
La presidenta Laura Fernández sostuvo este martes una intensa jornada de reuniones con las fracciones de oposición en Casa Presidencial, en Zapote, en un primer acercamiento político que dejó acuerdos en temas como seguridad y diálogo institucional, pero también diferencias de fondo sobre garantías individuales, Crucitas y cuestionamientos por el trato recibido por algunos diputados durante los encuentros.
Las reuniones se realizaron por separado con representantes del Partido Liberación Nacional (PLN), Frente Amplio (FA), Coalición Agenda Ciudadana (CAC) y Partido Unidad Social Cristiana (PUSC). La mandataria cerró la jornada asegurando que el objetivo es construir una relación de trabajo conjunto con el Congreso y adelantó nuevas convocatorias para abordar temas de seguridad y la situación de Crucitas.
La prensa no tuvo acceso a la sala de reuniones, empero, según las imágenes divulgadas por Presidencia, a Fernández la acompañaron el ministro de la Presidencia y Hacienda, Rodrigo Chaves, su jefe de despacho, Alexander Astorga; el viceministro de Asuntos Parlamentarios, Alejandro Barrantes y el ministro de Comunicación, Arnold Zamora.
La primera bancada en ingresar a Casa Presidencial fue la del PLN, encabezada por su jefe de fracción, Álvaro Ramírez. Antes del encuentro, Ramírez explicó que la intención de los liberacionistas era presentar la “agenda de soluciones por Costa Rica”, elaborada tanto por el PLN como por el denominado bloque democrático en la Asamblea Legislativa.
El legislador señaló que temas como seguridad, agro y la situación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) estarían entre las prioridades de la conversación con la mandataria, aunque dejó claro que existían límites para cualquier eventual negociación política. “En materia de derechos de los costarricenses y en materia de democracia no hay margen de negociación”, afirmó a su llegada.

La reunión con el PLN también estuvo marcada por un momento de tensión. Antes de que concluyera el encuentro, la diputada liberacionista Janice Sandí salió visiblemente molesta de la sala donde se desarrollaba la reunión. Aunque evitó explicar el motivo de su incomodidad y delegó la vocería en Ramírez, el episodio llamó la atención durante la jornada.
Balance verdiblanco
Posteriormente, el jefe de fracción verdiblanco calificó la reunión como “positiva” y destacó varios acuerdos alcanzados con el Ejecutivo.
“Ella (Fernández) muestra anuencia a trabajar con la fracción y a escuchar las propuestas. Hemos insistido en la importancia de un diálogo respetuoso que genere confianza para poder trabajar en equipo”, indicó.
Entre los puntos de coincidencia mencionó la apertura de canales directos de comunicación entre Casa Presidencial y la bancada liberacionista, así como la disposición para analizar conjuntamente el tema del Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP). Además, aseguró que en materia de seguridad existe “amplia coincidencia” entre ambas partes.
La conversación incluyó proyectos vinculados con el fortalecimiento del sector agropecuario, legislación sobre seguros y moléculas agrícolas, así como el estado de la CCSS.
En cuanto a Crucitas, Ramírez reconoció diferencias con la posición del Gobierno, aunque afirmó que sí existe coincidencia sobre la urgencia de intervenir la zona. Sobre el proyecto de armonización eléctrica, señaló que la fracción continúa estudiándolo, aunque reconoció la necesidad de aumentar la generación de energía verde y de bajo costo.
Este proyecto, varado desde el Congreso anterior, propone la creación de un Mercado Eléctrico Nacional (MEN) donde empresas generadoras de energía, distribuidoras eléctricas y consumidores compren y vendan electricidad mediante el mecanismo de subasta.
En el arranque de la jornada, los periodistas tuvieron que esperar en las afueras de la casa de Gobierno, por decisión de la Presidencia. No obstante, a las 9:36 a. m. se revirtió el criterio y se permitió el ingreso de la prensa.
Un espacio de “mucho respeto”
Más tarde fue el turno de la bancada del Frente Amplio, encabezada por su jefe de bancada, José María Villalta. Antes de ingresar a la reunión, Villalta aseguró que llegaban con expectativas de alcanzar acuerdos y reiteró que defenderían temas que consideran fundamentales.
“Vamos a defender los derechos del pueblo costarricense y nos vamos a plantar firmes en esos temas que hemos planteado, que no vamos a permitir que avance la corrupción y el abuso de poder”, manifestó.
Al finalizar la conversación, el legislador la calificó como “un espacio productivo, constructivo y de mucho respeto” y aseguró que encontraron “más puntos de coincidencia” que diferencias con el Ejecutivo en esta primera toma de contacto.
Villalta explicó que uno de los temas centrales fue la seguridad ciudadana y la necesidad de impulsar reformas para evitar que sospechosos ligados a estructuras criminales sean liberados reiteradamente por el sistema judicial.
Además, indicó que el Frente Amplio presentó una agenda de proyectos específicos y planteó mejorar los mecanismos de elección de magistrados mediante concursos técnicos y de antecedentes, con el fin de evitar la penetración del crimen organizado en las instituciones.
No obstante, el frenteamplista reiteró su oposición a cualquier iniciativa relacionada con la suspensión de derechos o garantías individuales, tema que la presidenta ha mencionado como una posible medida frente a la crisis de inseguridad.
En relación con Crucitas, Villalta aseguró que el Gobierno expuso su propuesta y que el Frente Amplio presentó una alternativa distinta, enfocada en atender la problemática ambiental y de seguridad sin generar mayores daños en la zona. Según indicó, la presidenta se comprometió a analizar esa iniciativa.
Por último, en materia de derechos de las mujeres y seguridad de género, la fracción solicitó priorizar la ley para la atención de víctimas de femicidio, una iniciativa que reporta un avance significativo desde el periodo legislativo anterior.

