La bandera de la continuidad consolidó el triunfo de la presidenta electa Laura Fernández, en las elecciones nacionales del pasado 1.° de febrero, según la última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos(CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), publicada este miércoles 4 de marzo.
Un 23% de las personas consultadas en el estudio post electoral, mencionó la continuidad del proyecto político de Rodrigo Chaves como el principal factor de influencia detrás del voto para la Presidencia de la República.
“Estos resultados posicionan a la continuidad como el eje explicativo más relevante del voto presidencial, en coincidencia con un contexto en que la apelación al continuismo ocupó un lugar central en el discurso oficialista de campaña”, concluyó el CIEP.
Si bien Fernández y Rodrigo Chaves ganaron la silla presidencial en representación de distintos partidos políticos, la próxima mandataria se postuló bajo la consigna de representar la continuidad de la actual administración.
Antes de ser candidata presidencial por el partido chavista Pueblo Soberano (PPSO), Fernández ejerció como ministra de la Presidencia y de Planificación, ocupando ambos cargos al mismo tiempo. Tras su victoria en las urnas, la acción más inmediata que tomó fue volver a integrarse al gabinete de Rodrigo Chaves, nuevamente al frente de la Ministerio de la Presidencia.
Rodrigo Chaves llegó al poder en 2022 bajo la bandera del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), sin embargo, el oficialismo se distanció posteriormente de esa estructura partidaria y para los comicios de 2026 eligió al PPSO como su taxi electoral.
Otros factores
El segundo aspecto que más mencionaron las personas encuestadas, con un 14%, fueron las propuestas, planes o proyectos. De acuerdo con el CIEP, esto indica que “una proporción significativa del electorado fundamentó su decisión en consideraciones programáticas”.
Otros factores, como debates y comunicación, así como capacidad o experiencia, alcanzaron un 6% cada uno. Según el informe, estos datos evidencian la relevancia de atributos vinculados al desempeño público y a la competencia percibida.
Con porcentajes menores, de 4% o menos, se ubican motivaciones asociadas a valores e ideología, evaluación de gestión, tradición partidaria, anticorrupción y temas específicos como seguridad o economía. Finalmente, un 10% fue clasificado en la categoría “otros”, que agrupa menciones específicas y heterogéneas entre sí, sin configurar un patrón temático predominante.
La figura más importante que el partido
Otro factor que consideró el estudio, para determinar el voto fue el peso que las personas le dieron al candidato o el partido político. Al respecto, un 60% de los consultados afirmó que la figura presidencial fue el elemento determinante.
“En el contexto descrito, en el que la continuidad se consolida como un eje central, la figura personal aparece como el vehículo a través del cual ese marco fue interpretado y movilizado”, añadió el informe.
En contraste, un 26% señaló que el partido político fue el factor más importante en su decisión, lo que evidencia que la dimensión organizativa conserva relevancia para un segmento significativo de votantes. Además, un 12% otorgó igual importancia a ambos factores, reflejando una decisión articulada entre candidatura y estructura partidaria, mientras que un 2% indicó que ninguno de estos elementos resultó determinante al emitir su voto.
Encuesta tipo panel
Los últimos resultados del estudio del CIEP se desprenden de la cuarta ronda de la encuesta longitudinal de panel, para la cual se entrevistaron a 878 personas, vía telefónica, entre el 9 y 10 de febrero. Los datos cuentan con un nivel de confianza del 95% y el margen de error es de 3,3 puntos porcentuales para arriba y para abajo.
Entre octubre 2025 y febrero 2026 el panel de votantes perdió 2.125 participantes de los 3.003 con los que se inició, esto representa una mortalidad el 71%. No obstante, el CIEP indicó que si bien la cifra es alta, “se asemeja a las pérdidas de los estudios del 2018 y 2022″.
El Centro explicó que aunque una pérdida tan elevada puede ser interpretada como un factor que invalidaría los resultados del estudio, especialmente por la distorsión o el sesgo en los resultados, la pregunta relevante y la más importante, a final de cuentas es si, a pesar de lo que se ha señalado, las preferencias políticas de las personas que se mantienen en el estudio reflejan, razonablemente, las opiniones de la sociedad en su conjunto.
Al respecto, el informe argumenta que a pesar de la pérdida de participantes, el cuarto estudio muestra similitudes entre el comportamiento electoral de las personas que se mantuvieron y los resultados electorales oficiales.
“Esto quiere decir que el panel de votantes 2026 midió, razonablemente bien, las tendencias de intención de voto antes y después de la elección. Más concretamente, en el estudio post-electoral se evidencia que las candidaturas por las que votaron las personas que se mantuvieron en el panel, es similar a los datos oficializados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE)”, detalló el CIEP.
