
La presidenta de la República, Laura Fernández, cambió en una semana su posición sobre las pensiones de los expresidentes: pasó de defenderlas como un “reconocimiento” y de decir que no se oponía a que las recibieran quienes las necesitaran, a anunciar este miércoles 12 de agosto un proyecto de ley para eliminarlas.
“Creo que las pensiones de los expresidentes de la República no deben continuar existiendo en Costa Rica”, afirmó Fernández durante la conferencia de prensa de este miércoles.
La mandataria aseguró estar “absolutamente comprometida con la eliminación de las pensiones de los expresidentes” y sostuvo que “cada persona debe recibir la pensión para la cual cotizó”.
Las declaraciones contrastan con las que dio apenas cinco y siete días antes. El miércoles 5 de agosto, Fernández justificó la existencia de este beneficio por las características particulares de ocupar la Presidencia de la República.
“El cargo de presidente de la República tiene una serie de prerrogativas distintas a muchos otros cargos públicos, y por eso es que mundialmente se reconoce una pensión para expresidentes. Más que una pensión, es un reconocimiento para que después de haber ejercido este cargo, tengan un ingreso que les permita continuar con un nivel de vida sostenible”, manifestó entonces.
Dos días después, el viernes 7 de agosto, durante la inauguración de una delegación policial en La Guácima de Alajuela, reiteró que estaba en contra de las pensiones de lujo, pero aclaró que no se oponía al beneficio para los exmandatarios.
“Si hay algún expresidente que necesita esa pensión, yo no estoy en contra de que tenga una pensión como cualquier persona”, declaró.
En esa ocasión también explicó que el beneficio buscaba evitar que los presidentes negociaran favores o posibles trabajos mientras todavía ejercían el cargo.
“Sí entiendo que los razonamientos para dar esas pensiones a expresidentes fueron en ese sentido: de que cuando salgan no tengan que buscar trabajo y no le deban favores a nadie”, expresó Fernández.
Este miércoles la presidenta sostuvo una posición distinta y anunció una iniciativa para eliminar esas pensiones. Durante su mensaje final en la conferencia de prensa, Fernández afirmó en varias ocasiones que existe coherencia entre sus declaraciones y sus actuaciones.
“Si hay algo que a mí me ha caracterizado a lo largo de mi vida pública y que también me caracteriza como persona, es que soy muy coherente entre lo que digo y lo que hago”, manifestó.
La mandataria señaló que anteriormente había abordado el asunto solo de manera parcial.
“En pasadas conferencias de prensa y declaraciones a medios de comunicación, he abordado este tema parcialmente porque no había tenido la oportunidad de entrar a tocarlo en profundidad”, explicó antes de reiterar su respaldo a eliminar el beneficio.
Durante la conferencia llamó al viceministro de asuntos parlamentarios, Alejandro Barrantes, y le entregó el proyecto que pretende eliminar las pensiones de los expresidentes. Fernández instruyó a Barrantes para que la iniciativa fuera presentada este mismo miércoles ante la Asamblea Legislativa.
El cambio de posición ocurre también después de que el 4 de agosto la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa rechazó el expediente 24.793, presentado por el Frente Amplio para eliminar la pensión cercana a ¢4 millones mensuales que reciben los expresidentes. La iniciativa fue rechazada con votos del oficialismo y del Partido Liberación Nacional (PLN).
