Diputadas del PPSO se comprometen a reincorporar anticoncepción de emergencia en proyecto para atención a víctimas de violación, pero con prueba de embarazo como requisito
Seis legisladoras oficialistas y dos del PLN aprobaron un texto sustitutivo que eliminó el anticonceptivo de emergencia del proyecto para elevar a categoría de ley el protocolo de las 72 horas
Las diputadas de la Comisión de la Mujer dieron una conferencia, en el lobby del plenario, donde explicaron los pasos por seguir en el trámite del proyecto sobre el protocolo de 72 horas para la atención de las mujeres víctimas de violación. Aarón Sequeira
Las diputadas del Partido Pueblo Soberano (PPSO) se comprometieron este jueves, en el lobby del plenario legislativo, a reincorporar la anticoncepción de emergencia en el proyecto de ley que busca garantizar la atención integral de las víctimas de violación sexual durante las 72 horas posteriores a la agresión.
Sin embargo, el compromiso conlleva una condición para incluir nuevamente ese método en el expediente legislativo 23.633: que se incluya dentro del protocolo la realización obligatoria de una prueba de embarazo a la víctima de violación.
Según el argumento de la diputada Kattia Calvo, la presidenta de la Comisión de Hacendarios, hay mujeres que tienen miedo de usar el protocolo de 72 horas para la atención de las mujeres víctimas de violación, por temor de estar embarazadas previamente y que la implementación de la pastilla les provoque un aborto.
“Coincidimos en que podemos darle a las mujeres provida la tranquilidad de una prueba de embarazo previa al suministro de la pastilla de contracepción para que sepan que no están embarazadas y puedan tomar el medicamento con total tranquilidad y quedarse sin la duda para siempre”, alegó Calvo.
Kattia Calvo, del PPSO, preside la Comisión de la Mujer. Ella aseguró que se modificará el proyecto del protocolo de 72 horas para la atención de las víctimas de violación. (Esteban Rojas/Asamblea Legislativa/La Nación)
La anticoncepción de emergencia fue eliminada del proyecto de ley este miércoles, en la sesión mañanera de la Comisión de la Mujer del Congreso, a través de una moción de fondo tramitada según el artículo 137 del Reglamento legislativo, con la cual se aprobó un texto sustitutivo para eliminar la anticoncepción de emergencia.
Esa moción fue aprobada con seis votos a favor y una en contra. La propuesta recibió el respaldo de las diputadas de Pueblo Soberano Kattia Calvo Cruz, Kattia Mora Montoya, Ana Ruth Esquivel Medrano y Mayuli Ortega Guzmán, así como de las liberacionistas Karen Alfaro Jiménez y Andrea Valverde Palavicini. Solo Vianey Mora, del Frente Amplio (FA), votó en contra.
Ahora, el mecanismo que deberán usar las diputadas para modificar el texto del proyecto es llevarlo a primer debate en el plenario, después de tramitar las 100 mociones de fondo pendientes, y entonces aprobar una moción de retrotracción vía artículo 148 bis, para hacerle modificaciones al texto y reincorporar el mecanismo de anticoncepción de emergencia.
Las legisladoras del PPSO señalaron que así incorporarán las dos cosas, la anticoncepción y la prueba de embarazo, como parte del protocolo.
“La pastilla va a regresar, la prueba de embarazo también, para tranquilidad de todas las partes, y algunas otras mejoras también”, dijo Calvo.
La oficialista aseguró que eliminaron la anticoncepción de emergencia porque no tenían claro si la pastilla es contraceptiva o abortiva.
La diputada Kattya Mora, del PPSO, quien es pastora evangélica, aseguró que la posición que han defendido no es un rechazo a la atención de las víctimas de violación por motivos meramente religiosos.
“Esa afirmación no refleja la naturaleza de nuestra propuesta, es una objeción de ciencia, convicciones de conciencia, y un principio bioético fundamental: ante una duda relevante sobre la posible afectación de una vida humana concebida, debemos actuar con responsabilidad y procurar su protección, por eso nuestra propuesta es concreta y diferenciada, que los medicamentos dudosos únicamente puedan considerarse bajo un procedimiento de evaluación clínica y una prueba previa de embarazo negativa, con las salvaguardas técnicas necesarias y que los medicamentos abortivos no se incorporen al procedimiento”, dijo Mora.
FA contra la revictimización
La diputada Vianey Mora puntualizó que, a este momento, no hay ninguna moción redactada para enmendar lo ya se aprobó el miércoles en la Comisión, y advirtió de que se debe afinar detalladamente qué se haría en la modificación.
Vianey Mora, del Frente Amplio, explicó que una prueba de embarazo obligatoria dentro del protocolo de atención a las víctimas de violación podría poner en riesgo el principio de no revictimización. (Esteban Rojas/Asamblea Legislativa/La Nación)
“Desde nuestra perspectiva, no se le puede obligar a la mujer, partiendo del principio de no revictimización, que para nosotros es muy importante, y es parte del texto que se aprobó. Dentro de los protocolos internacionales y los especialistas en la materia, no se recomienda ese tipo de procedimientos de forma obligatoria. Hay mucha tela que cortar”, agregó la frenteamplista.
Mora sí reconoció que, hasta el momento, hay un acuerdo mínimo entre las congresistas para negociar sobre esa propuesta de reincorporación del método de contracepción de emergencia.
Ella agregó que se tendría que revisar cuál tipo de prueba de embarazo sería, para no arriesgar el principio de no revictimización, aunque reconoció que hay al menos una puerta para negociar, en un momento en que la relación de fuerzas no es favorable.
Karen Alfaro, de Liberación Nacional (PLN), también aseguró que si bien votaron a favor la propuesta que eliminó la anticoncepción de emergencia, están la anuencia de conversar y seguir trabajando el texto “para que salga de la mejor manera para atender a las mujeres que llegan a recibir atención a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)”.
La liberacionista enfatizó que ya existe un protocolo de atención en la Caja, pero el proyecto de ley busca fortalecer el marco jurídico y darle mayores posibilidades de recursos.