Fanny Tayver Marín. 5 diciembre, 2019
Jonathan McDonald intentó vencer a Esteban Alvarado, pero su remate salió desviado. Fotografía: Rafael Pacheco
Jonathan McDonald intentó vencer a Esteban Alvarado, pero su remate salió desviado. Fotografía: Rafael Pacheco

En Liga Deportiva Alajuelense no se dan por vencidos. Están contra las cuerdas, con un marcador de 2-0 favorable a Herediano, que si no lo revierten, se verán obligados a jugar dos partidos más contra los florenses en una gran final por el título del Apertura 2019.

No es la primera vez que los rojinegros se encuentran en esas condiciones y en la zona mixta del Rosabal Cordero, Jonathan McDonald recordó una remontada épica, cuando La Nación le consultó si están listos para intentar hacer un juego perfecto, en el que deben ir en busca de tres goles y evitar que los rojiamarillos les anoten.

"Tenemos que hacerlo así. Recuero una situación igual contra Heredia, 4-2 en el Rosabal y fuimos allá al Alejandro Morera Soto y les ganamos 4-0. Apelamos a eso, al espíritu del liguismo, a no rendirse, a no bajar los brazos, a luchar siempre y vamos en pos de eso. No hay otra cosa en mi cabeza ni en el grupo que darle vuelta al resultado”, respondió el atacante.

Eso ocurrió en las semifinales del Invierno 2011, donde en el juego de ida, el 24 de abril del 2011, para los florenses anotaron Víctor Núñez, Olman Vargas y José Carlos Cancela (doblete); mientras que los tantos de la Liga fueron de McDonald y Leandro Barrios.

Seis días después, en el Morera Soto, Alajuelense se impuso 4-0 con doblete de McDonald, un tanto de Pablo Gabas y otro de Allen Guevara. Es decir, la serie concluyó con un global de 6-4.

Dato estadístico
Según el periodista y estadígrafo Luis Enrique Bolaños, de las 24 series de ida y vuelta en que la Liga estuvo abajo en el marcador, solo remontó 6. La única en la que superó dos goles adversos en contra fue ante Herediano, en 2011, ganando 4-0.

“Quedan 90 minutos, ellos pudieron anotar dos en 90 minutos, ¿por qué nosotros no podemos anotar más? A San Carlos le metimos tres el sábado pasado, tenemos jugadores importantes. Eso son partidos así, donde no se puede fallar, hay que jugarlo al límite. Nosotros en el primer tiempo equivocamos la forma de jugar, quisimos jugarle de la misma manera que ellos juegan y nosotros no. En el segundo tiempo pusimos la pelota en el piso y hubo más opciones de gol”, indicó Mac.

Apuntó que cuando se dio ese cambio e intentaron reaccionar, “jugamos mejor, nos sentimos mejor, tenemos que llevar eso a nuestra casa, estamos con nuestra gente y nada, históricamente esto es lo lindo del fútbol, hay remontadas y eso es lo que queremos hacer y lo único que tenemos en nuestra cabeza”.

La Liga no quiere que haya gran final. Para eso, está obligada a hacer goles. Si logran empatar la serie, el partido se iría a tiempos extra y penales, en caso de ser necesario.

Con un marcador de tres goles de diferencia, los erizos sentenciarían el campeonato y en este momento, el gol visitante juega a favor de los heredianos, porque con un hipotético 3-1, los rojiamarillos obligarían a los manudos a una gran final.

“Hay que estar tranquilos primeramente que todo, desde luego que anotar rápido, tratar de hacer lo que estamos acostumbrados, lo que nos ha dado réditos a lo largo del torneo, tenemos que demostrar por qué somos el equipo líder, tenemos que ir a nuestra casa con nuestra gente, yo sé que nuestro estadio nos va a empujar muchísimo a darle vuelta a este resultado”, añadió McDonald.

El partido decisivo será el domingo, a partir de las 3 p. m., en el Estadio Morera Soto.

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