El proyecto de ley de armonización eléctrica quedó sepultado este lunes por la tarde en el plenario de la Asamblea Legislativa porque no obtuvo los 38 votos necesarios para su aprobación en segundo debate.
Solo votaron a favor de la iniciativa los 30 diputados del Partido Pueblo Soberano (PPSO) presentes y Abril Gordienko, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
En contra votaron tres fracciones del bloque democrático de la oposición, el Partido Liberación Nacional (PLN), Frente Amplio y la Coalición Agenda Ciudadana (CAC).
La votación que mandó al archivo la iniciativa legal se dio en medio de una gran polémica causada por hechos de los últimos días, cuando el PLN puso una condición al oficialismo: frenar los recortes que el PPSO pretende hacer a las universidades públicas para seguir adelante con las negociaciones sobre armonización eléctrica.

Frente a ese condicionamiento, los voceros del oficialismo, Nogui Acosta y Juan Manuel Quesada, destaparon un acuerdo de 11 puntos que habían venido negociando con siete diputados liberacionistas, los suficientes para conseguir los 38 votos para aprobar la iniciativa en segundo debate.
A raíz de ese polémico destape del acuerdo, el jefe de Liberación, Álvaro Ramírez, negó que hubiera un pacto y aseguró que la posición de la bancada sería uniforme.
Esa negociación del oficialismo con el PLN puso a tambalearse el acuerdo de las fracciones de oposición, firmado desde mayo, cuando el Frente Amplio advirtió de que la negociación era una maniobra para dividir al llamado bloque democrático.
Las intenciones del oficialismo parecen ser, precisamente, echarle en cara a Liberación su alianza con el FA, que ha recibido toda clase de epítetos desde el PPSO, como ser una alianza comunista para defender privilegios.
Cruce de ataques, reparto de culpas
Molestos por el condicionamiento que les puso Liberación sobre el freno a los recortes presupuestarios de las universidades públicas, Nogui Acosta y Juan Manuel Quesada le pusieron a Álvaro Ramírez un ultimátum para fimar el acuerdo con los siete liberacionistas a más tardar este lunes, a las 3 p. m.
Una vez que el PLN salió de su reunión semanal de la bancada e hizo el anuncio de que mantenía su posición contra el plan de armonización eléctrica tal como está presentado, Pueblo Soberano decidió llevar adelante la votación del segundo debate y romper la negociación que venía realizando.
Después del archivo del proyecto empezó un intenso cruce de ataques y un fuerte reparto de culpas en el plenario del Congreso.
Los oficialistas culparon a los verdiblancos por no dar los votos a la iniciativa y exigirles frenar los recortes a los presupuestos universitarios, mientras que el bloque opositor lanzó la culpa hacia el PPSO por negarse a seguir adelante con la búsqueda de consensos.
La polémica se mantuvo en el plenario aproximadamente por tres horas, con múltiples reclamos de ambas partes, una serie de insultos y ataques, pero lo cierto es que cuando se votó la moción de revisión sobre el segundo debate del plan de armonización, y se repitió la votación de fondo, se mantuvo el archivo del expediente.
PLN niega ruptura y pide mantener diálogo
En conferencia de prensa, Liberación Nacional negó que hubiera ruptura e hizo un llamado a seguir con el diálogo sobre la modernización del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), pese a la ruptura de puentes con el oficialismo.
Además, los verdiblancos repudiaron los insultos que el ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves, lanzó contra el vocero de Liberación, Álvaro Ramírez, por su posición contra el plan de armonización. Entre otros epítetos, Chaves le dijo payaso, títere y sátrapa.