, comenzó a llorar.

“Es que hice una pequeña prueba para ver cómo me sentía, no sentía molestia, pero a la hora de dar el paso, sí. Definitivamente no podría seguir. Estoy un poco preocupada, pero a la vez tranquila porque pudo haber sido peor. Puedo caminar y eso es un punto alto para recuperarme lo más pronto posible, la disposición mía”.

Indicó que lo que le pasó es bastante frustrante.

“No tenía palabras, nada más lágrimas, era lo único que podía expresar a través del llanto, pero tengo que ser madura y mis compañeras sacaron la tarea y lo demostraron”.

Sobre lo que fue el partido, Sánchez manifestó sentirse tranquila y contenta, principalmente por el accionar en el mediocampo, en un juego reñido, que no fue fácil.

“Tuvimos bastantes opciones, fue un partido muy físico, hubo mucho choque y tenemos que concretar las que nos quedan porque la tuvimos para haber sacado ventaja en casa. Ahora el partido de vuelta será el lunes en el Morera Soto y es una cancha muy distinta, es natural y grande. A nosotras nos gusta jugar en canchas amplias, como lo hemos demostrado en el Ricardo Saprissa, y para nosotras va a ser ventajoso jugar en la casa de ellas".

El duelo de vuelta será el lunes, a partir de las 7 p. m., en el Morera Soto. El equipo que gane el Clausura avanzará a la final nacional contra Saprissa, donde estará en disputa el título de campeón del fútbol femenino.