
El repunte en la participación ciudadana en las elecciones del domingo 1.° de febrero se convirtió en uno de los mensajes más relevantes de la jornada, al registrar el nivel más alto de votación en décadas y reforzar la confianza en el sistema democrático costarricense.
Así lo destacó el letrado del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Andrei Cambronero, quien señaló que el abstencionismo cayó casi 10 puntos porcentuales y que la asistencia a las urnas alcanzó un nivel que el país no veía desde hace cerca de 20 años, incluso bajo condiciones climáticas poco habituales para febrero.
La participación ascendió a 69% y apenas 31% de abstencionismo, el más bajo desde 1998, según datos del TSE. En las elecciones del 2022, ese alejamiento popular de las urnas fue de casi millón y medio de personas, el 40% de los electores en aquel proceso.
A su criterio, el dato de la participación confirma que la ciudadanía volvió a dimensionar el peso de la decisión colectiva.
“La gente volvió a comprender que en democracia las decisiones trascendentales las tomamos entre todas y todos”, afirmó este lunes en el programa radiofónico Nuestra Voz, de Amelia Rueda.
“Pedimos a los ciudadanos que salieran a votar, la importancia que tiene un voto informado, y salieron muchísimos más de los que se esperaba”, expresó Cambronero.
El funcionario consideró que el aumento en la votación, pese al estado del tiempo inusual, refleja resiliencia ciudadana y un compromiso democrático que se mantuvo firme durante la jornada.
Según explicó, aunque las condiciones meteorológicas no fueron las típicas de esta época, eso no impidió que miles de personas se movilizaran para ejercer su derecho al voto.
En la contienda presidencial, la politóloga Laura Fernández Delgado fue electa como la presidenta número 50 de Costa Rica con el 48,5% de los votos, superando al candidato liberacionista Álvaro Ramos Chaves, quien obtuvo el 33,3%.
Confianza en el sistema
Para el letrado, este aumento no se limita a un dato estadístico: representa una señal de fortaleza institucional y de la vigencia de la democracia como vía para resolver diferencias y procesar tensiones sociales.
“El respeto a la voluntad popular que nos ha caracterizado como país hace que dirimamos nuestros conflictos más difíciles y delicados en las urnas. Por dicha no lo hacemos a través de levantamientos armados, sino yendo a marcar una papeleta”, afirmó.
Cambronero atribuyó parte de este repunte a un empuje cívico que se intensificó en los días previos a la elección, impulsado por medios de comunicación, plataformas de la sociedad civil e incluso mensajes públicos de figuras nacionales.
Según indicó, en las últimas jornadas se observaron iniciativas y campañas —incluidas vallas— que llamaban a votar y resaltaban la importancia del sufragio como un deber ciudadano, lo que habría contribuido a motivar a más costarricenses a acudir a las urnas.
Del mismo modo, recalcó que, aunque los resultados sorprendieron por su magnitud, deben asumirse con el respeto que exige el sistema democrático.
Señaló que el desenlace generó análisis inmediato en el ámbito político, precisamente porque las cifras y las decisiones de la mayoría llamaron la atención; sin embargo, insistió en que se trata de un mandato emanado de las urnas, legítimo y sujeto al escrutinio institucional correspondiente.
“En democracia, un resultado se respeta y se va a analizar”, sostuvo.
El funcionario también resaltó la logística detrás de la jornada electoral, desde la transmisión de resultados preliminares hasta el trabajo de las juntas receptoras de votos, cuyos integrantes cumplen extensas horas de labor antes de iniciar el conteo.
Costa Rica, recordó, mantiene una de las jornadas de votación más largas de América Latina, con 12 horas continuas, tras las cuales los miembros de mesa proceden al recuento para garantizar precisión en el proceso.
Cambronero añadió que, tras la elección, el TSE iniciará el escrutinio formal mesa por mesa, en presencia de fiscales partidarios y con mecanismos de observación pública, hasta declarar oficialmente los resultados y entregar las credenciales correspondientes.
