Daniel Jiménez. 23 noviembre, 2019

El delantero Gabriel Barbosa, mejor conocido como Gabigol, se convirtió en figura este sábado para que el Flamengo de Brasil le ganara la final de la Copa Libertadores 2-1 a River Plate de Argentina. El juego se realizó con un Estadio Monumental de Lima, Perú, a reventar.

Desde antes del pitazo inicial del juego, Gabigol fue figura. El atacante no solo miró la copa cuando ingresó a la cancha, sino que la tocó, lo que podía presagiar que una vez más caería la maldición sobre quien le pone una mano encima al trofeo. Es decir, no poder levantar el cetro de campeón, pero en esta ocasión se rompió el mito.

Gabigol se quitó la camiseta para festejar el segundo gol del Flamengo en la final de la Copa Libertadores ante River Plate. Foto: AP
Gabigol se quitó la camiseta para festejar el segundo gol del Flamengo en la final de la Copa Libertadores ante River Plate. Foto: AP

Pese a que el encuentro inició con un gol de Rafael Borré a los 15 minutos, el equipo brasileño supo reponerse. Eso sí, lo hizo con dientes apretados y hasta el cierre del compromiso.

Fue al 89′ cuando Gabriel concretó su primer tanto para poner la paridad en el marcador.

Ya en tiempo de reposición (90+2′), volvió a aparecer el futbolista para el 2-1 y generar una locura total en los aficionados del Flamengo.

Según datos del popular estadígrafo Mr. Chip, ese doblete se convirtió en el más rápido en toda la historia de las finales de la Copa Libertadores, superando el récord de Luis Pérez para Colo Colo de Chile contra el Olimpia de Paraguay en 1991 (cinco minutos).

En la celebración de su segundo dardo, el brasileño recibió la cartulina amarilla por quitarse la camisa. Al 90+5′ se fue expulsado por doble amonestación.

Gabigol tocó la Copa y jaló la maldición para el Flamengo. Foto: El Clarín
Gabigol tocó la Copa y jaló la maldición para el Flamengo. Foto: El Clarín

De esta agónica manera fue como el Flamengo logra su segundo trofeo continental en su historia.

“Jugamos mal, pero el destino nos tenía preparada la gloria. River sabe jugar jugar muy bien, presiona de buena manera y es el rival más difícil para batir en Suramérica”, comentó Filipe Luis tras el juego, en declaraciones a Fox Sports.

Incluso, el jugador fue más allá al admitir que no fue el mejor encuentro de su equipo. “El partido nuestro fue muy malo. No sé si lo merecemos, pero las finales son así”.