
En un Congreso marcado por la renovación, donde solo tres de los 57 diputados regresan tras haber ejercido previamente, el Frente Amplio (FA) se perfila con una ventaja clara: experiencia y conocimiento del quehacer parlamentario. Mientras la mayoría de las bancadas entrantes enfrentará la curva de aprendizaje legislativa, seis de los siete integrantes de la fracción frenteamplista están familiarizados con los recovecos del Congreso, el manejo de comisiones y los procedimientos del plenario.
La bancada de siete diputados combina dos exlegisladores con cuatro asesores legislativos, lo que significa que el 86% de sus integrantes conoce a fondo el reglamento, las rutinas de despacho y la dinámica interna de la Asamblea Legislativa.
En contraste, otras fuerzas políticas entrantes, incluidas las mayoritarias, como el oficialista Pueblo Soberano (PPSO) con 31 diputados y Liberación Nacional (PLN) con 17, se tendrán que adaptar rápidamente a sus nuevos cargos y aprender a navegar un Congreso dominado por procedimientos complejos, acuerdos tácitos entre grupos parlamentarios y aspectos de carácter administrativos propios del cargo. Mismo escenario enfrentarán las bancadas unipersonales de la Unidad Social Cristiana (PUSC) y la Coalición Agenda Ciudadana (CAC).
“Sin lugar a dudas la fracción del Frente Amplio parte aventajada respecto a las otras bancadas, ya que no tendrá, prácticamente, una curva de aprendizaje. Ya hay una madurez detrás, que les permite entender cuáles son sus funciones, tareas y objetivos”, señaló Daniel Calvo, politólogo y exasesor legislativo.
El reglamento como arma estratégica de la oposición
Los frenteamplistas también llegan con un importante conocimiento de una de las armas más importantes para las bancadas pequeñas de oposición: el reglamento legislativo. Por ejemplo, José María Villalta formó parte del Congreso que aprobó la última reforma importante del reglamento legislativo, en 2019. En sus filas también destaca María Eugenia Román, quien es asesora legislativa desde 2006.
No es un hecho menor que Villalta y Román hayan sido elegidos como jefe y subjefa de fracción a partir del 1º. mayo, una combinación que mezcla el manejo político con el conocimiento técnico.
Para Calvo, probablemente nunca había sido tan importante el dominio del reglamento legislativo y de los procedimientos internos del Congreso como lo es ahora, ya que las 31 curules que logró la fracción oficialista del PPSO le garantiza la mayoría absoluta, brindándole un amplio margen de maniobra para aprobar proyectos sin necesidad de negociar votos con las demás bancadas, salvo en aquellas iniciativas que requieren de 38 sufragios.
“Las poquísimas herramientas que tiene la oposición son las establecidas en el reglamento legislativo, por lo que es fundamental que exista un buen conocimiento del mismo y, sobre todo, de los procesos internos: presentación de mociones, manejo de los tiempos… Son realmente aspectos fundamentales para una fracción minoritaria, especialmente en esta coyuntura política”, explicó.
Consultado sobre el tema por La Nación, el excandidato presidencial del Frente Amplio (FA), Ariel Robles, aseguró que su partido fue el que “democráticamente mejor eligió sus diputaciones”. “Lo digo así porque me siento muy orgulloso de la bancada que quedó electa, es la pura verdad: cada diputado o diputada nuestra vale por cuatro, quizá, de la bancada oficialista”, afirmó.
Joselyn Sáenz, la diputada electa más joven del periodo 2026-2030, con 29 años, también resaltó la experiencia de sus compañeros en la bancada frenteamplista. “Hay algo que propios y extraños años han reconocido siempre del Frente Amplio y de sus personas jóvenes, que somos estudiosas, comprometidas, coherentes y que tenemos esa capacidad de diálogo, de negociación, con firmeza absoluta desde nuestro trabajo como asesorías, como militantes en el partido y además, ahora como diputaciones electas”, manifestó.
Kattia Benavides, politóloga experta en análisis legislativo, indicó que la misma formación de cuadros realiza el FA, es lo que parece favorecer el desarrollo de una carrera parlamentaria dentro de la agrupación y que, en última instancia, pueda brincarse la curva de aprendizaje que los demás sí deben completar, lo que podría tomar un año, al menos.
Oficialismo: experiencia dispersa

La otra fracción con la mayor cantidad integrantes con experiencia es Pueblo Soberano. Los oficialistas tienen un exdiputado y expresidente del Congeso, Gonzalo Ramírez, tres exasesores y una asesora. La diferencia, es que todos provienen de distintos partidos políticos.
Gonzalo Ramírez llegó a la Asamblea Legislativa de la mano de Renovación Costarricense (PRC); Nogui Acosta se desempeñó como asesor de la Unidad Social Cristiana; Gerardo Bogantes trabajó en el despacho del diputado Víctor Hernández (2010-2014), del Partido Acción Ciudadana (PAC), y Osvaldo Artavia laboró junto al legislador Otto Roberto Vargas (2018-2022), del Partido Republicano Social Cristiano (PRSC).
Mientras que Cindy Murillo se desempeña como asesora del diputado Daniel Vargas, subjefe de la fracción del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), agrupación que llevó a Rodrigo Chaves al poder, aunque el chavismo no responde a su estructura partidaria.
Acosta, quien fue electo como jefe de la futura bancada oficialista, dijo a La Nación que se preparan mediante talleres, cursos y charlas con personas con experiencia, con el fin de comprender la dinámica de la Asamblea Legislativa, el funcionamiento de las comisiones —incluidas las investigadoras, permanentes y plenas— y, especialmente, el manejo del reglamento.
Añadió que haber ganado en primera ronda les brinda más tiempo para el proceso de aprendizaje y que contar con un objetivo claro como fracción facilitará su adaptación a la dinámica parlamentaria.
El PLN y las fracciones unipersonales

En la segunda fracción más grande, la de Liberación Nacional (PLN) solamente figura un asesor legislativo, se trata de Salvador Padilla, quien ha laborado para diputaciones de la provincia de Cartago. Para Álvaro Ramírez, jefe de fracción electo, su equipo tiene otras fortaleces.
Señaló que en vista de que muchos tienen experiencia como alcaldes, regidores, liderazgos sindicales, cooperativas y empresariales, cuentan con "ADN de negociación y diálogo".
Reconoció que también se debe contar con conocimiento de los procedimientos legislativos, "ese es el que no tenemos, pero tenemos asesores de grandísima calidad que nos van a acompañar. Esa curva de aprendizaje se va a reducir muchísimo porque el partido, como es un partido real, cuenta con talento humano que nos va a acompañar".
No obstante, Kattia Benavides destacó que si bien no se puede menospreciar la carrera municipal de muchos de los verdiblancos, esta no es equiparable con todo lo que implica la labor legislativa.
Por su parte, Abril Gordienko, única diputada electa del PUSC declaró a este medio que se ha dedicado a estudiar el funcionamiento de la Asamblea Legislativa tanto desde el reglamento como desde la práctica política. Señaló que su experiencia como asesora externa de comisiones, activista cívica y participante en la redacción e impulso de proyectos de ley, le ha permitido tener contacto directo con el Congreso durante años.
Añadió que también se capacitó durante la campaña en programas de formación política y que actualmente conforma un equipo asesor con conocimiento técnico, manejo del reglamento y comprensión de la dinámica legislativa.
La Nación también consultó al equipo de Claudia Dobles, integrante de la fracción unipersonal de la CAC, pero no remitieron la información solicitada.
