La promesa de continuidad que lanzó en campaña la ahora presidenta electa, Laura Fernández, quedó plasmada en la conformación de su futuro gabinete, pues más de la mitad de los ministros y presidentes ejecutivos que la acompañarán provienen del gobierno saliente de Rodrigo Chaves.
Fernández incluyó dentro de las 39 figuras que formarán parte de su equipo de colaboradores a 22 figuras que hoy asisten a los Consejos de Gobierno liderados por Chaves. Se trata de once ministros y once jerarcas de instituciones autónomas.
Pero, además, la próxima gobernante confirmó este martes 5 de mayo lo que hace tiempo era un secreto a voces: la integración del actual presidente a su gabinete.
La sorpresa del anuncio radicó en la doble designación del todavía presidente, con la cual, además, retiene su inmunidad. Chaves será ahora el encargado de dos ministerios estratégicos para el ejercicio del gobierno: Presidencia y Hacienda.
El mandatario ya había desempeñado este último puesto entre octubre del 2019 y mayo del 2020, durante la administración de Carlos Alvarado.
Pero el actual mandatario no será el único que tendrá nuevas funciones al partir del próximo 8 de mayo. Fernández hizo un reacomodo de funciones para cuatro de sus piezas.
Manuel Tovar, por ejemplo, pasará de liderar la cartera de Comercio Exterior (Comex) a asumir la Cancillería. Gerald Campos dejará de ser ministro de Justicia y Paz para encargarse de Seguridad Pública.
Entretanto, Gabriel Aguilar, quien es el jefe de despacho de Presidencia, será ministro de Justicia; e Indiana Trejos, pasará de viceministra a jerarca del Comex.
Otras figuras permanecerán en sus actuales puestos. En esa lista están cinco ministros:
- Efraim Zeledón (Obras Públicas y Transportes)
- Leonardo Sánchez (Educación Pública)
- Jorge Rodríguez (Cultura)
- Paula Bogantes (Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones),
- Yorleni León (Desarrollo Humano e Inclusión Social)
- Arnold Zamora (Comunicación)
También se mantendrán once jerarcas de entidades autónomas:
- Gabriela Chacón, en el Instituto Nacional de Seguros (INS)
- Mónica Taylor, en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)
- José David Córdoba, en el Consejo Nacional de Producción (CNP)
- Marco Acuña, en el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)
- Lourdes Sáurez, en el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).
- Ricardo Quesada, en el Instituto de Desarrollo Rural (Inder)
- Karla Montero, en la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope)
- Alejandro Picado, en la Comisión Nacional de Emergencias (CNE)
- Wagner Quesada, en el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop)
- Álvaro Bermúdez, en el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer)
- Róger Madrigal, en el Banco Central, nombrado hasta el 2027.
Práctica inusual
La continuidad de jerarcas es normal cuando se suceden gobiernos del mismo partido. Tal es el caso de Leonardo Garnier y María Luisa Ávila, quienes se mantuvieron como ministros de Educación y Salud, respectivamente, en las administraciones de Óscar Arias (2006-2010) y Laura Chinchilla (2010-2014), por ejemplo.
Sin embargo, es inusual que un porcentaje tan alto del gabinete pase de una administración a otra, incluyendo al mismo presidente, lo que refleja el particular estilo político del oficialismo.
“Normalmente, el presidente saliente se distanciaba, ya sea por ese desgaste político que tenía o por las ganas de descansar. Sin embargo, don Rodrigo sale casi que sin desgaste político; más bien salió mejor posicionado ante la opinión pública”, señaló la politóloga Kattia Benavides.
“Vemos cómo (Chaves) va a seguir siendo un actor importante en la próxima administración, incluso con este doble nombramiento en dos ministerios de muchísimo peso dentro de la Administración Pública”, agregó.
Estos nombramientos son coherentes con el mensaje de la “continuidad del cambio” que sostuvo Laura Fernández durante la pasada campaña presidencial, pero también revelarían un cambio en la forma de hacer durante estos cuatro años. Un ejemplo son ilustrativo son las transformaciones del puesto de ministro de la Presidencia, que históricamente tenía tres funciones: vocería del Gobierno, coordinación interna del gabinete y relaciones con la Asamblea Legislativa.
“En este gobierno vimos que esas funciones tradicionales cambiaron considerablemente, recayendo en la figura del presidente de la República. Y ahora habría que ver si nuevamente caemos en esa figura tradicional que se venía dando antes de esta administración”, explicó Benavides.
Para Alejandro Molina, del Observatorio de la Política Nacional de la Universidad de Costa Rica (OPNA), era previsible que, al menos en un principio, el gobierno de Laura Fernández se mantuviera similar al de Chaves, por lo que se puede esperar una continuidad de estilo y de las políticas públicas.
Esta estrategia de continuidad incluyó también a diputados salientes, como la exoficialista Paola Nájera, quien será presidenta ejecutiva de la Junta de Protección Social (JPS).
Fueron incluidos, asimismo, legisladores de otros partidos que se adhirieron al oficialismo, como la exliberacionista Carolina Delgado, quien será presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), y el exsocialcristiano Carlos Andrés Robles, nombrado a la cabeza del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca).
Molina añadió que la mayor interrogante será el papel que asumirá Chaves en Presidencia y Hacienda, “aunque es cierto que era un secreto a voces que él algún puesto iba a ocupar en la administración”.
Reacciones en Cuesta de Moras
Las reacciones de los diputados de oposición se enfocaron en el nombramiento de Chaves en un puesto que requiere comunicación constante con la Asamblea Legislativa, luego de que su gobierno y él mismo mantuvieron un constante conflicto con este poder de la República.
Chaves, incluso, desistió de nombrar ministro de la Presidencia durante casi un año, de enero del 2025 a febrero del 2026, debido a sus marcados diferendos con el anterior jerarca legislativo, Rodrigo Arias.
El jefe del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramírez, manifestó que van “a exigir respeto desde la Asamblea” y dijo esperar que el actual mandatario llegue con una actitud negociadora.
Por su parte, el jefe de fracción del Frente Amplio (FA), José María Villalta, expresó preocupación por lo que “parece una renuncia al diálogo con otros poderes, que al final a quien va a afectar es al pueblo de Costa Rica”.
Villalta señaló que el ministro de la Presidencia tiene que coordinar con los demás poderes de la República. Sostuvo que esa tarea se torna muy difícil “si se pone a una persona que se ha dedicado a incendiar la relación con los demás poderes”.