Prohibidos los celulares, pero no para todos los presentes
La jornada también dejó reclamos por parte de las diputadas Abril Gordienko, del PUSC, y Claudia Dobles, de Coalición Agenda Ciudadana, quienes cuestionaron la decisión de Casa Presidencial de impedirles ingresar con teléfonos celulares y tabletas a las reuniones.
“A mí me parece una señal francamente hostil el que no confíen en que no vamos a hacer nada malo con nuestros celulares”, expresó Gordienko antes del encuentro. Dobles, por su parte, cuestionó la legalidad de la medida y afirmó: “Esto no tiene ningún tipo de jurisprudencia; es decir, esto no se basa en ninguna ley”.
Tras la reunión, ambas legisladoras insistieron en que hubo un trato desigual, pues aseguraron que mientras a los diputados se les prohibió ingresar con dispositivos electrónicos, algunos ministros y funcionarios sí utilizaron celulares durante la sesión. Gordienko incluso afirmó que observó funcionarios revisando teléfonos y “hasta riéndose”, situación que calificó como inadecuada.
Dobles señaló que esperaba reciprocidad en futuras convocatorias y también reiteró al Ejecutivo su oposición a cualquier discusión orientada a levantar garantías individuales.
Minutos antes de entrar a reunión, Dobles aseguró que pondría sobre la mesa una agenda sobre seguridad, educación, listas de espera de la Caja y costo de la vida, entre otros y, a su salida, confirmó que todos los temas se discutieron.

Fernández satisfecha con diálogos
Al finalizar la jornada, la presidenta Fernández calificó los encuentros como “productivos” y anunció nuevas convocatorias para profundizar la coordinación entre el Ejecutivo y el Congreso. La mandataria confirmó que convocó a los 57 diputados a una “reunión confidencial” sobre seguridad nacional, a celebrarse el 29 de mayo, en la que se presentarán “mapas de calor de la inteligencia policial”.
“Una reunión que será confidencial y vital para empujar la toma de decisiones que necesita Costa Rica para recuperar la paz”, comentó la mandataria en un video compartido por Presidencia.
Además, informó que invitó a los legisladores a visitar Crucitas el próximo 19 de junio, para conocer de primera mano las problemáticas ambientales, económicas y de seguridad que enfrenta la zona.
“Califico estos espacios como productivos, había diputados que no me conocían, que no conocían la Casa Presidencial y mi principal propósito es que podamos tener una buena relación de trabajo en equipo”, concluyó Fernández.


