
A pocos meses de que se dispute el Mundial 2026 en los tres países de Norteamérica, causa preocupación el clima de violencia en Guadalajara -donde se disputarán cuatro partidos- tras la muerte del líder narco Mencho Oseguera.
El capo fue abatido por fuerzas especiales del Ejército de México el pasado domingo 22 de febrero. Ese mismo día, integrantes de su grupo criminal, el Cartel Jalisco Nueva Generación, tomaron las calles, quemaron vehículos y camiones y protagonizaron enfrentamientos con las fuerzas del orden en varios estados de la unión mexicana.
La calma ha ido retornando, pero de inmediato hubo cuestionamientos por la proximidad del Mundial, que implicará miles de turistas recorriendo las calles de Guadalajara.
Tanto la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como el presidente de FIFA, Gianni Infantino, aseguraron por separado que todo está en orden y que no hay ninguna necesidad de modificar la programación de un evento que lleva años de logística y preparación.
Estos son los partidos previstos para la sede de Guadalajara.
- 11 de junio: Corea del Sur-Dinamarca, Macedonia del Norte, Irlanda o República Checa
- 18 de junio: México-Corea del Sur
- 23 de junio: Colombia-Nueva Caledonia, Jamaica o República Democrática del Congo
- 26 de junio: Uruguay-España
Todavía más cerca está el repechaje intercontinental, donde selecciones de Oceanía, Concacaf, Sudamérica, Asia y África lucharán por un lugar en el torneo.
Los partidos de programados en Guadalajara son: Nueva Caledonia vs. Jamaica, el 26 de marzo, y luego el ganador de ese duelo ante la República Democrática del Congo el 31 de marzo.
Tanto el repechaje como los duelos del Mundial se realizarán en el estadio Akron de las Chivas, que tiene capacidad para 47.000 personas. Como FIFA tiene la política de prohibir marcas comerciales en los nombres, pasará a llamarse oficialmente Estadio de Guadalajara durante la Copa.
En las otras dos sedes del país azteca, Ciudad de México y Monterrey, no hubo consecuencias tras la caída del Mencho Oseguera.
Pero la posibilidad de que un eventual clima de violencia tenga impacto sobre las ciudades del Mundial no se limitó a México. En setiembre pasado, el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con trasladar partidos de lugares que considere inseguros.
Esto se dio en medio de enfrentamientos con ciduades lideradas por demócratas, lo cual se vio más como un movimiento político que como una amenaza real. En todo caso, la FIFA salió a extinguir de una vez el conato de incendio, con un pronunciamiento en el que indicó que la seguridad es una prioridad absoluta en todos sus eventos y que corresponde a los gobiernos garantizar las condiciones adecuadas.
