
Melbourne, Australia. El tenista español Carlos Alcaraz derrotó este domingo en Melbourne al serbio Novak Djokovic en la final del Abierto de Australia para convertirse en el tenista más joven de la era Open (desde 1968) en conquistar los cuatro títulos del Grand Slam.
El español de 22 años (Nadal ganó los cuatro Grand Slam con 24) se sobrepuso a un primer set de un nivel estratosférico de Djokovic y se llevó la victoria por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5, en una final que careció de la épica y el dramatismo que se vivieron en las dos semifinales.
Ante los ojos de su legendario compatriota (Nadal presenció en directo la final en la Rod Laver Arena), Alcaraz acabó imponiendo una intensidad de juego que Djokovic (16 años mayor) no fue capaz de igualar.
El triunfo en su primera final en Melbourne permitirá además al tenista español afianzarse como número 1 del ranking ATP, luego de que el vigente campeón y N.2 del circuito, el italiano Jannik Sinner, fuera eliminado en semifinales por Djokovic.
Es el 7º Grand Slam para Alcaraz, que ya había ganado dos veces Roland Garros (2023 y 2025), Wimbledon (2023 y 2024) y el US Open (2022 y 2025).
Para la temporada 2026 ya había anunciado que el título en Australia era uno de sus grandes objetivos.
Por su parte el serbio, de casi 39 años, pierde así otra ocasión para convertirse en el primer tenista de la historia, hombre o mujer, en alcanzar los 25 títulos del Grand Slam, con lo que sigue compartiendo el récord (24) con la australiana Margaret Court.
En su discurso al recoger el trofeo de subcampeón, Djokovic no fue claro sobre su futuro: “Solo Dios sabe lo que pasará mañana; hablaremos dentro de seis o doce meses. Ha sido un viaje increíble. ¡Los quiero, chicos!”, dijo al público.
Convencido de que cuanto más largo fuera el partido, mayores eran las opciones de triunfo de Alcaraz (16 años más joven), Djokovic comenzó el partido a un nivel superlativo, equiparable al de su mejor época.
Pero ea imposible que el serbio mantuviese ese nivel todo el partido y Alcaraz comenzó a conectar su derecha, mejoró su servicio y gracias a su velocidad llegaba a todas las bolas, frente a un Djokovic que ya no tenía la misma capacidad de respuesta, ni física ni de tenis.
En femenino, la kazaja Elena Rybakina se impuso a la favorita bielorrusa Aryna Sabalenka para dejarse el título un día antes.
